JOSÉ CARLOS MARIÁTEGUI

 

 

 

 

CORRESPONDENCIA

(1918-1930)

Selección

 

 

 

 

“BIBLIOTECA AMAUTA”

LIMA-PERÚ

1984

 

 

 

 

DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A PEDRO RUIZ BRAVO

Ciudad, 25 de junio de 1918

Señor don Pedro Ruiz Bravo, director de "El Tiempo" Pte.

Muy señor mío:

El comportamiento un tanto reticente y otro tanto desleal de Ud. ante la agresión de que he sido objeto en las oficinas de "El Tiempo", violadas y vejadas por el tumultuoso grupo de oficiales del ejército que la perpetró, me hace sentir el deber imperioso de apartarme de este diario al cual me trajeron, con la complicidad dolorosa de mi abulia y mi inquietud, solicitaciones de usted.

Habría tenido Ud, derecho, para mostrarse asolidario con un re­dactor a quien no debiera Ud. cooperación tan intensa, perseverante y abnegada como la mía. Cooperación, señor Ruiz Bravo, que para mí no ha representado sino la esterilización baldía de dos años de mi juventud y mi contaminación con pecados, huachaferías y errores cuya repulsa he tenido que sepultar en el fondo de mi alma.

Pero conmigo, señor Ruiz Bravo, no ha tenido usted jamás dere­cho para portarse inconsecuentemente. Usted no necesita que yo se lo diga por qué. Mejor se lo dirá siempre su consciencia.

Advierta Ud que no me quejo contra "El Tiempo". Sólo me quejo contra Ud.  Si me quejase contra "El Tiempo" mis reproches caerían injustamente sobre mis muy queridos, buenos e inteligentes compañeros que siempre me han rodeado con un cariño, una simpa-tía y un aliento que yo jamás sabré merecer bien.

Y sepa Ud. finalmente que me retiro de "El Tiempo" afligido por la amargura de desgarrar un compañerismo y una camaradería dueños de todas las devociones de mi corazón.

Sírvase Usted dar hospitalidad en las columnas de su diario a esta carta cuya publicación creo indispensable por varios motivos.

Su atto y S.S.

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Se refiere a la conocida agresión sufrida por JMC de parte de un grupo de oficiales encabezados por el Teniente José Vásquez Benavides, a raíz de un artículo publicado con el titulo "El deber del Ejército y el deber del Estado", en el n. 1, 22 de junio de 1918, de la revista Nuestra Época.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI Y CESAR FALCON A MANUEL A. SEOANE Y RICARDO VEGAS GARCIA

Lima, 4 de julio de 1919

Señores Manuel A. Seoane y R. Vegas S., Secretarios del Comité Ejecutivo de los alumnos de la Facultad de Letras

Ciudad

Muy señores nuestros:

Agradecemos profundamente la comunicación que nos han diri­gido ustedes transmitién-donos el voto de aplauso a "La Razón" acor­dado unánimemente por él Comité Ejecutivo de los alumnos de la Facultad de Letras con motivo de la campaña iniciada por nuestro diario en favor de la reforma universitaria.

Los conceptos con que ustedes nos favorecen constituyen para nosotros un motivo de legítimo orgullo. El mayor honor qué podía­mos aspirar para "La Razón", en armonía con su programa de perió­dico moderno y renovador, está conseguido con la vinculación de su nombre a un movimiento destinado a transformar la Universidad. Nuestra solidaridad de ideales con la juventud universitaria en un instante de la trascendencia del actual representa para nosotros una prueba de que nuestro periódico se inspira en el sentimiento de los hombres nuevos del país.

Reciban ustedes, junto con nuestro agradecimiento, nuestra feli­citación por el entusiasmo y el fervor con que han acometido la noble y elevada empresa de la reforma universitaria.

De ustedes atentos y SS. SS.

José Carlos Mariátegui

César Falcón

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A RICARDO MARTINEZ DE LA TORRE

Roma, 19 de mayo de 1920

Caro Ricardo:

Gracias por tu amable carta del 7 de abril. No quiero aplazar su respuesta hasta que te escriba contándote mis impresiones de viaje en uno o más tomos, porque deseo que estas cuatro líneas te lleguen cuanto antes. Te mandaré algunos libros; pero en francés. España y su literatura y su pensamiento y sus panderetas y sus majas y sus toreros están mucho más lejos que del Perú —que no te extrañe—de esta Italia bella por excelencia y por derecho divino. Aquí leo diariamente los periódicos de París y no encuentro nunca una revista española. Me dices que han hablado de mí después de mi partida. Quiero decir que a mis buenos y queridos paisanos no les ha bastado mi viaje a otro mundo para cesar de ocuparse de mi muy humilde persona. Cuéntame de Lima todo lo que puedas. Europa no me hace olvidar a mi simpática ciudad. Pronto te escribiré largo y ten­dido. A Juanita le escribí de New York el 3 de noviembre, felicitán­dola por su santo. Sé intérprete de mi afectuoso y leal recuerdo ante todos los tuyos.

Te saluda muy cariñosamente

José Carlos Mariátegui

P.S. He aquí mi dirección: Legación del Perú, Casella Postale 268

DE EMILIO ORTIZ DE ZEVALLOS A JOSE CARLOS MARIATEGUI

París, 20 de mayo de 1922

Señor Don José Carlos Mariátegui París

Muy señor mío:

Se ha recibido en esta legación el siguiente cablegrama oficial: "30 — Comunique José Carlos Mariátegui ha sido repuesto en comi­sión propaganda que tenía. SALOMON".

Que me es grato trascribir a Ud para su conocimiento y demás fines,

Dios guarde a Ud.

Emilio Ortiz de Zevallos

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Legación del Perú en Francia.

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DE ARTEMIO OCAÑA' A JOSE CARLOS MARIATEGUI

Lima, 24 de setiembre de 1922

Señor J. C. Mariátegui

Querido Amigo:

Hace algún tiempo que no tengo noticias de Ud. por consiguiente tampoco de Anita ni del piccolo Sandro Tiziano; ansío vivamente que todos Uds. gocen de perfecta salud por esas tedescas ciudades que hoy visitan. Yo estoy bien de salud y con muchas perspectivas de mejorar mi situación económica, pues, tengo algunos proyectos a la vista, y creo que alguno de ellos, será una realidad en breve tiempo. Para entonces podré cancelar en parte la deuda que tengo contraída con Uds.; digo en parte, porque humanamente me sería imposible pa-gar aquella inmensa deuda de gratitud que debo a Uds., mis buenos y nunca olvidados amigos generosos.

Le he escrito varias cartas y hasta la fecha no tengo todavía res-puesta. Tan sólo he recibido algunas postales de diferentes ciudades tedescas.

Supongo que ya estará Ud. batiéndose con el alemán; lo mismo que mi comadre Anita.

Yo todavía siento la nostalgia de Europa, y no pierdo la espe­ranza de regresar; pero regresar con mi dinero, porque con el del Gobierno ya sé por experiencia cuánto se sufre.

Lima la misma, con sus chismes e intrigas de comadre.

El Gobierno siempre firme, todas las pequeñas tentativas revo­lucionarias, se estrellan contra la roca inamovible que hoy representa el Gobierno de Leguía. El País ha progresado bastante en estos dos últimos años y hay grandes proyectos ferroviarios que en época no lejana dará un enorme impulso al progreso del País.

Sé que ayer ha llegado el Dr. Osores con su familia.

Don Pedro no ha cambiado nada, es el mismo de siempre, con las mismas costumbres y mañas de toda su vida. Es el mismo niño Goyito: flojo, renegón y conchudo. De seguro con genio y figura hace la sepultura.

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Cabral y señora me encargan de saludarlo; ya tienen una encan­tadora muñequita, se llama Pilar.

Querido Mariátegui, soy de Ud. como siempre su constante amigo y admirador.

Sin más por el momento se despide su atto y S.S.

Art. Ocala B.

P.D. Mis más cariñosos recuerdos para mi comadre Anita y para el Piccolo Sandro.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A PEDRO RUIZ BRAVO

Lima, 9 de junio de 1923

Señor don Pedro Ruiz Bravo. Antofagasta.

Mi querido don Pedro:

Con fecha 23 del mes último le he escrito la siguiente carta expedida varios días después:

"Desde hace dos meses, más o menos, me tiene Ud. de nuevo en Lima. Como Ud. seguramente bien se le alcanza, durante los tres años y medio de mi ausencia no he hecho otra cosa que prepararme para el regreso acrecentando mi cultura y mi experiencia periodísticas y políticas. Y he venido, por consiguiente, para reanu­dar, con mayor capacidad y más segura orientación que antes, mi actividad periodística.

"Piensan todos que la situación política es complicada y difícil. Y yo no lo pongo en duda. Pero a mí, precisamente, me atraen las situaciones difíciles y complicadas.

"Tengo el proyecto de publicar un diario y tengo, sobre todo, los capitalistas necesarios para esta empresa. Pero encuentro prefe­rible por varias razones —ahorro de tiempo, de esfuerzo, etc.— ad­quirir un diario existente. Y pienso que a Ud. talvez le convenga enagenar sus derechos en "El Tiempo" y que, en este caso, Ud. y la empresa que represento podrían entenderse y hacer un buen negocio.

"Naturalmente, Ud. no podría ceder la propiedad de "El Tiem­po" sin la seguridad de que la política del periódico no perdería ni comprometería su independencia. Pero a este respecto podría Ud. estar tranquilo porque yo puedo darle la seguridad de que la inde­pendencia de "El Tiempo" no sólo sería mantenida sino señaladamente acentuada. Esta seria, justamente, para nosotros la base esen­cial del negocio.

"Lo invito, pues, a considerar mi proposición y a decirme luego si estaría Ud. dispuesto a transferir sus derechos en "El Tiempo"" y cuáles serían sus condiciones.

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"Yo, por mi parte, puedo informar a Ud. con toda amplitud acerca de nuestra empresa.

"Lamento que nos separen tantas millas de distancia y que no podamos charlar largo y tendido, inmediatamente, de ésta y otras cosas.

"Y, en tanto, con mis mejores votos por su bienestar y el de los suyos, me complazco en enviarle mi más cordial y amistoso apre­tón de manos."

Su antiguo compañero y amigo.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A RICARDO VEGAS GARCIA

Miraflores, 22 de julio de 1924

Querido Vegas García:

Su carta y los recortes me aportaron mucha satisfacción. La solidaridad de amigos y compañeros alivia inmensamente mi desven­tura. Mi convalescencia tiene un proceso lento. Los médicos me dicen que no puede ser rápida. Distraigo mi tiempo leyendo. No puedo escribir aún, pero lo intentaré pronto. He leído el libro de Romain Rolland sobre Mahatma Gandhi y me ha sugerido muchas cosas contrarias a la idea que lo inspira y gobierna.

Espero su visita. El viaje a Miraflores no es tan largo como Ud piensa.

Lo abraza su amigo y compañero

José Carlos

Muchas gracias por las revistas y por todo.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A RICARDO VEGAS GARCIA

Miraflores, 9 de setiembre de 1924

Querido Vegas:

Creo que con la partida de Oliverio Girondo se ha acabado la posibilidad de que venga Ud. a verme. En todo caso, está en sus manos la refutación de esta creencia mía. Me han sacado ya la es­quirla que detenía mi convalescencia, de suerte que ésta progresará ahora rápidamente. Reanudaré, por consiguiente, mi trabajo. Ten­drá Ud. mi colaboración a partir de la próxima semana. Convendría que nos concertáramos antes sobre varios temas a fin de que Ud. pue­da organizar anticipadamente su ilustración gráfica. Estableceríamos así el orden en que me ocuparé de Gandhi, Herriot, Romain Rolland, Turati, Amendola, Farinacci (leader del fascismo ultraísta), Vascon­celos, Bertrand Russell, Pirandello, Rykov, Spengler y otros individuos de cuyos nombres no quiero acordarme. ¿Qué le parecería un ar­tículo sobre el proceso Matteotti? Estoy muy documentado al res­pecto por la prensa italiana de todos los matices. (A propósito. Sobre el fascismo Ramiro de Maeztu ha escrito una serie de mentiras y estu­pideces que me tienen agitado). Venga Ud., pues, cuanto antes, a cualquier hora del día o de la noche.

Lo abraza muy cordialmente

José Carlos

P.S.—He leído ya el libro de divagaciones de Pío Baroja. ¿Me dejó el suyo Oliverio Girondo? ¿Puede Ud. conseguirme los ensayos indostánicos de Vasconcelos? Le ruego saludar a mi nombre a Percy Gibson (si lo ve Ud.) Espero que convenga Ud conmigo que Ramiro de Maeztu está bastante imbécil.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A CLARIDAD

[Lima, setiembre de 1924]

Queridos compañeros:

No quiero estar ausente de este número de "Claridad". Si nues­tra revista reapareciese sin mi firma, yo sentiría más, mucho más mi quebranto físico. Mi mayor anhelo actual es que esta enfermedad que ha interrumpido mi vida no sea bastante fuerte para desviarla ni debilitarla. Que no deje en mí ninguna huella moral. Que no deposite en mi pensamiento ni en mi corazón ningún germen de amargura ni de desesperanza. Es indispensable para mí que mi palabra conserve el mismo acento optimista de antes. Quiero defen­derme de toda influencia triste, de toda sugestión melancólica. Y siento más que nunca necesidad de nuestra fe común.

Estas líneas escritas en la estancia donde paso mis largos días de convaleciente aspiran, pues, a ser al mismo tiempo que un saludo cordial a mis compañeros de "Claridad" una reafirmación de mi fervor y de sus esperanzas.

Os felicito por el noble ardimento con que os dais a la empresa de reorganizar "Claridad".

Nuestra causa es la gran causa humana. A despecho de los espíritus excépticos y negativos, aliados inconscientes e impotentes de los intereses y de los privilegios burgueses, un nuevo orden social está en formación. La perspectiva mundial es hoy más confortante que ayer. La reacción retrocede vencida en los mayores países del mundo, a cuya irradiación están sujetos los pueblos menores. Fran­cia, cada día más purgada de la intoxicación de la victoria, rectifica literalmente sú orientación política. En Alemania declina la corrien­te nacionalista y reaccionaria y sus marciales caudillos han perdido definitivamente en un complot de cervecería, la esperanza de con­quistar y acaparar el poder. El fascismo italiano, malgrado todas las jactancias de su condottiero, se encuentra en un periodo de descompo-sición. El tartarinesco directorio --cuya historia dará talvez asunto a alguna opereta del futuro-- ofrece un grotesco espectáculo de incapacidad y de impotencia. El método reaccionario ha fraca­sado en todas partes. El régimen capitalista se ha visto constreñido a aceptar la convivencia pacífica con el régimen comunista. Los

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soviets han sido reconocidos como una forma de gobierno legítima. Se constata que el mundo marcha hacia el socialismo. Signos inequí­vocos anuncian que el porvenir pertenece a la revolución.

Nuestra burguesía no comprende ni advierte nada de esto. Tanto peor para ella. Según todas las probabilidades, el destino de la generación que la representa actualmente es ahogarse en su estupi­dez y en su obscenidad. Dejemos que ese destino se cumpla. Obe­dezcamos la voz de nuestro tiempo. Y preparémonos a ocupar nuestro puesto en la historia.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A RICARDO VEGAS GARCIA

Miraflores, 28 de octubre de 1924

Querido Vegas:

El sábado o ayer le habrá dicho Garland, a ruego mío, que escri­biré sobre Zaghloul Pachá y el Egipto. En previsión de que Garland no lo haya visto, le reitero el anuncio.

Tenemos que concertamos, como la vez pasada, sobre los temas próximos. Formularemos una lista. El cable será siempre, por su-puesto, como hasta ahora, un elemento imprevisto y decisivo; pero procuraremos hasta donde nos sea posible predecirlo.

Un tema muy actual es la política yanqui; pero no quiero formu­lar, sin convicción, un pronóstico. Mucho me temo que triunfen los republicanos y no me gustaría pronosticarlo. Esperaremos, pues, las elecciones, para enfocar entonces la política americana.

Decídase a venir, entéreme de cualquier gruesa novedad biblio­gráfica, y reciba mi cordial abrazo.

José Carlos

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A RICARDO VEGAS GARCIA

Miraflores, 5 de noviembre de [1924]

Querido Vegas:

Ahí va el artículo sobre las elecciones inglesas. Le mando tam­bién un Baldwin de un diario francés. Puede Ud. ilustrar el artícu­lo con fotografías de Lord Curzon, Sir Robert Horn, Lady Astor y otros ejemplares de la fauna "torie". Seguramente, Ud. lo habrá hecho así ya.

Me complace que mi artículo sobre el pasadismo coincida con su opinión. A propósito de "Las Tapadas" le diré que las reniego con todo el énfasis y la sinceridad de un hombre a quien no le dis­gusta rectificarse. Son uno de los pecados literarios de Juan Cro­niqueur. Y Juan Croniqueur, como Ud. sabrá, fue sepultado por mí mismo, sin epitafio y sin tristeza. Y, sobre todo, sin duelo. Pero, en fin, dejemos estas cosas. Ud. está enterado de que soy, por reacción acaso contra el ambiente, el menos autobiográfico de los escritores de esta tierra. Lo que no es modestia sino orgullo.

Me parece que el tema obligado del próximo artículo es la política norteamericana.

Para después podemos tener en salmuera a Zinowiev con mo­tivo de las cosas que se le achacan o que, tal vez, ha perpetrado.

Lo abraza afectuosamente su amigo y compañero

José Carlos

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A RICARDO VEGAS GARCIA

Miraflores, 18 de noviembre de 1924

Querido Vegas:

Un error mío, incalificable en verdad, frustra mi deseo de en­viarle hoy el artículo para "La Nación". Creído a pie juntillas de que el 18 era mañana miércoles, dispuse mi trabajo de acuerdo con esa creencia, cuya exactitud no me cuidé de contrastar. Muy tardía-mente he advertido mi equivocación. Podría todavía haber intentado escribir el artículo; pero he preferido no hacerlo. No me parece el caso de hacer un artículo corriente, sino, más bien, un pequeño ensayo. Una cosa, en suma, meditada. Tal vez es mejor, también, esperar que Ud. se concierte con "La Nación", sobre todo si se tiene en cuenta que es probable, pero no seguro, que "La Nación" dé una edi­ción especial el 9 de diciembre.

Para "Variedades", ¿qué le parecería este tema: "La Unidad de la América Indo-Española"? Un artículo sobre las raíces comunes de estas formaciones nacionales, sobre las cosas que las diferencian y los vínculos morales e intelectuales que las unen o comunican. Este artículo podría ser ilustrado con los retratos de los pensadores de relieve continental —Vasconcelos, Ingenieros—, de los poetas que han influido en toda la lírica hispano-americana —Darío, Lugones, Nervo, etc.— y otros gráficos que Ud. encuentre adecuados.

Tenemos empeño en que Ud. venga a almorzar con nosotros el domingo. Vendrán también Roe y Antuco Garland y charlaremos un rato de los tópicos de estación. Roe y yo estamos encantados con la noticia de la venida de Camba que escribirá, seguramente, la cró­nica más verídica del centenario. Roe es muy amigo de ese delicioso basilisco, a quien sería hasta patriótico documentar sobre la fauna y el folklore nacionales. Lo esperamos el domingo. No necesitará Ud. levantarse demasiado temprano.

Mañana, como de costumbre, recibirá Ud. mi artículo semanal. Que como ya le he escrito se referirá a Zinoviev.

Giolitti es el hombre más indicado para el artículo próximo. No obstante estar próximo a su centenario, sigue siendo una figura sus­tantiva de la política italiana. Es así como los fascistas han mandado a la tumba a los viejos.

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DE ANDRES AVELINO ARAMBURU A JOSE CARLOS MARIATEGUI

Lima, 7 de setiembre de 1925

Mi querido amigo:

Siento muchísimo que no haya U. recibido la carta conque res­pondí inmediatamente a la suya, dándole explicaciones sobre la no publicación inmediata de sus 'dos últimos artículos. No vale la pena repetirlas puesto que ya se han publicado. Lo importante es que en esa carta le pedía —como el más capacitado para ello— que se hicie­ra U. cargo de la sección "Peruanicemos al Perú" que ha sido bien acogida por el público. En mi concepto, nadie como U. puede llenar con más éxito y eficacia esa sección —que no es de nadie sino del periódico— y por eso le suplico que acoja favorablemente mi petición. En todo caso, esté U. seguro de que su colaboración me es muy grata y necesaria.

Lo saludo afectuosamente y me remito

A. A. Aramburú

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JCM publicó sus artículos en la sección "Peruanicemos al Perú" de Mundial desde el 11 de setiembre de 1925 hasta el 19 de mayo de 1929. Los artículos se hallan reunidos en el tomo Peruanicemos al Perú, cit. 1981.

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DE JOSE CARLOS MARIATÉGUI A CARLOS V. CHAVEZ SANCHEZ

Lima, 27 de noviembre de 1925

Señor Carlos V. Chávez Sánchez Piura

Muy estimado amigo y compañero:

Fabio Camacho, dilectísimo compañero, le entregará estas lí­neas. Con él le envío, también, mi libro que acaba de aparecer. Le presento y recomiendo a Fabio como a uno de mis mejores amigos.

Ya estará Ud. enterado de lo que se propone la Editorial Mi­nerva fundada por mi hermano: la edición de un libro mensual nacio­nal o extranjero. Entre los primeros irán "El Nuevo Absoluto" de Iberico Rodríguez, "Tempestad en la Sierra" de Luis E. Valcárcel, "La Aldea Encantada" de Abraham Valdelomar, una selección de cuentos de Manuel Beingolea, un libro de Antenor Orrego, "Cora­zón Payaso" de Guillén, una novela de Falcón y traducciones espe­ciales para Minerva de libros de Istrati, Romain Rolland, Gorki y otros.— Le he escrito a López Albújar pidiéndole la segunda serie de "Cuentos Andinos". Y hay muchos otros libros en vista.

Escribo al doctor Carranza proponiéndole que la librería de "El Tiempo" represente en Piura las ediciones de "Minerva". Pero hace falta una representación activa. Cuento, seguramente, con el valioso concurso de Ud. ¿No es cierto?

Por lo pronto, me urge saber cuántos ejemplares de "La Escena Contemporánea" puedo hacer remitir.

He recibido sus recortes. Los he leído atentamente. Y, por supuesto, no me siento tocado por la muy justa crítica al desdén de los intelectuales limeños por las provincias. Creo tener muchos de mis mejores amigos en provincias.

En espera de sus noticias, le envía su más cordial apretón de manos su amigo y compañero.

José Carlos Mariátegui

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUT A JQAQUIN GARCIA MONGE

Lima, 24 de diciembre de 1925

Señor Joaquín García Mange San José de Costa Rica

Muy estimado amigo y compañero:

Hace pocos días le envié ún ejemplar de mi libro "La Escena Contemporánea". Me permití adjuntarle un ejemplar destinado al estudiante peruano Julio Lecaros, cuya dirección en esa ciudad ignoro. Supongo que Lecaros lo habrá visitado desde su llegada.

Mi libro ha aparecido en una Editorial que acaba de fundar mi hermano Julio César Mariátegui y cuya dirección me ha sido encargada. Le acompaño algunos papeles de propaganda que circulan en. el Perú explicando los propósitos de esta editorial.

Deseo saber si el "Repertorio Americano" puede aceptar la re presentación de Minerva en Costa Rica. Espero de Ud. una respuesta favorable para transmitirla a m} hermano quien se' apresurará a hacerle el primer envío.

Creo que se podría establecer el canje entre las ediciones de Minerva y las del Convivid o "Repertorio Americano No conozco el elenco de esas ediciones, pero me parece que la "Edad 'de Oro", el libro de lectura que veo anunciado en "Repertorio Americano" podría tener aquí bastante difusión.

Preparo una revista mensual, para la cual reclamo su colaboración. Creo que podríamos efectuar un pequeño intercambio entre esta revista y "Repertorio Americano" canjeando una cantidad de números en proporción equivalente "Repertorio Americano" se vendería así en la Librería Minerva. Estoy seguro de que puede tener asiduos lectores. Oliverio Girando, guando estuvo en Lima, me anunció su propósito de organizar, en esta forma, un extensa' y constante intercambio entre las revistas y grupos intelectuales de nuestra América.

Le adjunto un artículo de V. Modesto Villavicencio.

Y con los más cordiales sentimientos, me repito de Ud; muy devoto amigo y compañero

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DE LUIS E. VALCARCEL A JOSE CARLOS MARIATEGUI

Cuzco, 7 de julio de 1926

Sr. D. José C. Mariátegui, Lima

Querido compañero:

Por el correo de hoy, en paquete certificado, le envío los originales de "Tempestad en los Andes"1. El libro estaba listo desde hace quince días, pero aguardé, en vano, el viaje de algún amigo a ésa que prestase mayores seguridades que el servicio postal. No he querido postergar más el cumplimiento del compromiso; ojalá que el correo no me juegue alguna mala pasada.

Entrego la obra completamente a su habilidad exegética. Usted, mi buen camarada, se encargará de explicar `en el prólogo la tesis (o trastienda) de esta película serrana que ofrezco en cuadros conexos.

Bien comprende usted que mi objetiva no es otro que exhibir lo que ocurre "detrás de las montañas", relatándolo en forma episódica. ¿Qué es lo que se vez Se comienza a ver a los Nuevos Indios. Hay un hervor revolucionario, un fermento de luchas futuras. Apenas si se percibe la ebullición disimulada por la frialdad de los peñascales andinos.

Desfilan por el libro las vivencias del Perú aborigen.

En el primer capítulo se preludia el avatar. Adivinase que ya algo se mueve en las tinieblas

En el segundo, se percibe el panorama de las serranías con sus aldehuelas de labriegos y sus poblazos mestizos: el contraste, la nota pintoresca y humana.

En el tercero, siéntese que Némesis india proyecta su sombra de sangre.

En el cuarto, acentúase la génesis de la Nueva Indianidad: reacción "humana" de los mismos esclavos e intervención de un factor nuevo, el adventista.

En el quinto, informaciones y comentarios sobre éste.

En el sexto, una suma de opiniones sobre el problema indio que ponen de relieve lo que el libro demuestra: el indio se yergue.

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Ideario contiene cosas ya anteriormente publicadas. Le ruego complete ¡Arriba los indios! con trozos de José Vasconcelos, cuya "Raza cósmica" no pude conseguir oportunamente, y con glosas de usted que ha escrito con tan clara visión sobre estos temas.

Puede usted anunciar en el prólogo que la parte doctrinaria acerca del Nuevo Ciclo Andino va a ser tratada por mí, con alguna extensión, en un libro que tengo en germen, del que ya hablé a usted: "Filosofía de la Cultura Andina".

No sé cómo ha salido esta obra, creo que con muchas imperfecciones, pero todo puede serme perdonado en gracia a la emoción que pongo en ella. En contacto con la raza, intuyo lo que en su alma crepuscular va emergiendo. Percibí también, desde cerca, cuanto le ocurre. Su Vida y Pasión está por escribirse. Estos fragmentos pueden ser precursores.

Querido amigo: usted apadrina el libro, y tengo esperanza en que saldrá con felicidad.

Le abraza su cordial amigo

Luis E. Valcárcel

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1 Tempestad en los Andes fue editado por la Editorial Minerva en 1927, con un prólogo de JCM y un colofón de Luis Alberto Sánchez. Con anterioridad se publicaron muchos trozos en la revista Amauta, a partir del Nº 1 de la misma.

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DE JOSE CARLOS MARÍÁTEGUI A EMILIO ROIG DE LEUCHSENRING

Lima, 24 de octubre de 1926

Señor Emilio Roig de Leuchsenring

Habana

Estimado compañero:

Cuando Oliverio Girondo estuvo en La Habana  me escribió que contaba con Ud. y sus amigos del grupo minoritario o renovador pata la realización de su proyecto de intercambio y vinculación de los grupos de vanguardia de América. La fundación de la revista "Amauta", que debe Ud. haber recibido, me ofrece la oportunidad de dirigirme a Ud. para que se cumpla ese intercambio entre los escritores vanguardistas de Cuba y el Perú. , Yo le mandaré originales de los peruanos; Ud. me enviará textos de los cubanos, conforme al plan al cual me comunicó Girondo que Uds: habían dado su adhesión. "Amauta" ha permitido ya considerarlo en el elenco de sus colaboradores. Y para iniciar el intercambio le envió unos apuntes míos sobre Eguren.

Le ruego comunicar mi invitación a Jorge Mañach, Agustin Acosta y demás compañeros y aceptar el cordial testimonio de mi amistad y estimación.

José Carlos Mariátegui

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JOSE CARLOS MARIATEGUI A MARIO NERVAL

Lima, 14 de enero 1927

Mario Nerval

Oruro

Estimado compañero y amigo:

Le ruego perdonarme el retardo conque le escribo. Mi excesivo  trabajo, agravado por una salud inestable, me impide casi completamente atender a mi correspondencia que, con motivo de la aparición de "Amauta", se ha hecho excepcional. Su carta, como otras muchas de análogo valor, me complacen grandemente, porque me prueban que el esfuerzo que cumplimos en el Perú algunos intelectuales tiene extensa resonancia.

Tenía ya noticias de Ud. Sus cartas completan nuestro conocimiento. Espero y reclamo ahora su colaboración en las páginas de "Amauta". Nuestra revista debe representar el pensamiento de todos intelectuales que asumen análoga actitud renovadora.

"Amauta" ha sido entusiastamente recibida en todo el Perú. Su economía está calculada sobre la base de una circulación mínima 4000 ejemplares, pues queremos mantenerla al alcance del pueblo. Del número 5 hemos hecho un tiraje de 3500 ejemplares. Espero, pues fundadamente que pronto la existencia de la revista pueda quedar asegurada.

Desde el número 3 le hemos enviado diez ejemplares. Y encargué al amigo Urquieta de La Paz que le remitiera diez ejemplares del Nº 2, ya que parecía que no había colocado todos los que se le enviaron. Por este correo recibirá Ud. además su colección de la, edición "Amigos de Amauta", en la que sólo falta el número 1, próximo reimprimirse.

Con cordial sentimiento de amistad, me es grato suscribirme de affmo, compañero

José Carlos Mariátegui

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A ESTEBAN PAVLETICH

Lima, 8 de marzo de 1927

Querido compañero Pavletich;

Tengo que contestar dos cartas de Ud. Con la segunda recibí su artículo sobre arte y revolución que aparece en el número en prensa de "Amauta". En el de enero se publicó; como vería Ud. ya, su entrevista con Diego Rivera. Razones de espacio exigieren la supresión de dos acápites de introducción. Pero creo que así su artículo cobró nuevo aspecto, lo cual no era inútil.

Desde que recibí su primera habría querido escribirle extensamente; pero en enero he sufrido un ,ataque de reumatismo al brazo derecho que durante un mes no me ha permitido escribir. Y ésta no ha sido, rigurosamente, la última falla de mi salud. Después he tenido otra, de menor monta. Pero ahora me siento optimista. La fístula que me quedó al mullón se ha cerrado. Y si esto es definitivo, podré marchar con muletas y aplicarme una pierna ortopédica.

"Amauta"; afirma su éxito en el Perú y fuera. Lo que más nos importa es, claro está, su difusión en el país. Es también la de más importancia administrativa. Hemos conseguido algo completamente insólito en esta clase de revistas: que salga puntualmente todos los meses. Pero todavía falta bastante pata que su economía quede organizada. Los agentes de provincias no son siempre, bastante solícitos. Algunos se revelan verdaderamente desleales. El renglón de publicidad es exiguo. Y tenemos delante el problema de crecimiento. Su economía —por su precio popular— requiere un alto tiraje. Sin embargo, no temo nada por este lado. Estoy empeñado con todas mis fuerzas en la batalla de "Amauta"; y no dudo de salir victorioso.

El anuncio que me hizo Ud. en su primera de la posibilidad de colocar quinientos ejemplares en la Secretaria de Educación Pública de México causó entre los compañeros, gran entusiasmo. Hay sido uno de los estímulos que de fuera nos han venido. Creo que hasta en alguna parte se ha publicado la noticia, difundida con rapidez fantástica. —Ud. no me ha confirmado su esperanza.

Vamos a reimprimir el primer número de "Amauta" completamente agotado. No lo hemos hecho todavía por falta de dinero. Después reimprimiremos posiblemente el segundo. Podremos disponer entonces de colecciones completas, —tampoco de muchas porque quedan pocos ejemplares de los números 3º y 4º. Disponemos en

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cambio de bastantes ejemplares del 5° y 6° —por aumento del tiraje para constituir un fondo— y de éstos puedo enviarle todos los que Ud. quiera. Si no tiene Ud. completa su colección, dígame el número que le falta para remitírselo.

Espero la colaboración de los escritores y artistas de vanguardia de México. Gestione para "Amauta" algo de Rivera, de Orozco y de algún otro artista revolucionario. Gracias por las fotografías de los frescos de Rivera. Su publicación ha tenido aquí gran efecto en el ambiente artístico juvenil.

Su observación sobre la falta de artículos antiimperialistas es justa. Pero no es de mi responsabilidad exclusiva. No es posible disciplinar aún a los colaboradores, obteniendo que cada uno cumpla con su función, la más adecuada a sus aptitudes y gustos, dentro del equipo de la revista. Ahora, con lo que nos venga de los que han participado en el Congreso de Bruselas tendremos bastante material anti-imperialista. Yo he tratado estos temas muchas veces en "Variedades", de modo que quiero que en "Amauta" los traten también otros para evitarle a la revista cierta monotonía.

En el número de febrero, ha salido el artículo de Hurwitz, de quien reclamo colaboración más frecuente. Que aborde Hurwitz temas de México o de América. Su trabajo de "Amauta" literariamente está, bien y también como inspiración y espíritu, pero queda siempre en un campo demasiado lírico y subjetivo.

Salude a Hurwitz, Terreros, Lecaros.

Y reciba el cordial abrazo de su affmo camarada.

José Carlos Mariátegui

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DE FRANCISCO KAMAK A JOSE CARLOS MARIATEGUI

Lima, 28 de marzo de 1927

Señor Redactor José Carlos Mariátegui

D.A.L.P. de la "AMAUTA"

Ciudad

Nosotros los que anhelamos la amplia libertad de los trabaja dores de la sierra estamos nuevamente en la palestra, ya que alguno meses los nuevos políticos del partido. . . de esta región no han hecha nada a favor de los indígenas; desengañados pues todos los componentes de esta Federación han resuelto cambiar de táctica y nombra nueva dirección en esa forma quedó reorganizada nuestra Federación Indígena.

Con tal motivo esperamos dar a luz un manifiesto "al pueble Indígena", que las imprentas de aquí se niegan a imprimir, y cuya copia le remitimos para que Uds. si tienen a bien lo publiquen.

Próximamente daremos a luz nuestro vocero que tanta falta nos hace. Ya que la prensa Obrera como "Solidaridad" órgano de la "Unión Sindical Nacionalista" no se ocupa de nuestra clase oprimida.

De los periódicos libertados por ahora no parece ninguno por-que las imprentas se niegan trabajarle por temor de fa autoridad. En "Otra vez en la brecha!" nuevamente nuestra Federación Indígena Obrera Regional Peruana flamea al viento su símbolo de rebeldía, después de una pequeña laguna (inevitable en toda lucha) causada más que todo por la poca experiencia de la clase trabajadora de la sierra, que se dejó embaucar por unos farsantes que tenían interés en la ruina de la Federación Indígena. Pero cuando los gamonales creían definitivamente extinguida la F.I.O.R. Peruana ella nueva vuelve a alzar vigorosamente su estandarte y en gesto iracundo lanza su reto justiciero a los explotadores de la clase indígena, para exigirle los derechos que eternamente nos usurpan.

Si, camarada; las filas de nuestra F.I.O.R.P. son numerosas y el entusiasmo y la fe son su lábaro y con tesonero afán van a luchar por su mejoramiento material, moral e intelectual. Para que el pueblo trabajador nos ayude en nuestra lucha, le decimos que nosotros no perseguimos ninguna mejora política, sea esa blanca, negra o roja;

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luchamos contra la política que es la peor enemiga de la clase proletaria y lleva siempre al fracaso las mejores iniciativas revolucionarias, cuyas pruebas palpables están en todas partes y el ejemplo más reciente está en la conciencia de todos nosotros.

Tenemos que tener siempre presente, grabado en nuestra mente, q. la emancipación de los trabajadores de la sierra sólo se conseguirá mediante nuestro esfuerzo propio, porque ya la experiencia nos ha probado de mil maneras qué recién, cuando nuestra clase ha obtenido una mejora, sólo recién Ios parlamentos y los gobiernos le dan fuerza de Ley.

La "Federación Indígena Obrera Regional Peruana" está otra vez en pie de guerra y seguirá su ruta sin desviarse un ápice del buen camino, pese al indiferentismo de los pseudo revolucionarios que con sus artimañas, quieran contrarrestar nuestra labor en bien de la libertad de los indígenas. Soy su S.S.

Por la F.I.O.R.P. soy de

Francisco Kamak

(Seretario General)

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DE SAMUEL GLUSBERG A JOSE CARLOS MARIATEGUI

Buenos Aires, marzo de 1927

Señor don José Carlos Mariátegui

Estimado compañero:

Hace ya mucho tiempo que deseo ofrecerle mi amistad y mi admiración por la obra de cultura que Ud. realiza en su país. Lo hago por fin ahora después de recibir el quinto número de Amauta. Pero desde la lectura de su primer artículo, que conocí por intermedio del Repertorio Americano, siento viva simpatía por todo lo que sale de su pluma. Quien primero me habló aquí de sus escritos fue —asómbrese— Leopoldo Lugones. Luego de leer su ensayo sobre La revolución y la inteligencia en la Revista de Filosofía, don Leopoldo me lo recomendó con ese entusiasmo tan suyo, cuando un escritor le gusta de veras.

Con todo, algo más que el entusiasmo de Lugones y mi simpatía me mueven a escribirle, y es mi interés por conocer un artículo suyo sobre Virgin Spain que tengo entendido Ud. publicó en la revista de la Universidad de San Marcos.

Yo soy buen amigo de Waldo Frank y llevo realizadas con éxito las gestiones para hacerlo venir a Buenos Aires, a dictar unas conferencias en la Facultad de Filosofía y Letras. Ya lo tendré al tanto de este acontecimiento porque supongo que no le es indiferente el gran americano.

Creo —y me apresuro a decírselo— que nosotros debemos cu-ramos de todo agregado a la palabra América. ¿Por qué llamarnos hispano, ibero o latinoamericano? Todos estos calificativos son otras tantas limitaciones. En todo caso, debemos abogar por la creación del buen americano en el sentido en que Nietzsche usaba la expresión de buen europeo. Claro que América, como dice Waldo Frank, es un concepto a crear. Pero a diario comprobamos la existencia de tan buenos americanos en el Norte como en el Sur. Y en resumen es lo mismo.

Mas no quiero adelantarle un articulejo que estoy pergeñando sobre el tema. Ya se lo enviaré en su oportunidad. Mientras, permítame felicitarlo por su inteligente labor al frente de Amauta y felicitar, por su intermedio, a Miguel Urquieta por lo que dice de Rodó en el último número. Dígale que no es el único que piensa atinada-mente que el autor de Ariel es un grandioso retórico. Por suerte, somos ya una minoría razonable y vamos más lejos que Urquieta.

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No creemos que la obra retórica de Rodó "bastaría para valorar las letras de América". Ni siquiera las letras del Uruguay. Ahí están Horacio Quiroga y Vaz Ferreira. El primero aunque escritor argentino es también uruguayo de nacimiento. ¡Ese sí que es un artista de veras!

De Quiroga le envío con este correo tres libros de cuentos que le recomiendo especial-mente. Vale la pena que Ud. los lea y los comente. Claro que Quiroga, a fuer de buen artista, no hace el maestro. como Palacios y otros mediocres profesores de la juventud hispano­americante. Habría que acabar de una vez con los maestros. Son políticos fracasados que están haciendo estrategia literaria. Una vergüenza contra la que hay que reaccionar porque concluye haciendo daño en todas partes. Un ejemplo lamentable es el último libro de mi buen amigo y mejor poeta Arturo Capdevila. Aunque el libro se llama "América" a secas, el título responde a un concepto análogo al de los colonialistas del Norte. América, es la América Latina. Además Capdevila sin querer hace una odiosa cuestión de razas. El imperialismo yanqui es, a su juicio, peor que el imperialismo francés o italiano. Debemos contraer empréstitos "latinos" aunque sean más usurarios que los yanquis. Como si el capitalismo, lo mismo que la Iglesia católica, apostólica y romana, no fuera internacional. . . Pero le estoy dando la lata. . . Cierto que es un gustazo hablar con un hombre de talento, según dice un personaje de Dostoievski. Con todo, no hay que abusar. Sobre todo, no acaparar la conversación... Quedo pues, a la espera de su réplica. En tanto, créame a sus órdenes y aunque no estamos de acuerdo en todo (yo soy nihilista absoluto en el sentido turguenefiano y revolucionario), me gustan los hombres que aún tienen fe en los pobres pueblos embriagados de retórica patriotera. Suyo cordialmente

Samuel Glusberg

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A JAIME TORRES BODET

Lima, 27 de abril de 1927

Sr. Jaime Torres Bodet México

Distinguido colega:

Debo pedirle una rectificación a la cual Ud. no puede dejar de sentirse obligado.

En su artículo Iberoamericanismo utilitario, publicado en el Nº 880 de Revista de Revistas denuncia usted las frecuentes traiciones de los escritores de Sudamérica a ese "naciona-lismo continental" por el cual, al menos los de vanguardia debemos trabajar. No objeto su derecho a acusar a los desertores de este deber. Pero protesto contra el error que le ha hecho citar como un caso de deserción nada menos que a Amauta, la revista que dirijo.

"En una de las páginas de esta revista" encuentra Ud. unas frases de Alberto Hidalgo, que copia textualmente. Pero no ha reparado Ud. en que dichas frases no corresponden propiamente al material de Amauta. Pertenecen al prólogo escrito por Hidalgo, Huidobro y Borges para una Antología de poetas vanguardistas de Hispano-América. Y casi no las ha encontrado Ud. en las páginas de Amauta pues ese prólogo se publicó en el anexo boletín bibliográfico Libros y Revistas, que ofreció a sus lectores ese documento, no por solidaridad de ninguna clase con las boutades de Hidalgo, que Ud. toma tan en serio, sino por tratarse de un documento de actualidad del movimiento literario de "América".

Nunca me imaginé que la tesis, probablemente humorística de Hidalgo, —en todo caso de su exclusiva y absoluta responsabilidad,— pudiera ser atribuida a Amauta, cuya actitud sobre todo en lo que concierne a la revolución de México, es de bien clara y neta solidaridad indo-americana. Lamento que Ud. me haya probado que frases pertenecientes al texto de un libro, no de política, sino de poesía,— y donde política sólo se puede en pintorescos disparates ultraístas puedan ser imputadas a la doctrina política de Amauta, res‑

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ponsable sólo de haberlas alojado, dentro de una transcripción integral, en su rincón bibliográfico.

Espero de su lealtad que rectifique usted en Revista de Revistas su engaño. Diga lo que piense de Amauta, bueno o malo, —no le guardaremos por eso ningún rencor,— pero no coloque en nuestro programa político, abierta y seriamente revolucionario; las arbitrarias y personales frases del bizarro poeta de Simplismo.

Le saluda atentamente

José Carlos Mariátegui

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A SAMUEL GLUSBERG1

Lima, 30 de abril de 1927

Señor don Samuel Glusberg

Buenos Aires.

Muy estimado compañero:

Le ruego excusarme el retardo de estas líneas. Quise contestar sin demora su grato mensaje de amistad y simpatía. Pero hace algún tiempo que me veo forzado a descuidar casi completamente mi correspondencia. Tengo una salud inestable. Salvé hace tres años de la muerte a costa de una amputación y hasta ahora sufro las consecuencias de esa crisis que me dejó mutilado y enfermo. Por fortuna, desde hace pocos meses, voy mejorando. Mi trabajo es, sin embargo, superior todavía a mis fuerzas.

He recibido los libros que me envió Ud. Le agradezco el obsequio, Tengo en gran estima a sus autores, Horacio Quiroga y Sanín Cano. Sobre ambos dirá algo "Amauta" la revista que dirijo y que regularmente le enviamos.

Estoy políticamente en el polo opuesto de Lugones. Soy revolucionario. Pero creo que entre hombres de pensamiento neto y posición definida es fácil entenderse y apreciarse, aun combatiéndose. Sobre todo, combatiéndose. Con el sector político con el que no me entenderé nunca es el otro: el del reformismo mediocre, el del socialismo domesticado, el de la democracia farisea. Además si la revolución exige violencia, autoridad, disciplina, estoy por la violencia, por la autoridad, por la disciplina. La acepto, en bloque, con todos sus horrores, sin reservas cobardes. En Lugones he admirado siempre al artista, al pensador que se expresa sin equívoco y sin oportunismo. Ideológicamente estamos en campos adversos. Me aflije que él refuerce con su nombre y con su acción a los conservadores. Aunque siempre es una ventaja encontrarse con adversarios de su estatura.

Le adjunto copia de un artículo que publiqué sobre "Rahab" de Waldo Frank. Con el último número de "Amauta" va el artículo que escribí para el Boletín Bibliográfico de la Universidad de Lima. Fue reproducido por "Repertorio Americano" y otros periódicos,

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Si puedo servirle para la difusión de las obras de su editorial en Lima, mande en mí como guste. Podemos establecer el intercambio con los libros que edita "Minerva".

"Amauta" le ofrece sus páginas.

Y yo me complazco en suscribirme de Ud. con los más devotos sentimientos, afimo. compañero

Jose Carlos Mariátegui

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1 Publicada en Textual. Lima, n. 5-6, diciembre de 1972, p. 16.

Es la respuesta a la carta de Samuel Glusberg fechada en marzo de 1927.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A XAVIER ABRIL

Lima, 6 de mayo de 1927

Señor Xavier Abril.

Madrid.

Querido y recordado Xavier

Contesto sólo hoy sus dos cartas, una del 16 de noviembre y otra del 30 de diciembre, por un exceso de trabajo que frustra mis mejores intenciones de puntualidad epistolar. Ud. sabe además que este trabajo exorbitante pesa sobre una salud muy resentida e inestable.

Pero debe Ud. haber recibido, como un mensaje, desde que está Ud. en Madrid, "Amauta". Los siete números publicados después de su partida le han sido remitidos. Creo que en cuatro de ellos está presente su firma.

Tengo aún por publicar algunos poemas de Ud. Publicaré uno en el próximo número y los restantes en el siguiente. Ud. sabe bien que su colaboración me es muy estimada.

De Oquendo, de Lora, de Edil. Zuleta y de algún otro de los que Ud. nombra he recibido y publicado, colaboración. Julio Castillo estuvo a visitarme y anunciarme la suya; pero no ha vuelto. Enrique Peña me ha traído algunos poemas que saldrán próximamente. No crea Ud. que me dejo influir por sugestiones de grupo o de personas. No conozco cabalmente a todos los nuevos, pero me parece difícil que alguno de verdadero y revelado valor no tenga su sitio en mi estimación. Mas no puedo ser un crítico agnóstico. Rechazo la idea del arte puro, que se nutre de sí mismo, que conoce únicamente su realidad, que tiene su propio y original destino. Este es un rito de las épocas clásicas o de remansamiento; no de las épocas románticas o de revolución. Por esto, entre un ensayo vacilante, pero de buena procedencia, de épica revolucionaría, y un mediocre producto de lírica de exorbitante subjetivismo, prefiero siempre al primero.

"Amauta" ha ganado hasta ahora su batalla. Esta es una segunda fase: la de su estabiliza-ción y desarrollo. La necesidad de sostener una difusión amplia, con alto gasto de tiraje y correo, nos ha movido a la constitución de una pequeña sociedad editora, cuyas bases están en el No. 8. (Con un error: las acciones son de 5 no de 10 lp.)

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Mándeme siempre notas, prosas breves. De Ud. y de otros. Salude a Guillermo de Torre y pídale algo para "Amauta" que es ya una tribuna hispano-americana. Va a todos los paises de Hispano-América.

A Valle, a quien también soy deudor de una respuesta, le escribo por este mismo correo.

Bazán lo recuerda con mucho cariño.

Y yo lo abrazo cordialmente

José Carlos Mariátegui

P.S. con Pablo he charlado una mañana muy cordialmente. Me ha prometido venir nuevamente. Lo espero.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A LA PRENSA

Hospital de San Bartolomé,

Lima, 10 de junio de 1927

No es, absolutamente, mi intención polemizar con las autoridades de policía respecto del llamado "complot comunista" que aseveran haber descubierto. Pero sí quiero rectificar sin tardanza las afirmaciones que me conciernen de la versión policial acogida por el diario que Ud. dirije.

En respuesta a los cargos que tan imprecisamente se me hacen, me limitaré a las siguientes, concretas y precisas declaraciones:

1a — Acepto íntegramente la responsabilidad de mis ideas, expresadas claramente en mis artículos de las revistas nacionales o extranjeras en que colaboro o de la revista "Amauta", fundada por mí en setiembre último, con fines categóricamente declarados en su presen-tación; pero rechazo en modo absoluto las acusaciones que me atribuyen participación en un plan o complot folletinesco de subversión.

2a Remito a mis acusadores a mis propios escritos, públicos o privados, de ninguno de los cuales resulta que yo, marxista con-victo y confeso, — y como tal, lejano de utopismos en la teoría y en la práctica — me entretenga en confabulaciones absurdas como aquella que la policía pretende haber sorprendido y que tampoco aparece probada por ninguno de los documentos publicados.

3a — Desmiento terminantemente mi supuesta conexión con la central comunista de Rusia (o cualquiera otra de Europa o América): y afirmo que no existe documento auténtico alguno que pruebe esta conexión. (Recordaré a propósito que cuando se dio cuenta de los resultados del registro de la oficina rusa de Londres, se anunció que no se había encontrado, entre las direcciones o datos de corresponsales de América, ninguno relativo al Perú).

4a — La revista "Amauta" — revista de definición ideológica de la nueva generación — ha recibido mensajes de solidaridad y aplauso de intelectuales como Gabriela Mistral, Alfredo Palacios, Eduardo Dieste, José Vasconcelos. Manuel Ugarte, Emilio Frugoni.

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Harwarth Walden, F. T. Marinetti, Joaquín García Monge, Waldo Frank, Enrique Molina, Miguel de Unamuno y otros de renombre mundial o hispánico, que no militan en el comunismo.

5a — Tengo segura noticia de que la reunión sorprendida por la policía en el local de la Federación Gráfica, ha sido una reunión de la Editorial Obrera "Claridad" que nada tenía de ilícita ni clandestina. Las citaciones respectivas se publicaban en los diarios.

No rehuyo ni atenúo mi responsabilidad. La de mis opiniones las acepto con orgullo. Pero creo que las opiniones no están, conforme a la ley, sujetas al contralor y menos a la función de la policía ni de los tribunales.

Dos méritos me han sido siempre generalmente reconocidos: un poco de inteligencia y sinceridad en mis convicciones. "La Prensa", comentando mi libro "La Escena Contemporánea", reconoció generosamente en este libro, que señala mi posición ideológica, una y otra cosa. Tengo, pues, algún derecho a que se me escuche y crea una afirmación que está en rigurosa coherencia con mi actitud y mi doctrina, la de que soy extraño a todo género de complots criollos de los que aquí puede producir todavía la vieja tradición de las "conspiraciones". La palabra revolución tiene otra acepción y otro sentido.

Espero de su lealtad periodística la publicación de esta carta y me suscribo de usted muy atm, S. S.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A

LA CORRESPONDENCIA SUDAMERICANA

Lima, [junio de 1927]

Estimado compañero:

Tengo el deber de protestar ante la opinión latinoamericana contra las falsas acusaciones lanzadas por la policía de Lima contra los intelectuales y obreros de vanguardia del Perú, para explicar su persecución. Estas acusaciones, recogidas sin ninguna crítica por la mayoría de los corresponsales, han sido propagadas por la gran prensa. En el Perú ha circulado sin más réplica que una carta mía, por encontrarse, como es notorio, toda la prensa, bajo el contralor o la censura del gobierno. En esta ocasión, además, el Ministro de Gobierno, llamó a su despacho a los periodistas para comunicarles dramáticamente el peligro que había corrido el Estado, la sociedad, etc., de ser intempestivamente barridos por una súbita marejada comunista. Y el decano de la prensa de Lima "El Comercio" órgano de la clase conservadora, que pasa por silencioso adversario del gobierno, coreó con estúpida gravedad la versión policial del "descubrimiento de un complot".

Aunque no es probable que la parte más avisada y consciente del público latinoamericano haya concedido el menor crédito a esta mentira, conviene, por la difusión que le han dado las agencias y los diarios —generalmente sin ninguna juiciosa reserva— oponerles el más categórico desmentido.

En el Perú no se ha descubierto ninguna conspiración comunista. La policía no ha podido apoyar sus enfáticas aseveraciones en ninguna prueba seria. Los documentos publicados consisten en cartas cambiadas entre estudiantes desterrados y obreros de Lima, que no contienen más que la reafirmación de ideas fervorosamente profesadas y la enunciación de propósitos de propaganda. La reunión sorprendida por la policía fue una sesión ordinaria de la Editorial Obrera "Claridad", para la cual se había citado por la prensa. En esta sesión, en la que se arrestó a cuatro estudiantes y a algunos obreros, en su mayor parte gráficos, se trataba sobre la adquisición de una pequeña imprenta. La policía extrajo violentamente de sus domicilios, la misma noche, a los más conocidos organizadores obreros, tanto para paralizar una segura protesta como para dar mayor volumen a su pesquisa. La versión oficial presentaba a todos los presos como concurrentes a una reunión clandestina. Entre ellos

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se contaban, sin embargo, personas que no trabajaban absolutamente en la Editorial "Claridad" como el escritor Jorge Basadre, responsable sólo de un estudio sobre la penetración económica de los Estados Unidos en Centro y Sud América, y particularmente en el Perú.

El balance de la represión es el siguiente: reclusión en la Isla San Lorenzo de cuarenta ciudadanos, entre escritores, intelectuales y obreros; clausura de la revista "Amauta", órgano de los intelectuales y artistas de vanguardia; deportación de los poetas Magda Portal y Serafín Delmar a la Habana; acusaciones y vejámenes a la poetisa uruguaya Blanca Luz Brum, viuda del gran poeta peruano Juan Parra del Riego; cierre por una semana de los talleres y oficinas de la Editorial Minerva; prisión mía en el Hospital Militar donde permanecí seis días, al cabo de los cuales se me devolvió a mi domicilio con la notificación de que quedaba bajo la vigilancia de la policía.

El pretexto del "complot comunista" no obstante la unánime aceptación que ha merecido de la prensa limeña, incondicionalmente a órdenes del ministerio de gobierno — a la mayor parte del público le parece aquí grotesco. La batida policial ha estado exclusiva-mente dirigida contra la organización obrera, contra la campaña anti-imperialista, contra el movimiento del A. P. R. A. y contra la revista "Amauta", cada día más propaganda en el Perú. Se denuncia al A. P. R. A. como una organización comunista, aunque se sabe bien que es una organización anti-imperialista latino-americana, cuyo programa se condensa en estos tres puntos: "Contra el imperialismo yanki, por la unidad política de América Latina, para la realización de la justicia social".

Usted, estimado compañero, conoce a "Amauta". Apelo a su testimonio para rechazar y condenar las acusaciones con que se pretende justificar la clausura de esta revista, que representa un movimiento ideológico no sólo peruano sino continental. Invoco el juicio de los intelectuales honrados. De muchos he recibido ya generosas demostraciones de solidaridad que me honran y alientan.

Ruego a usted, estimado compañero, la publicación de estas líneas y me suscribo de usted muy devotamente.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A SAMUEL GLUSBERG

Lima, 30 de setiembre de 1927

Señor D.

Samuel Glusberg

Buenos Aires.

Muy estimado compañero:

A mi regreso de, Chosica, pueblecito del centro a donde fui a convalecer de un ataque de reumatismo articular, he encontrado su grata carta del 26 de julio, que ha escapado de ser interceptada segu­ramente por venir certificada, porque después de los últimos sucesos mi correspondencia está sujeta a constante interceptación.

Le debo el más profundo reconocimiento por el telegrama que, con la adhesión de ilustres compañeros, dirigió Uds al presidente Leguía. Y le ruego transmitir a cada uno de los firmantes las protestas de mi gratitud y mi amistad. Estuve preso en el Hospital Militar seis días, vencidos los cuales se me devolvió a mi casa con la advertencia de que continuaba a la disposición de la policía.

La burda farsa del "complot comunista" se desacreditó en breve tiempo, no obstante la colaboración de la prensa en su mantenimiento. Las publicaciones rectificatorias hechas fuera han penetrado en buen número y, hasta en copias a máquinas han circulado profu-samente, influyendo en la formación del juicio público. Trataré de reanudar en Lima la publicación de "Amauta". Si no pudiera conseguir la reconsideración de su clausura, me dedicaré a preparar mi viaje a Buenos Aires para establecer ahí la revista, que tiene extensa base de circulación americana, y seguro éxito en el Perú, donde la considerable importa-ción de revistas argentinas consiente introducirla en gran esca­la, aun en el caso de que se prohiba su entrada. Me sería absolutamente imposible permanecer sofocado aquí material e intelectualmente. Mi presencia en el Perú debe tener un objeto. Si lo pierde, nada la justifica.

Le he mandado por correo certificado dos libros de "Minerva": el mío y el "Nuevo Absoluto" de Iberico Rodríguez. En estos días le enviaré "Tempestad en los Andes" de Luis E. Valcárcel. El de Panait Istrati está traducido por otras editoriales. Se hizo además un

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pequeño tiraje del cual quedan muy pocos ejemplares. Le agradezco el anuncio de las ediciones que corresponderé apenas reaparezca "Amauta".

Deploro no poder complacerle en la traducción de Holiday de Waldo Frank. Mi conocimiento del inglés es muy limitado para intentar la traducción de una obra literaria. Sólo me atrevo a asumir la responsabilidad de los idiomas que domino perfectamente como el del francés y del italiano. Recibí el ejemplar de la novela; lo guardo a su disposición. En Buenos Aires no será difícil encontrar quien haga una buena versión.

No sé si antes del 26 de julio y después de la carta q. le contesté en abril, me haya escrito Ud. otra vez. Diríjame su correspondencia bajo sobre rotulado Ana María Chiappe, Washington izquierda 544. Le he remitido los últimos números de "Amauta" del 5 al 9.

Con devotos sentimientos de amistad, le estrecha la mano cordial-mente su afectísimo compañero.

José Carlos Mariátegui

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A EMILIO ROIG DE LEUCHSENRING

Lima, 10 de octubre de 1927

Señor

Emilio Roig de Leuchsenring.

Habana.

Muy estimado compañero:

Algo tardíamente, por una ausencia de Lima, a que me obligó mi salud, he leído el No. de julio de "Social". Por él me he enterado del telegrama enviado generosamente por Ud. y otros compañeros del grupo Minoritario, reclamando mi libertad y la de los demás intelec­tuales presos. Tanto este telegrama, como las nobles palabras del editorial de su revista comprometen mi gratitud y la de mis camara­das de "Amauta".

Me preparo a reanudar la publicación de mi revista. La solida­ridad alerta de los buenos intelectuales de América me ayuda a reivin­dicar mi derecho a mantener "Amauta". Y hoy más que nunca quie­ro que sea una tribuna americana. Y reclamo, por esto, el intercam­bio de originales entre los grupos vanguardistas de La Habana y Lima.

Deseo que tenga Ud. la representación de "Amauta" en La Ha­bana. Podemos establecer, si Ud. lo desea, el intercambio de una cantidad equivalente de ejemplares de "Social" y "Amauta".

Le adjunto para su revista un artículo mío y algunos poemas iné­ditos de Armando Bazán, poeta de vanguardia que acaba de ser puesto en libertad después de cuatro meses de prisión en la Isla de San Lo­renzo.

Me interesa conseguir el No. de "Social" en que se publicó mi artículo sobre el poeta Eguren. ¿Le sería posible enviármelo?

Le ruego transmitir mi agradecimiento al maestro Varona y a todos los firmantes del telegrama al presidente Leguía por su generosa actitud; y con los más devotos sentimientos me repito su afectísimo amigo y compañero

José Carlos Mariátegui

P.D.—Envíeme sus noticias con esta dirección: Librería Minerva, Sa­gástegui 669.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A ENRIQUE BUSTAMANTE Y BALLIVIAN

Lima, 15 de octubre de 1927.

Señor

Enrique Bustamante y Ballivián Montevideo.

Mi querido Bustamante:

No le sorprenderá a Ud. el que solo hoy conteste su carta del 30 de mayo y le acuso recibo de ."Odas Vulgares", en cuanto se entere de que en dos últimos meses, después de los días agitados de mi prisión y la persecución de mis amigos, estuve muy enfermo pri­mero, y ausente de Lima después. En busca de clima y Sol, tuve que pasar una temporada en Chosica, sometido a un tratamiento que me imponía ante todo absoluto reposo. He tenido, por esto, que desatender mi correspondencia; y ahora me tocaría hacer frente a un enorme trabajo epistolar si la censura postal no hubiese resuelto ali­gerarme esta fatiga mediante el secuestro de casi todas las cartas e impresos llegados para mí de junio a la fecha.

El descomunal bluff del complot comunista se ha desvanecido, en tanto. De suerte que, apenas restablecido, he podido abordar el problema de la reorganización de ' "Amauta" dentro de ambiente mas sereno. Yo me lo había planteado desde el primer momento en los siguientes inflexibles términos: o se me consentía continuar "Amauta" en Lima o yo tomaba el camino del destierro para establecerla en Buenos Aires. La rigidez de este dilema no procede naturalmente de que yo considere indispensable para la salud del Perú ni para la misión de su vanguardia la salida de "Amauta", sino de que identifico momentá-neamente con esta obra las posibilidades y el sentido mismo de mi trabaja intelectual en el Perú. A parte de que, personalmente, considero imposible vivir dentro de una atmós­fera física y espiritualmente sofocante. La justificación de mi per­manencia aquí, la encuentro enteramente en mi trabajo.

Por fortuna, parece que el presidente se da cuenta de que las razones que pueden abogar por la .supresión de "Amauta" son de un orden subalterno al lado de las que amparan mi derecho o mejor mi reivindicación. Y así tengo ya casi absolutamente conseguida la re-consideración de la precipitada orden de clausura. "Amauta" reapa­recerá en noviembre.

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Con su carta del 30 de mayo, recibí un cheque por Lp.6.4.00. Con el N° 10 de "Amauta" quedará constituida la Sociedad Editora a la cual Ud. ha querido suscribirse con dos aciones, cuya primera cuota está abonada. No tengo que decirle cuánto agradezco su coope­ración. Como está anunciado, al mismo tiempo que la revista la Sociedad editará una serie de libros. Le envío "Tempestad en los Andes" de Valcárcel. Le seguirá la selección de la obra completa de Eguren. Mandaré "Amauta" a la librería de Maximino García indi­cada por Ud. Dígame si debo enviar ahí también los libros o si es preferible establecer el intercambio con "El Palacio del Libro".

El ejemplar de "Odas Vulgares" desapareció del escritorio en los días de mi prisión. Le ruego repetir su envío, porque no había llegado sino a ojear algunas páginas. Creo que está en ese libro lo más característico de su labor poética, dentro de nuestra literatura. Quiero leerlo atentamente para fijar mi juicio.

Mi salud ha mejorado bastante y espero que la buena estación me permita una actividad apreciable. Publicaré. dos libros: "10 en-sayos de interpretación de la realidad peruana" y "Polémica Revo­lucionaria".

Espero obtener también garantías completas para mi correspon­dencia personal. Entre tanto diríjame sus noticias a "Librería Mi­nerva" Sagástegui 669 o a Amalia Vda. de Mariátegui. Sagáste­gui 663.

Bazán, que está en libertad desde hace días, como todos los apre­sados de junio, 16 envía muchos recuerdos.

Muy cordialmente lo abraza, su amigo y compañero.

José Carlos Mariátegui

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DE SAMUEL GLUSBERG A JOSE CARLOS MARIAT'EGUI

Buenos Aires, 19 de noviembre de 1927

Sr. D. José Carlos Mariátegui

Mi querido compañero:

Mil gracias por su carta y los libros. Ya conocía "La Escena Contemporánea". De ahí saqué precisamente su estudio sobre el "Se­mitismo y el antisemitismo" para los Cuadernos literarios de Oriente y Occidente. Supongo que ya está en sus manos el primer número. Pronto le mandaré el cuaderno dedicado a Heine. Lamento no tener un retrato suyo y algunas noticias concretas sobre su vida para hacer una nota periodística. De cualquier modo diré dos palabras en el próximo cuaderno. Mándeme algún artículo referente a su persona. He visto varios en Repertorio Americano; pero muy poco informados. Aquí se le aprecia mucho y de venir usted a Buenos Aires se encon­traría con numerosos amigos.

Waldo Frank me escribió últimamente que el Sr. Garro le pidió autorización para traducir algunas novelas suyas y que él le indicó que se dirigiera a mí puesto que yo tenía reservados los derechos con prioridad. No he recibido ninguna carta del Sr. Garro; pero si usted cree que dicho señor puede traducir a conciencia los libros de Frank mucho me gustaría que lo hiciera. En cuanto al pago no le puedo ofrecer de inmediato una suma de dinero. Puedo, sí asegurarle que a medida que se venda el libro le giraré lo que le corresponda. Frank tiene interés en que no se traduzca solamente sus libros de ensayos. Por eso ante mi empeño en publicar Our America él me pide que también le haga traducir una novela. Me gustaría que fuera Holiday por su asunto y por su corta extensión. Hágame pues, el bien de po­nerme en relación con Garro siempre que Ud. lo crea capaz de hacer a conciencia una traducción de Frank. Que Garro me envíe cuanto antes Nuestra América; yo le haré llegar un prólogo especial de Frank. Y perdóneme la molestia que le ocasiono. Pero tengo entendido que Ud. es amigo de Garro.

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No recibí los números de Amauta que me anuncia. Me faltan los r(úmeros 1, 2, 5 y 9 para la colección. Pídame los ejemplares de Babel que le ofrezcan .algún interés.

Quedo como siempre a sus órdenes. Mientras lo saludo muy ca­riñosamente

Glusberg

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A CELESTINO MANCHEGO MUÑOZ

Lima, 6 de diciembre de 1927

Señor doctor Celestino Manchego Muñoz, Ministro de Gobierno. Presente.

Señor Ministro:

No pudiendo entrevistarme personalmente con Ud. a fin de expo­nerle las razones en que, esclarecido sin duda cualquier equívoco res­pecto a su índole, fundo mi demanda para reanudar la publicación de la revista Amauta, cumplo con dar carácter formal ante su despacho a esta solicitud, dejando constancia de lo siguiente:

1° Que Amauta, conforme a su artículo de presentación y a los nueve números publicados hasta mayo último, que definen claramente su carácter, no es una publicación de propa-ganda subversiva ni está absolutamente comprometida en plan alguno de conspiración contra el Gobierno.

2° Que Amauta, revista de cultura, de definición ideológica y de especulación científica, estética y doctrinal, es extraña a toda orga­nización internacional comunista.

3º Que el carácter ideológico y cultural de la revista está per­fectamente acreditado por los insospechables testimonios de aplauso y simpatía que ha merecido de intelectuales y artistas como Unamuno, H. Walden, F. - T. Marinetti, Enrique José Varona, Eugenio d'Ors, Alfredo Palacios, J. García Monge, Ramón Gómez, de la Serna, Ma­nuel Ugarte y muchos otros, de conocido renombre y a ninguno de los cuales se puede calificar de comunista; y

4º Que Amauta no puede ser considerada como un órgano de agitación popular, tanto por el género y estilo de sus estudios, como porque de acuerdo con su carácter de revista mensual de cultura guarde prescindencia respecto de los actos' de la política guberna-mental.

En esta virtud, solicito de Ud. Señor Ministro que se sirva dictar las medidas destinadas a garantizar la libre circulación, publicación y propaganda comercial de Amauta así como su correspondencia y la mía personal.

Tengo el honor de suscribirme de Ud. Señor Ministro muy aten­tamente

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A SAMUEL GLUSBERG

Lima, 10 de enero de 1927 (1928)

Señor don Samuel Glusberg

Buenos Aires

Acabo de recibir unas líneas de Ud. que me apremian a satisfa­cer el deseo de escribirle. Creo, no haber contestado su carta del 1 de noviembre sino con el envío de los ejemplares de "Amauta" y el retrato que me pedía. Ud. me perdonará todos estos retardos conside-rando las ocupaciones que me ha impuesto la reorganización de "Amauta".

He transmitido su encargo a Garro, a quien he hecho llegar su carta. Está animado del propósito de poner enseguida manos a la obra. Aprovechará, seguramente, sus vacaciones (es profesor además de literato) para esta traducción. Me ha dicho que le escribirá ense-guida.

He conseguido reanudar la publicación de "Amauta" en Lima. Pero, naturalmente, los azares de la política criolla pueden, después de un tiempo, interrumpirla otra vez. La policía peruana no sabe distinguir entre especulación ideológica y conspiración o montonera. Si "Amauta" sufriera una nueva clausura, renunciaría a la tarea de rectificar el juicio de esta gente y me dirigiría a Buenos Aires donde creo que mi trabajo encontraría mejor clima y donde yo estaría a cu­bierto de espionajes y acechanzas absurdas.

Le remito con "Amauta" dos ejemplares de "Tempestad en los Andes", último libro de Minerva y primero de la Biblioteca "Amauta", en la cual publicaré enseguida una selección de la obra completa de nuestro gran poeta José M. Eguren y un libro mío: "7 ensayos de inter­pretación de, la realidad peruana". Tengo otro libro de tema internacional, como "La Escena Contemporánea", al cual título "Polémica Revolucionaria"1. No lo podría dar enseguida a luz por Minerva, porque se diría entonces que no edito casi sino mis libros. Deseo saber, por esto, si podría editarlo Babel. Yo tomaría a firme 300 ejempla­res para la venta en Lima y, al menos otros tantos podrían enviarse en consignación, bajo mi responsabilidad, a los agentes de provincias que yo indicase. De "La Escena Contempo-ránea" se vendieron fácilmente 1500 ejemplares, de modo que la cifra no es optimista en demasía. El volumen del libro sería el de "La Civilización Manual y otros ensayos" aproximadamente. La parte principal se contrae a la

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crítica de la tesis reaccionarias y democráticas más en circulación y actualidad (Massis, Rocco, Maeztu, Ford, Wells, etc.). Hago a mi modo la defensa de Occidente: denunciando el empeño conservador de identificar la civilización occidental con el capitalismo y el de reducir la revolución rusa, engendrada por el marxismo, esto es por el pensa­miento y la experiencia de Europa, a un fenómeno de barbarie oriental. Me interesaría tener a la vista las réplicas de Lugones a sus impugnadores (Molina, etc.).  Si Ud. me las pudiera facilitar se lo agradecería mucho.

¿Podemos canjear algunas ediciones de Minerva con ediciones de Babel, de las menos conocidas en Lima?

Le remitiré algunos recortes sobre mi persona. Aunque soy un escritor muy poco autobiográfico, le daré yo mismo algunos datos su­marios: Nací el 95. A los 14 años, entré de alcanza-rejones a un pe­riódico. Hasta 1919 trabajé en el diarismo, primero en "La Prensa", luego en "El Tiempo", finalmente en "La Razón" diario que fundé con Cesar Falcón, Humberto del Aguila y otros muchachos. En este último diario patrocinamos la reforma universitaria. Desde 1918; nau­seado de política criolla, —como diarista, y durante algún tiempo re­dactor político y parlamentario conocí por dentro los partidos y vi en zapatillas a los estadistas— me orienté resueltamente hacia el socialismo rompiendo con mis primeros tanteos de literato inficionado de decadentismos y bizantinismos finisecu-lares, en pleno apogeo todavía. De fines de 1919 a mediados de 1923 viajé por Europa. Residí más de dos años en Italia, donde desposé una mujer y algunas ideas. An­duve por Francia, Alemania, Austria y otros países. Mi mujer y un hijo me impidieron llegar a Rusia. Desde Europa me concerté con algunos peruanos para la acción socialista. Mis artículos de esa época, señalan las estaciones de mi orientamiento socialista. A mi vuelta al Perú, en 1923, en reportajes, conferencias en la Federación de Estu­diantes y la Universidad Popular, artículos, expliqué la situación europea e inicié mi trabajo de investigación de la realidad nacional, conforme al método marxista. En 1924, estuve como ya le he contado a punto de perder la vida. Perdí una pierna y quedé muy delicado. Habría seguramente curado ya del todo, con una existencia reposada. Pero ni mi pobreza ni mi inquietud intelectual me lo consienten. Desde hace seis meses, mejoro poco a poco. No he publicado más libró que el que Ud. conoce. Tengo listos dos y en proyectos otros. He ahí mi vida, en pocas palabras. No creo que valga la pena, ha­cerla notoria. Pero no puedo rehusarle los datos que Ud. me pide. Me olvidaba: soy un autodidacto. Me matriculé una vez en Letras

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en Lima, pero con el solo interés de seguir un curso de latín de un agustino erudito. Y en Europa frecuenté algunos cursos libremente, pero sin decidirme nunca a perder mi carácter extra-universitario y talvez si hasta anti-universitario. En 1925 la Federación de Estudian-tes me propuso a la Universidad como catedrático de la materia de mi competencia; pera la mala voluntad del Rector y, secundariamente, mi estado de salud, frustraron esta iniciativa.

Le he escrito más largamente de lo que al comenzar me proponía. Pero, por supuesto, esto me complace mucho.

No he recibido el segundo número de los "Cuadernos de Oriente y Occidente" que están muy bien, como todo lo que se edita con su intervención.

Estoy muy reconocido a Gerchunoff por su deseo de que forme parte 'del personal de colaboradores de su diario. Creo que aunque no vaya por ahora a Buenas Aires, me será posible colaborar desde aquí.

En el próximo número de "Amauta", salen notas sobre algunos libros de Babel.

Con sinceros votos para el año que empieza, lo saluda afectuo­samente su amigo y compañero,

José Carlos Mariátegui

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La carta está fechada el 10 de enero de 1927, pero se trata de un lapsus del autor, siendo con toda evidencia una respuesta a las cartas de Samuel Glusberg del 1º de noviembre y de diciembre de 1927.

Publicada en Textual, Lima, n. 5-6 diciembre de 1972, pp.15.16.

 

1 Polémica Revolucionaria es el titulo primitivo del libro que se titulará Defensa del Marxismo.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A. LA CELULA APRISTA DE MEXICO

Lima, 16 de abril de 1928

Compañeros:

No había contestado hasta hoy la carta de la célula suscrita por Magda Portal, en espera de una carta de Haya de la Torre que me precisase mejor el sentido de la discrepancia: "Alianza o partido". La carta de la célula me supone simplemente influido por el Secretariado de Buenos Aires la Ucsaya, etc., o, por lo menos, pretende que mis observaciones son en esencia las mismas, Hasta la reaparición de "Amauta" he permanecido sistemáticamente privado por la censura de mis canjes y correspondencia,, de modo que no he conocido en su oportunidad ni el número de "La Correspondencia Sud Americana" en que  —según he sabido después sin obtener el ejemplar— aparecieron las observaciones del Secretariado de Buenos Aires, ni la tesis de la Ucsaya, ni nada por el estilo. Sólo recientemente he vuelto a recibir "El Libertador"; desde que la censura ha comprobado que en mi casilla no intercepta sino correspondencia in­telectual o adminis-trativa, sin importancia para sus fines. Por otra parte, creo haber dado algunas pruebas de mi aptitud para pensar por cuenta propia. De suerte que no me preocuparé de defenderme del reproche de obedecer a sugestiones ajenas.: Este había sido, también, un motivo para que no me apresurase a responder a la carta de la "célula".

Pero como no tengo hasta hoy ninguna aclaración de Haya, a quién escribí extensamente, planteándole cuestiones concretas —por la vía de Washington, en diciembre— y llegan, en cambio, noticias de que ustedes están entregados a una actividad con la cual me en­cuentro en abierto desacuerdo, y para la cual ninguno de los ele­mentos responsables de aquí ha sido consultado, quiero hacerles conocer sin tardanzas mis puntos de vista sobre, este nuevo aspecto de nuestra discrepancia.

La cuestión: el "apra alianza o partido", que Uds. declaran sumariamente resuelta, y que en verdad no debiera existir siquiera, puesto que el Apra se titula alianza y se subtitula frente único, pasa a segundo término, desde el instante en que aparece en escena el Par­tido Nacionalista Peruano, que ustedes han decidido fundar en Mé‑

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xico, sin el consenso de los elementos de vanguardia que trabajan en Lima y provincias. Recibo correspondencia constante de pro­vincias, de intelectuales, profesionales, estudiantes, maestros, etc.; y jamás en ninguna carta he encontrado hasta ahora mención del propósito que Uds. dan por evidente e incontrastable, Si de lo, que se trata, como sostiene Haya en una magnifica conferencia, es de descubrir la realidad y no de inventarla, me parece que Uds. están siguiendo un método totalmente distinto y contrario.

He leído un "segundo manifiesto del comité central del partido nacionalista peruano, residente en Abancay". Y su lectura me ha contristado profundamente; 1º porque, como pieza política, pertenece a, la más detestable literatura eleccionaria del viejo régimen; y 2º porque acusa la tendencia a cimentar un movimiento —cuya mayor fuerza era hasta ahora su verdad— en el bluff y la mentira. Si ese papel fuese atribuido a un grupo irresponsable, no me impor­taría su demagogia, porque sé que en toda campaña un poco o un mucho de demagogia son inevitables y aún necesarios. Pero al pie de ese documento está la firma de un comité central que no existe, pero que el pueblo ingenuo creerá existente y verdadero. ¿Y es en esos términos de grosera y ramplona demagogia criolla, como debemos dirigirnos al país? No hay ahí una sola vez la palabra socia­lismo. Todo es declamación estrepitosa y  hueca de liberaloides de antiguo estilo. Como prosa y como idea, está esa pieza por debajo de la literatura política posterior a Billinghurst.    .

Por mi parte, siento el deber urgente de declarar que no adhe­rire de ningún modo a éste partido. nacionalista peruano que, a mi juicio nace tan descalificado para asumir; la obra histórica en cuya preparación hasta ayer hemos " coincidido. Creo que nuestro movimiento no debe cifrar su éxito en engaños ni señuelos. La verdad es su fuerza su única fuerza, .su mejor fuerza. No creo con Uds. que para triunfar haya que valerse de "todos los medios criollos". La táctica, la praxis, en si mismas son algo más que forma y sistema. Los medios, aun cuando se trata de movimientos bien adoctrinados, acaban por substituir a los fines. He visto formarse al fascismo. ¿Quiénes eran, al principio, los fascistas? Casi todos ele­mentos de más vieja impregnación e historia revolucionaria que cualquiera de nosotros. Socialista de extrema izquierda, como Mus­solini, actor de la semana roja de Boloña; sindicalistas revoluciona­rios, de temple heroico, como Corridoni, formidable organizador obrero; anarquista de gran vuelo, intelectual y filosófico como MassimoRocca; futurista; de estridente ultraísmo, como Marinetti, Settime‑

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lli, Bottai, etc. Toda esa gente era o se sentía revolucionaria, anti-clerical, republicana "mas allá del comunismo" según la frase de Marinetti. Y ustedes saben cómo el curso mismo de su acción los convirtió, en una fuerza diversa de lo que a sí mismos se suponían. La táctica les exigía atacar la burocracia revolucionaria, romper al partido socialista, destrozar la organización obrera. Para esta empresa la burguesía los abasteció de hombres, camiones, armas y di­nero. El socialismo, el proletariado, eran, a pesar de todos sus lastres burocrá-ticos, la revolución. El fascismo por fuerza tenía una función reaccionaria.

Me opongo a todo equivoco. Me opongo a que un movimiento ideológico, que, por su justificación histórica, por la inteligencia y abnegación de sus militantes, por la altura y nobleza de su doctrina ganará, si nosotros mismos no lo malogramos, la conciencia de la mejor parte del país, aborte miserablemente en una vulgarísima agi­tación electoral. En estos años de enfermedad, de sufrimiento, de lucha, he sacado fuerzas invariablemente de mi esperanza optimista en esa juventud que repudiaba la vieja política, entre otras cosas porque repudiaba los "métodos criollos"; la declamación caudillesca, la retórica hueca y fanfarrona. Defiendo todas mis razones vitales al defender mis razones intelectuales. No me avengo a una decepción. La que he sufrido, me esta enfermando y angustiando terriblemente. No quiero ser patético, pero no puedo callarles que les escribo con fiebre, con ansiedad, con desesperación.

Y no estoy solo en esta posición, La comparten todos los que tienen conocimiento de la propaganda, de ustedes  —propaganda que por otra parte no está justificada al menos por su eficacia— porque fracasara inevitablemente. Hemos acordado una carta colectiva que muy pronto les enviaremos.

De aquí a entonces, espero recibir mejores noticias. Y en tanto los abrazo con cordial sentimiento.

José Carlos Mariátegui

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DE VICTOR RAUL HAYA DE LA TORRE A JOSE CARLOS MARIATEGUI

México, 20 de mayo de 1928

Querido Mariátegui:

Acabo de leer una carta de Ud. fechada el 16 de abrís. No la comenta. Debe Ud. haber recibido otra nuestra. Lamento sí, su precipitaci6n, su vehemencia. Ha recaído Ud. en el tropicalismo,

Como se refiere Ud. a una carta enviada a mí por la vía Was­hington le escribo. Recibí su carta. No la contesté por que la noté ya infectada de demagogia tropical, de absurdo sentimentalismo la­mentable Dejé que se enfriara Ud. Preferí hacerla pedazos y echarla al canasto. Ud, está lleno de europeísmo. ¡Qué distinto efecto ha producido Europa en Ud. y en mí! Ahora aprecio las diferencias y veo que tenía razón cuando me reí cordialmente de la oposición de Ud. a creer que el 23 de mayo no era un movimiento prácticamente aprovechable.

Espero que se tranquilice. Es necesario para su salud. Supongo que una carta colectiva explicatoria, clara, realista, carta de clima templado, les haya llegado. Yo sé que en el fondo —subsconcientemente diría Freud— Ud. reacciona contra mí. Haya es el blanco de la suspicacia escondida. Pero Haya es más revolucionario que nunca, vale decir, más realista que nunca.

Está listo libro "El Antiimperialismo y el Apra" que define al Apra como partido. Trae puntos polémicos sí. Los mismos di­plomáticos del Soviet, que conocen sus líneas cestrales, admiten que plantean toda una revolución ideológica. El Apra es partido, alianza y frente. ¿Imposible? Ya verá Ud que sí. No porque en Europa no haya nada parecido no podrá dejar de haberlo en América. En Europa tampoco había rascacielos ni hay antropófagos.

Créame que su carta de hoy me produjo alegría. Estoy ya den­tro del estremecimiento de la polémica. ¡Qué poderosa es la menta­lidad reaccionaria infiltrándose hasta en elementos nuestros! Lo digo por la semejanza de sus afirmaciones con las de "La Prensa".

La candidatura no es nuestra. La aprovechamos y la aprovecharemos. El manifiesto no es nuestro. Nuestro Partido nacionalista es otro. ¿Por qué no leyó bien? La literatura que Ud. ataca desde un admirable punto de vista de literato moderno y elegante, tampoco es nuestra. ¡Calma, amigo Mariátegui! Yo no soy engendro de

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Mussolini. ¿Ya leyó el plan? ¿No se sonroja de haber dudado así, de haber secundado desde otro punto de vista a los demagogos seudo­revolucionarios del continente histérico? ¡Oh trópico maligno! Pero ya vendrá la calma. Yo he nacido para luchar. Para luchar contra todo lo viejo infiltrado y escondido en lo nuevo. Ya verá. Analice. Olvídese de Lima. Clama Ud.  por la palabra socialismo. "Ni una vez se la menciona" Words, wordsandwords! He ahí la característica nuestra: la palabra. Ud. según vi en "Amauta" no habló en Vitarte, pero sí lanzó tres vítores sonoros. Ni uno de ellos fue a la revolución antiim-perialista. La única posible, la única inmediata en estos tiempos. Así habría gritado Justo. Justo ya se murió. Nosotros estamos vivos. Gritemos con la voz de nuestros tiempos.

Desinfectémonos de la imitación europea. Quisiera tener más tiem­po para escribirle más. Pero estoy ocupado. Escribo las notas de mi libro. No pierda la fe. No se caiga en la izquierda o en el izquierdismo (zurdisrno le llamó yo) de los literatos de la revolución. Póngase en la realidad y trate de disciplinarse no con Europa revo­lucionaria sino con América revolucionaria.

Está Ud; haciendo mucho daño por su falta de calma. Por su afán de aparecer siempre europeo dentro de la terminología europea. Con eso rompe el Apra. Yo sé que está Ud. contra nosotros. No me sorprende. Pero la revolución la haremos nosotros sin mencio­nar el socialismo pero repartiendo las tierras y luchando contra el imperialismo.

Le saludo afectuosamente y espero que haga algo por calmarse. Nos dice Ud que escribió la carta afiebrado. No sabe cuanto lo siento pero desde las primeras líneas lo supuse.

Su amigo siempre leal.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A LUIS CARRANZA

Lima, 10 de julio de 1928

Señor Dr. D. Luis Carranza Piura.

Muy estimado amigo:

Convaleciente de una nueva crisis en mi salud, regreso gradualmente a mi labor. Entre las primeras, cartas conque reanudo mi co­rrespondencia con los amigos del Perú y del extran-jero, está la pre­sente carta, que le lleva la expresión de ni más cordial y constante recuerdo.

Chávez Sánchez me informó del bondadoso interés de Ud. por tener noticias de mi salud. —Después de su visita, me he repuesto bastante. Con la crisis me ha visitado esta vez la esperanza. El Dr. Quesada, que se ha encargado de la parte quirúrgica de mi tratamiento, se manifiesta seguro de curarme en el plazo de unos meses. Me prepara para una operación que me pondrá en condicionas de caminar con una pierna ortopédica. Yo comparto su voluntad y su optimismo.

Confío en que vuelva Ud. a colaborar en "Amauta". —La me­dida que Ud. proponía en su artículo publicado en el No. 10, contra la explotación del indio, bastaría para liquidar la feudalidad en la sierra. Es una medida más capitalista que socialista, compatible con una economía liberal. Pero no se adoptará mientras el gamonalis­mo siga pesando como hasta ahora en la administración y en el parlamento.

Pronto recibirá Ud. mi libro, que por mi enfermedad ha tardado en aparecer. —Esperamos el de López Albújar1.— ¿Recibió Ud. el ejemplar que le remitimos de "Tempestad en los Andes" de Valcárcel?

Le ruego publicar un aviso de "Amauta" en "El Tiempo". Su texto puede ser el del que aparece constantemente en la revista, o algo más lacónico. En reciprocidad, publicaremos un anuncio de "El Tiempo" en todos nuestros números:

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Haga presentes mis saludos a los amigos y reciba el más cordial apretón de manos de su afmo. Amigo y colega,

José Carlos Mariátegui

P.D.- Saludos especiales a Augusto Moscol

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1 Matalaché

DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A ROMAIN ROLLAND

Lima, 20 de, julio . de: 1928

Mr. RomainRolland

Villeneuve.

Traducción: (Extracto)

Muy admirado amigo y  maestro: Creemos que "Amauta" no le sea desconocida. La hemos enviado a Ud. a partir de su aparición … Queremos agradecerle especialmente su defensa noble z honrada de la revolución rusa que sigue siendo para todos los revolucionarios del nuevo mundo la más grande experiencia contemporánea. Todas nuestras esperanzas se apoyan en esta revolución…

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DE LUIS CARRANZA A JOSÉ CARLOS MARIATEGUI

Piura, 20 de agosto de 1928

Sr. José Carlos Mariátegui

Lima

Mi distinguido amigo:

Conforme ofrecí a Ud. en mi carta anterior, aprovecho un mo­mento de reposo para mandarle ese articulito, que titulo Indo-Hispa­nismo y creo encaja bien dentro de la índole de "Amauta".

Aunque no conservo copia de las cartas particulares que escribo, me parece recordar que dejé sin contestación en mi última una interrogación suya, referente a mi índole doctrinaria en materia política. Tiene Ud. razón al juzgar mi idea de "mejor salario al indio", como liberalismo más que socialismo. Creo que el liberalismo ha sido y es en algunos países como el nuestro, un escalón hacia el socialismo. Es verdad que históricamente, las conquistas hacia una mejor com­prensión de la justicia, se han hecho revolucionariamente y no por evoluciones lentas, pero, ¿no cree Ud. que por lo menos debemos intentar ese camino? El hombre es indudablemente un animal reli­gioso y lo prueba el existir ciento de millones de prosélitos en el cris­tianismo, budismo, mahometismo, mientras que, en doctrinas políticas, existen casi tantas divisiones como hombres.

Deseo que al recibo de esta carta, sus males físicos hayan desaparecido. Este vaso dentro del cual vivimos un rato de nuestra existencia, es el que goza de menos libertad, podemos modificarlo un poco, pero siempre será mucho menos de lo que deseamos.

Su afectísimo amigo.

L. Carranza

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DE JUAN DE DIOS MEREL A JOSE CARLOS MARIATEGUI

Buenos Aires, 7 de setiembre de 1928

Estimado compañero Mariátegui.

Le adjunto copia de una circular enviada a los compañeros de Méjico en la que exponemos nuestros puntos de vista sobre los acuerdos tomados por la célula de ésa. Desde el primer momento recibimos con cierta sorpresa la creación del P.N.L., porque nos parecía que ante todo correspondía como revolucionarios y más aún como peruanos, consultar a los elementos de actuación en el Perú para obrar con una base segura, porque no es lo mismo tener el asentimiento de todos los miembros que proceder con ligereza a ries­go de perder el prestigio.

Hace poco recibí una carta de los compañeros de Bolivia en la que se quejan de la misma falta de consulta y comunicación, esto nos hace ver que no hay comprensión todavía, que tenemos que prestar más interés a todos los asuntos para no caer en el ridículo cuando llegue la hora de actuar.

La célula de París y nosotros aceptamos lo de la candidatura porque no le dimos más importancia que la que podía tener una campaña de propaganda con fines nacionalistas, entendiendo por na­cionalismo el que crece hacia la humanidad pero se afirma sobre lo propio, lo vernáculo.

Hoy que notamos el error, es tiempo de rectificar el camino en­tregando una verdad. Creemos que todo el trabajo debe concretarse al Perú. Así lo dicen los peruanos de La Paz, de París, algunos de los más destacados elementos del Sur Perú y así por último lo ha creído la célula de Méjico al lanzar la candidatura de Haya de la Torre apoyada por el P.N.L.

Estamos ultimando la redacción de una tesis que enviaremos en su oportunidad a todos los apristas. Creemos que luego de varios años de propaganda y de organización aprista, es conveniente exami­nar los resultados con la más absoluta serenidad de espíritu y aten­diendo, como fin principal, a la necesidad de seguir trabajando por una revolución de carácter socialista en el Perú, la que serviría

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de base para la extensión continental de un movimiento revolucionario. Proponemos la formación de un partido socialista peruano, que concurra a formar parte del frente único del Apra, partido conti­nental.

Esperamos tener lista cuanto antes esa nota consultiva para repartirla a las demás células.

En nombre de todos los compañeros saludo usted fraternalmente:

Juan D. Merel

Secretario

Paseo Colón 161

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A CARLOS ARBULU MIRANDA

Lima, 29 de -setiembre de 1928

Querido Arbulú Miranda:

He querido escribirle más de una vez en las últimas semanas, después, de su carta del 30 de julio, pero no he conseguido escapar a las exigencias del trabajo extraordinario que me imponen la correc­ción de las últimas pruebas de mi libro en prensa, la revisión de los originales del que debo enviar a Buenos Aires, etc. Sólo hoy, en la Calle ya el No. 11 de  "Amauta", que recibirá Ud. con la presente, si ésta alcanza también el primer correo, dispongo de tiempo para de­dicar algunos momentos a mi correspondencia.

Hemos transformado como Ud. verá el formato, de "Amauta" por razones técnicas y de presentación, aprovechando la oportunidad del comienzo de un nuevo año de existencia. Este formato es más coleccionable y su armadura mucho más fácil que la del formato antiguo. No sé aún si mantendremos el volumen de 108 páginas de este número de aniversario y, por consiguiente, su precio de 60 cts.; pero creo quede "Amauta" no les parecerá excesivo un aumento a cambio del cual reciben un volumen tan nutrido.

El editorial refiere, por una parte, al vanguardismo genérico e indefinido de los oportu-nistas habituales y, por otra parte, a cierta desviación que ha intentado propagarse en nuestras propias filas, a propósito del Apra. Yo he tenido con Haya primero y con el grupo de. México después un largo debate, en el cual he sostenido con abundantes y claras razones que el Apra, como su mismo títuto lo dice, no debía ser un partido sino una alianza y he desaprobada pos­teriormente la propaganda con la cual se pretendía presentar la can- didatura de Haya. He encontrado a los amigos de México reacios a rendirse a estas razones que, en cambio, han sido totalmente acep­tadas por quienes aquí están más cerca de noso-tros y, últimamente, por los compañeros de Buenos Aires, según carta de la cual le enviaré copia. Rabines y Bazán, de París, también se muestran de acuerdo conmigo. Como antece-dente de este debate, —que por mi parte he procurado mantener dentro de los límites de una correspondencia es­trictamente privada, para no dar pábulo a insidias divisionistas—, le acompaño dos cartas, una mía y otra que acordamos suscribir yo y

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varios compañeros, pero que en breve resultó insuficiente ante la prisa conque el grupo de México había avanzado en el sentido condenado abiertamente por nosotros. Deseo que Ud. se forme juicio comple­to de este debate, lo mismo que los compañeros más íntimos de Chiclayo. —Un joven de NewYork, Rojas Zevallos, al parecer muy in­discreto, se ha dirigido a mí en términos impertinentes, quejándose de mi desacuerdo con Haya. Este señor, que no sé qué papel se asigna en el Apra, es totalmente ajeno al socialismo y reduce todo a una oposición de caudillos. Naturalmente con personas que así pien­san nada tengo de común. Ante sus desviaciones reivindico mi posición de socialista, más revolucionaria siempre que cualquier inven­ción latinoamericana.

Pronto recibirá Ud. mi libro, cuyos últimos pliegos se imprimen en estos días.

Sus poemas aparecerán en el próximo número demorados por plétora de material poético en las cajas.

En espera de sus noticias, cordialmente lo abraza su amigo y compañero

José Carlos

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DE ALEJANDRO ROJAS ZEVALLOS A JOSE CARLOS MARIATEGUI.

Hamburgo, [NewYork], [setiembre] 1928

Mi estimado amigo Mariátegui:

Su atenta del l0 de julio en mi poder muy tarde, es lamentable señor Mariátegui, que en nombre de sus ideales y personales se aparte Ud., de Haya de la Torre cuya figura moral es fuera y dentro del Perú (más fuera que dentro) nuestro mejor prestigio, Ud. en  nombre de sus ideas, quizá si haría mejor en no colaborar en revistas como MUNDIAL. El mismo AMAUTA a pesar de su importancia, es mostrado por los agentes de Leguía en el extran-jero como una prue­ba de que no existe tiranía y el pensamiento es libre en el Perú. Estoy seguro que Haya de la Torre irá hasta el fin y desenmascarará uno a uno a todos sus opositores donde quiera que ellos se oculten y cualesquiera que sea las máscaras que usen.

La suprema razón es la defensa de la soberanía nacional. Es ridículo pensar en ideales sociales tales o cuales cuando se es colonia. Esto no es sino un pensamiento EURO-PEISTA aplicado al PERU. Desgraciadamente son los enemigos del extranjero de Haya de la Torre los que influyen ayudando así a la tiranía. Me permito creer que la actitud de los adversarios de Haya de la Torre en el Perú no responde sino a las intrigas de sus enemigos y naturalmente favorecen los planes de la tiranía. Al mismo tiempo yo le aconsejaría que atacara Ud. públicamente a Haya de la Torre porque quizá saría mejor. Me parece necesario que se deslinde los bandos entre los partidarios del IMPERIALISMO y del GOBIERNO, y los de­fensores de la LIBERTAD NACIONAL. Respeto sus ideas y "acendradas convicciones" y que Ud. debe danzarlas afiliándose públicamente a un partido comunista, o afiliándose a cualquiera de los partidos imperialistas, que son los enemigos de Haya de la Torre. Los peruanos y los anti-imperialistas de toda la América estamos y estaremos al lado de un hombre cuya vida y cuyo ejemplo nada tienen sino despertar en nosotros simpatía y devoción. Frecuentemente se oyen razones "ideológicas" para justificar errores, y CRI­MENES en POLITICA, pero no cabe duda que frente a Leguía está Haya de la Torre y hay que decidirse o con Leguía o con Haya. Si usted se proclamara adversario. de Haya, debe hacerlo públicamen­te porque la opinión de AMERICA le está señalando su lugar, pienso que es lo que sería hacer lo conveniente para usted. Otra situa­ción es confusa. Usted está cómodamente en Lima, mientras Haya

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de la Torre se halla desterrado. Su revista goza de todas libertades y nadie le molesta. No cabe duda alguna que usted es uno de los favorecidos del REGIMEN y por eso no puede usted estar con Haya de la Torre y sus compañeros perseguidos y desterrados. Aquí en Nueva York ya se sabe que usted está contra Haya de la Torre y esto se suponía cuando usted no se atrevió a comentar siquiera el libro de Haya que tanta impresión ha producido en toda AMERICA. Sin embargo lo mejor sería hacer declaración publica y yo se lo aconcejaría porque así quedaría usted y su periódico mejor garantizado en el Perú y  el señor Leguía más contento, siendo esto su reconci­liación con él. En nombre los amigos de Haya y si se quiere en nombre de él mismo, a quien tanto gustan las actitudes francas, le invito a declararse contra Haya, ha proclamar su rebeldía en nombre de sus  "acendradas convicciones" y anunciar que usted es ajeno a la campaña nacional entra el leguiísmo, estoy seguro que Haya de la Torre espera ansiosamente una actitud franca de usted  en contra suya y así lo he oído a varios desterrados peruanos. Más vale así para saber si usted está al lado de la tiranía y en contra de ella.

Discúlpeme la franqueza con que le hablo, pero las horas son decisivas para el Perú y yo pensaría que debemos de saber claramente con quien contamos. Día a día pasan por mi conducto adhe­siones para nuestro movimiento y sería bueno que usted se pronun­ciara en contra ya de una VEZ. "AMAUTA" boycotea con el silen­cio a HAYA como "El Comer-cio". ¿Porqué pues no decidirse a enfrentarce contra Haya como "La Prensa"? Lejos de mi ánimo de herir a usted pero estamos tan cansados de la falta de decisión de los LIMEÑOS que es necesario reclamarles una declaración franca.

El APRA es un partido formado por la alianza de tres clases sociales, según está dicho desde 1926 por el mismo fundador y toda ulterior distinción es cuestión de abogacía, que no entendemos los que vamos por los caminos rectos. Según se informa aquí el A P R A acaba de tener grandes triunfos en Centro América, pese a los IMPERIALISTA como PARTIDO.

Siga remitiendo su comunicación a mi dirección 525 West156 St. New Cork Apt. 3-D hasta mi regreso, en que le explicaré algo mas extenso dado la ocasión de estar en contacto de las realidades de la vida que nunca soñé mientras viví en el Perú.

Hago votos por su mejoría completa y reciba como siempre mis afectos. , S. S.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A NICANOR A. DE LA FUENTE

Lima, 7 de octubre de 1928

Querido Nixa:

Permítame llamarle desde Lima por este nombre fraternal e íntimo.

Contesto sólo hoy su carta del 12 de agosto. Con ella recibí sus poemas, uno de los cuales alcanzó el No. 17 de "Amauta". Los otros saldrán en el que está en prensa.

¿Qué le parece el número 17 de "Amauta"? Ha encontrado magnífica acogida. Está ya agotado, no obstante el mayor precio. Vamos a hacer un quincenario popular a 10 ctvs.: "Labor"1 para mantener a "Amauta" en este volumen y presentación. Anúncielo a Ar­bulú Miranda.

Tengo que escribirle extensamente sobre un debate interno pro­vocado por una serie de actitudes inconsultas del Grupo de México2. A Arbulú le he mandado copias de dos cartas en que formulamos en Abril nuestros puntos de vista. Esta actitud nuestra contra una des­viación demagógica y oportunista parece que ha irritado a ciertos ele­mentos del Apra como el Sr. Rojas Zevallos2 que me dirige una indignada carta cuya copia le adjunto, para que aprecien Uds. la po­sición de estos señores. Es evidente que con apristas como el Sr. Rojas no tenemos nada de común. Llama, como Ud. verá, ridículos los ideales sociales.

En espera de su impresión, lo saluda con todo afecto su amigo y compañero,

José Carlos Mariátegui

P.D. Pase a Arbulú los papeles adjuntos.

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1 El primer número de Labor apareció el 10 de noviembre de 1928.

2 Para las polémicas con el Grupo de México y Rojas Zevallos, v. carta de JCM a Carlos Arbulú Miranda del 29 de setiembre de 1928.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A LUIS E. VALCARCEL

Lima, 19 de octubre de 1928.

Estimado compañero:

Respondo sin tardanza su grata última, a fin de que nuestra comunicación se mantenga constante. Quiero además, antes de que la operación a que debo someterme disminuya mi capacidad para la correspondencia confidencial, al reducirme a la lectura y el dictado, enterarlo de cierto debate con los grupos de compañeros deportados sociales del extranjero, a propósito de una desatinada propaganda a favor de la candidatura de Haya y de la constitución de un partido nacionalista, iniciativa esta última aludida en el editorial de "Amauta". Con esta declaración, me he propuesto, a la vez que sentar los prin­cipios de la acción de "Amauta", contrarrestar la desviación que el grupo de México, por su cuenta y riesgo, venía auspiciando.

El modo más leal de informarlo a este respecto, para que no se encuentre Ud. desorientado ante rumores confusos, me parece el de documentarlo. Ud. interrogará a los documentos y buscará en ellos la respuesta a cada cuestión. Empiezo por acompañarle la copia de una carta colectiva, acordada en abril, y que pronto resultó infe­rior al desacuerdo provocado por la precipitación del grupo de Mé­xico, que se lanzó a la aventura inconsulta de enviar papeles a nom­bre de un supuesto comité del partido socialista, al cual se atri­buía residencia en Abancay. Irá enseguida la copia de una carta mía, oponiéndome resueltamente a esta campaña, de acuerdo con mi filia­ción doctrinal, y otros papeles más que le harán saber los términos, contrarios también al proyecto de los de México, en que se han pro­nunciado en este debate los compañeros de Buenos ` Aires y París. No quiero que esta vaya demasiado abultada.

He trasmitido ya a Martínez el encargo de escribir a la Librería Velasco sobre el pago de su cuenta. Es sensible que estas negli­gencias estorben el desarrollo de nuestra empresa, que trabaja con las dificultades que Ud. supone en este medio exiguo.

No hay inconveniente en la publicación que me propone. Envíeme revisado el texto de su trabajo, con una introducción que lo en‑

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tone al estilo "Amauta" y no recuerde inmediatamente la primera publicación. Las vistas vendrán muy bien, como ilustración.

Espero sus noticias y colaboración, que le ruego dirigir a Amalia Vda. de Mariátegui, Sagástegui 669.

Y con los más cordiales sentimientos, me repito su siempre devotísimo amigo y compañero.

José Carlos Mariátegui

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DE EARLE K. JAMES A JOSE CARLOS MARIATEGUI

New York, 6 de noviembre de 1928

Sr. José Carlos Mariátegui,

Director, "Amauta",

Casilla 2107,

Lima, Perú.

Distinguido señor y amigo:

Ayer recibí un paquete enviado por Ud. y que me trae ejempla­res de su excelente revista, como también una copia del libro "Tem­pestad en los Andes". Le agradezco esto muy sinceramente. Me van a servir mucho. Del libro de Valcárcel, hablaré en el Times en cuanto lo haya leído.

Espero poder suscribirme a su revista dentro de .poco. Por ahora me es imposible, debido a muchas otras obligaciones, pero haré todo lo posible para ayudarle en su importante obra dándola a conocer donde pueda.

Poco se conoce en este país de la literatura peruana, especialmente de lo contemporáneo, pues las casas editoras argentinas son las únicas activas en distribuir sus libros. Para remediar esta situa­ción por lo menos en parte, le ruego se sirva darle mi nombre a sus amigos que escriben, para que pueda hablar de sus libros en mi columna; y si sabe de algún libro peruano de verdadera importan­cia, me lo indique, para poder mandarlo a pedir. Por mi parte, me será grato cooperar con Uds. en todo lo que sea posible. Aunque en cuanto a ideas económicas veo que no estamos de acuerdo, pues yo, aunque radical, no creo el marxismo sea la solución a los problemas de una sociedad tan diferente a la que conoció Marx (por lo menos en países como éste), veo, por otra parte, que con respecto al problema indígena estamos sí de acuerdo.

¿Será posible obtener reproducciones de los cuadros de Sabogal? Me han interesado los que Ud. reprodujo en su revista.

De nuevo dándole las gracias por el envío de revistas, me es muy grato saludarle y suscribirme de Ud.,

Su S.S. y amigo,

Earle K. James

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A SAMUEL GLUSBERG

Lima, 7 de noviembre de 1928

Estimado compañero:

Recibo en este momento sus últimas líneas. Me apresuro a contestarle, enviándole un libro que acaba de aparecer en las edicio­nes de "Amauta"1, en el cual recojo, organizados, algunos de mis tra­bajos sobre el Perú.

No olvido mi compromiso con Ud. El libro que daré a Babel se titula "Defensa del Marxismo"2 porque incluiré en 61 un ensayo que concluye en el próximo número de "Amauta", y que revisaré antes de enviarle. Como segunda parte va un largo ensayo: "Teoría y Práctica de la Reacción", crítica de las mistelas neotomistas y fas­cistas.  El subtítulo de la obra será siempre "Polémica Revolucio­naria".

Tengo casi listo otro libro: "El Alma Matinal y otras estaciones del hombre de hoy", ideas y emociones de la época. Comprende, por ejemplo, mi "Esquema de una Explicación de Chaplin" ("Amauta No. 18).

Trabajo en otros dos libros: "Ideología y Política en el Perú"3 (comprometido para las ediciones de "Historia Nueva") e "Invitación a la Vida Heroica"4.

Le mando los dos últimos números de "Amauta". Y en breve le enviaré algunas carillas para "La Vida Literaria" que anunciaré en "Amauta" y por cuya resurrección lo felicito.

Me acerco a una operación destinada a ponerme en condiciones de marchar con un aparato ortopédico. Si tiene el éxito previsto, es posible que dentro de seis meses visite Buenos Aires.

Muy pronto le expediré los originales de mi libro. Puede Ud. ya darle sitio en su programa editorial. ¿Se imprimirá en España o Buenos Aires? Mejor sería hacerlo en Buenos Aires para ganar tiempo.

Muy afectuosamente lo saluda, en espera de sus apreciadas no­ticias, su amigo y compañero

José Carlos Mariátegui

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Respuesta a la carta de Samuel Glusberg del 20 de octubre de 1928.

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1 El libro es, obviamente, 7 ensayos.

2 "De­fensa del Marxismo" apareció en varias entregas en Amauta: del Nº 17 (setiembre de 1928), al Nº 24 (junio de 1929).

3 "Ideología y Política en el Perú" es el libro que JCM  enviara, en varias entregas, a César Falcón a España. Al parecer se perdió en el camino.

4 Invitación a la Vida Heroica no llegó tal vez a escribirse.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A NICANOR A. DE LA FUENTE

Lima, 12 de noviembre de 1928

Estimado amigo y compañero:

Contesto su carta, reconocido a sus palabras de solidaridad. No he seguido documentán-dolos sobre el desacuerdo con los de Mé­xico y las intervenciones de los amigos de Buenos Aires y París, por no haber tenido en estos días quien se ocupe del trabajo dactilo­gráfico. No he tenido tampoco acuse de recibo de Arbulú a quien escribí acompañando algunas copias, aparte de las que, por interme­dio de Ud. le remití. Espero conocer su opinión.

Trabajo activamente, para reganar el tiempo perdido en mis labores durante la crisis en mi salud. Le envío mis "7 Ensayos" (de este libro, mandamos 20 ej. para la venta a Carlos) y "Labor", nues­tro nuevo periódico. Aspiramos a convertirlo en un periódico de 12 páginas, con 4 de ilustraciones artísticas y nuevas secciones. Hay que comenzar modestamente, hasta que su economía y penetración estén aseguradas. Cuento con el esfuerzo de todos ustedes.

Por el correo siguiente, irán las otras ediciones de "Amauta". Lo que dificulta y demora nuestro trabajo, es la escasez de recursos. El capital de nuestra Sociedad está suscrito, pero no pagado. Entiendo que, —como Ud. por su parte lo observa,— algunos accio­nistas dudan de la estabilidad de nuestra empresa; pero económicamente esta estabilidad depende sólo de su concurso y el de los agen­tes. Pagado el capital y cubierta la deuda de nuestros agentes, estaremos en aptitud de cumplir todo nuestro plan editorial, publicando un libro mensual y llevando nuestras ediciones a todos los pue­blos del idioma, en donde recibiríamos en cambio los mejores libros para nuestra Oficina. Ojalá sea posible organizar en ese departamento un sólido grupo de "Amigos de Amauta".

De "La Cruz del Sur" le enviaré algún ejemplar. Es una de las mejores revistas de arte e ideas de Sud-América. Trabaja ahí el gru­po más selecto de Montevideo.

Le mando algunas revistas.

Dígale a Carlos que escriba. Que nos envíe colaboraciones: no­tas, apuntes para "Amauta" y "Labor". No me ha enviado última‑

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mente sino unos poemas que están ya cajeados en la imprenta y que no han salido por la congestión de poemas a que tenemos que hacer frente. Hay superproducción poética. Los poemas se estorban unos a otros, en las cajas, para salir los primeros. Muchos, lógica-mente, envejecen en la imprenta. Los obreros claman porque ahorremos espacio. Una de nuestras palabras de orden debe ser: la vuelta a la prosa. La prosa es disciplina y construcción. El verso es un riesgo de desorden y exceso. No lo digo por Ud. que es, ante todo, poeta, mientras Carlos es más bien prosador y debe dedicarse más a lo suyo. Pero creo que los mismos poetas deben disciplinar un poco sus medios de expresión y construcción, en la prosa. Ya, se está produ­ciendo una corriente en este sentido. Abril y otros poetas están volviendo a la prosa.

En espera de sus gratas nuevas, lo abraza cordialmente su afmo. amigo y compañero,

José Carlos

P.S. —Dígale a Carlos que del No. 16 le enviaron 80 ej. en vez de 50, por haberse tomado la antigua cifra de revisión, en lugar de la nueva al despachar.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A EUDOCIO RAVINES (Grupo de París)

Lima, 31 de diciembre de 1928

No le he escrito en espera de conclusiones definitivas que co­municarle. Pero usted sabe lo difícil que es aquí concluir algo. Por otra parte, el trabajo diario me embarga con una tiranía exte­nuante. Debo hacer frente a obligaciones innumerables: las de mi trabajo personal, las de mis colaboraciones en las revistas, las de mis estudios y cien más. Todo esto sin olvidar la de "manager" mis fuerzas, siempre propensas a fallar. Como si "Amauta" no me diera bastante trabajo, nos hemos metido en la empresa de "Labor", pe­riódico al que vamos dando poco a poco su fisonomía, con la idea de transformarlo en semanario apenas su economía lo consienta. Quiero ver en él el germen de un futuro diario socialista. ¿Cuándo se realizará esta intención? En mi trabajo, en mis proyectos, los plazos, el tiempo, han contado siempre poco. Es, probablemente, por eso, que no comparto esa absoluta impaciencia de algunos de nuestros amigos. Sé que el temperamento criollo es así y me parece que hay que lamentarlo. Nos falta, como pocas cosas, el tesón aus­tero, infatigable de los europeos. Nuestro emperamento ardoroso, vehemente, repentista, es el más propenso a los desfallecimientos desesperados.

Estoy completamente de acuerdo con usted en lo sustancial. Cualquiera que sea el sesgo que siga la política nacional, y en parti­cular la acción de los elementos con que hasta ayer habíamos colaborado identificados en apariencia —hemos descubierto ahora que era en apariencia— los intelectuales que nos hemos entregado al so­cialismo, tenemos la obligación de reivindicar el derecho de la clase obrera a organizarse en un partido autónomo. Por parte de Haya y los amigos de Méjico hay una desviación evidente. Negarse a ad­mitirla, por motivos puramente sentimentales, sería indigno no sólo de una inteligencia critica, sino hasta de una elemental honradez. Haya sufre demasiado el demonio del caudillismo y del personalis­mo. En el fondo tienen un arraigo excesivo en su ánimo las seducciones del irigoyenismo y del alessandrismo, que han influido, más de lo que él sin duda se imagina, en su entrenamiento para el com­bate y la propaganda. Yo le escribí a fines de noviembre a New York haciendo serios reparos al carácter personalista de su acción y. sobre todo, a la tendencia a constituir el Apra como partido y no como alianza y abandonar cada vez más la teoría y la práctica del socialismo. Bazán puede decirle algo de esta carta porque se la die‑

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té a él y ambos nos preguntamos la reacción que podía provocar en Haya. Convinimos en que ya tenía absolutamente el deber de tomar posición franca y netamente. Sin embargo, como Bazán recordará, suprimí de la carta todos los términos que pudiesen dar a la carta un tono inamistoso. No tuvo ninguna respuesta. Haya y los amigos de Méjico se entregaron a una propaganda insensata, que desaprobé enérgicamente y de la que nadie en el país hace caso, lo que demues­tra el realismo de mis observaciones, si al posibilismo de nuestros amigos no le bastan mis razones doctrinarias. Cuando escribí a Méji­co rechazando sus métodos respecto al Apra y la candidatura, supuse que tal vez mi carta no había llegado a manos de Haya y le envié entonces la copia. Recibí la respuesta que, con el objeto de que us­ted conozca exactamente los términos de nuestro diálogo, le acom­paño en copia. Respuesta impertinente, absurda, de "jefe" ofendi­do, que rehusaba toda discusión y que demostraba definitivamente que considerábamos las cosas desde posiciones mentales distintas. He cortado, desde esa carta, mi correspondencia con Haya. ¿Para qué escribirnos? Si yo le devolviese sus ironías y sus puyasos, llegaríamos a una ruptura desagradable por su carácter personal. Me parece que la mejor prueba de estimación y esperanza que puedo dar todavía a Haya es no contestarle.

Yo no he venido al socialismo por el camino de la U.P. y menos todavía de la camaradería estudiantil con Haya. No tengo porqué atenerme a su inspiración providencial de caudillo. Me he elevado del periodismo a la doctrina, al pensamiento, a través de un trabajo de superación del medio que acusa cierta decidida voluntad de opo­nerme, con todas mis fuerzas dialécticamente, a su atraso y sus vicios. Sé que el caudillismo puede ser aún útil; pero sólo a condición de que esté férreamente subordinado a una doctrina, a un grupo. Si hay que adaptarse al medio, no tenemos nada que reprocharle a la vieja política. No se imagina usted cuánto he sufrido con esos ma­nifiestos del supuesto comité central de un supuesto partido nacio­nalista. A Haya no le importa el lenguaje; a mí sí; y no por preocupación literaria sino ideológica y moral. Si al menos en el lenguaje político no nos distinguimos del pasado, temo fundadamente que, a la postre, por las mismas razones de adaptación y mimetismo, concluyamos por no diferenciarnos sino en los individuos, en las per­sonalidades.

No suscribo, por otra parte, la esperanza en la pequeña burgue­sía, supervalorizada por el aprismo. La pequeña burguesía es la base política del leguiismo, que le habla bien su idioma, se apropia de sus mitos, conoce y explota sus resortes sentimentales y menta‑

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les. ¿Qué cosa sino demagógico pequeño burgués es el confuso fraseario o ideario del leguiismo? No vamos a negar sin caer en la más clamorosa falta de realismo, las raíces populares del movimien­to del 4 de julio. De esas raíces, el régimen conserva la raíz pequeño-burguesa. La Ley del Empleado, es la única ley social de este go­bierno. Es también el único acto que el capitalismo nacional no le aprueba, acechando la oportunidad de revisarlo y anularlo. De diez individuos de la clase media que usted interrogue, cinco son leguiistas latentes, si no manifiestos, no por adhesión a las personas del gobierno, sino a sus conceptos y métodos. Nuestro fenómeno alessandrista o irigoyenista se ha producido ya: es el leguiismo. Tie­ne, como corresponde al medio, las limitaciones y las gazmoñerías de un criterio clerical, conservador; no ha tocado al capital, ni siquiera a la vieja aristocracia; ha mantenido todos los prejuicios; pero es, en parte, nuestro motín pequeño-burgués rápidamente usu­fructuado por el gran capital y, sobre todo, por la finanza extran­jera. La clase que frente a esta política puede decir una palabra propia, autónoma, distinta, es la clase obrera, la única que puede constituir además la vanguardia, y ser la guía del proletariado in­dígena.

Tenemos que trabajar, por consiguiente, si queremos edificar algo sólido, sobre bases netamente socialistas. Si hay otros que quieren un método original, pequeño-burgués, caudillista, perfectamente. Que vayan por su cuenta. Yo no los acompaño ni los apruebo. Y creo que estoy más cerca de la realidad y más cerca del Perú que ellos, a pesar de mi presunto europeísmo y de mi supuesto excesivo doc­trinarismo.

En este sentido se orienta nuestra actividad en el Perú, como habrá usted podido observarlo en "Amauta" y "Labor". No me arrepiento de haber reivindicado mi independencia frente a Haya. He descubierto que no estaba solo: que mis puntos de vista corres­pondían a la clase que me interesa: la clase obrera. Juzgo, naturalmente, por lo que piensan sus elementos con conciencia clasista. Ya lo informaré a usted cuidadosamente. Si usted encontrara posibilidad de venir, nos aportaría un refuerzo precioso. Si prefiere us­ted continuar en París estudiando, o pasar a otro centro mejor, también trabajaría usted eficazmente por nuestra causa. En cuanto a los compañeros divergentes, creo que si en ellos la adhesión al socialismo es una cosa seria, vendrán al fin a nuestro camino.

La abraza fraternalmente.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A RICARDO VEGAS GARCIA

Lima, 21 de enero de 1929

Querido Vegas García:

He visto que ha quedado constituida ya la nueva sociedad edi­tora y he recordado enseguida su generosa y espontánea promesa de gestionar el aumento de mi remuneración. Esta promesa renueva un viejo compromiso. La empresa misma me ofreció este aumento desde que inicié mi colaboración. —No he pedido nunca este aumento, porque esperaba que me fuese acordado sin instancia de mi parte. Me es penoso reclamar estas cosas.

Pero ahora cuento con una ocasión propicia y con la solidari­dad de Ud. Tengo un hijo más y mi pobreza es la de antes, si no mayor.

Escribiré sobre los aspectos doctrinarios e históricos del socia­lismo en Inglaterra. Este artículo puede ilustrarse con fotos de Ber­trand Russell, Bernard Shaw, Mc Donald, Coock, etc.

A Maluenda le envié hace algún tiempo mi libro y la revista.

Cordialmente lo abraza su affmo. amigo y compañero

José Carlos Mariátegui

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A SAMUEL GLUSBERG

Lima, 10 de marzo de 1929

Estimado compañero Samuel Glusberg:

Perdone que no le haya escrito antes. He estado sufriendo una molesta y prolongada neuralgia. Y, como siempre, abrumado de trabajo.

Siento como míos los sinsabores de su noble lucha en Buenos Aires. No son menores los que nos cuesta aquí mantener viva a "Amauta". Pero yo creo que sólo el trabajo difícil deja huella. Y esta confianza me sostiene.

No tengo inconveniente en reservarles mis originales de "El Alma Matinal y otras estaciones del hombre de hoy" en lugar de los de "La Defensa del Marxismo". Agradezco y acepto su ofrecimiento de gestionar la publicación de este libro por "La Vanguardia". Pero temo que mis conclusiones desfavorables al marxismo, aunque no abordan la práctica de los partidos socialistas, sean un motivo para que "La Vanguardia" no se interese por este libro. Consta de dos ensayos: Defensa del Marxismo y Teoría y Práctica de la Reacción. Los he escrito con atención y me parece que pueden despertar inte­rés. Por lo menos, no son un intento vulgar.

Tan luego como Ud. me los reclame le enviaré los originales. No me falta sino revisarlos.

Probablemente le escribirá Miguel Adler, sobre su "Repertorio Hebreo", próximo a aparecer. Es un estudiante judío de letras y fi­losofía, muy entusiasta e inteligente. Colabora en "Amauta" con traducciones del ruso y del alemán. El y su novia, muy inteligente también, Nomi Mülstein, son muy queridos en nuestro grupo.

Espero sus noticias.

Y le abrazo cordialmente, prometiéndole que en adelante no le faltarán las mías y repitiéndome su devotísimo amigo y compañero

José Carlos Mariátegui

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DE EUDOCIO RAVINES A JOSE CARLOS MARIATEGUI

París, 19 de marzo de 1929

He perdido ya la cifra de las cartas que le he dirigido sin ob­tener respuesta. Estaba cuidadoso por su salud, pero he visto una carta suya a Bazán y sé que se halla Ud. bien. Asimismo he reci­bido una última de Martínez de la Torre, en la cual me anuncia que pronto recibiré noticias directas de usted. Con nuestro amigo le envié alguna correspondencia, sobre la cual nos interesa conocer, cuanto antes, la opinión de ustedes. Espero que en breve tendré el gusto de recibir carta suya.

No conozco, de manera concreta, la opinión y los acuerdos que haya recaído sobre los informes que hemos sometido a todos los gru­pos. La discusión, en ésta, se prosiguió ardientemente, hasta que llegamos al momento de la votación, votación que nos arrojó una completa igualdad, de uno y otro lado. Por mi parte he continuado la discusión con V. R. hasta donde ha sido posible. Hemos llegado a agotarla y ahora tenemos al camarada en cuestión, que se halla en Berlín, encerrado en el más impenetrable mutismo, después de haber lanzado su renuncia del puesto dirigente que venía desempeñando.

Renuncia, a causa del debate abierto y de las resoluciones vo­tadas aquí, referentes a la organización de un partido de clase. Si bien los informes presentados por nosotros no pudieron ser aceptados, como tampoco rechazados, en cambio se ha obtenido una gran mayoría sobre diversas mociones, presentadas por nosotros y en las que se halla tácita y explícitamente expresado el fondo de la cues­tión. Renuncia asimismo a causa de las críticas enunciadas por ustedes y de la desconfianza o de los reparos hechos desde Buenos Aires y La Paz. La renuncia está redactada en varios textos: co­nozco el de dos, el de la enviada a ésta y el que dirige al grupo de Méjico; se habla también de otra remitida a Buenos Aires. A pesar de su multiplicidad, el fondo es el mismo. Trata de ser una requisitoria y una acusación; en realidad no sale de un terreno vago, puramente literario, sentimental y hasta patético. La pobreza del documento o de los documentos, como se quiera, es de una pobreza ideológica suprema. Ni un sólo argumento defendiendo un punto de vista doctrinario. Ni una sola frase que revele el deseo de debatir la cuestión y esclarecerla.

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El grupo de París se vio ante la necesidad de pronunciarse sobre el documento enviado. Este, contenía términos inaceptables; pensé que pedirle la rectificación de tales o cuales pasajes era bi­zantino y tonto. Había que ir al fondo de la cuestión. Uno de nues­tros camaradas, dijo, al oír la lectura de la renuncia: "¡Cuestión de confianza . . .! Poincaré quiere hacerse plebiscitar". El rechazo de la renuncia, o su no aceptación se imponía, en mi criterio. Aceptarla no hubiera producido ningún efecto real favorable. Haya, con o sin el título de jefe y de director, seguirá siendo el mentor de mucha gente izquierdista, su pensamiento será el pensamiento de los camaradas como Heysen, Serafín y tal vez Magda y Herrera. Lo que era imprescindible era terminar el debate y llegar a una entente o a un divorcio. Esto es lo que él no quiere producir: ni lo uno ni lo otro; que las cosas continúen como hasta ahora en que no había más disciplina que una voluntad personal. Y que, en todo caso, la res­ponsabilidad de una ruptura recaiga sobre otro que no sea él. Y que esa ruptura aparezca —lo más importante para él— como pro­ducida por cualquiera de los miembros de nuestro grupo o por el grupo en conjunto.

A estas horas, mi caro amigo, ninguna entente es factible. Lo creo improbable, por el momento. Mañana tal vez, ante la presión de los hechos y de la realidad, lograremos obligarlos a unir sus fuerzas a las nuestras, en la lucha. De esto no desconfío. Por el mo­mento me parece imprescindible, necesario, imperativo que cada uno asuma la responsabilidad que le corresponde. He querido asumirla siempre, colectivamente. En mi caso, mi caro José Carlos, estoy plenamente seguro de haber agotado todos los medios, todos los argumentos, todas las modalidades, para no producir una escisión que significara agresión de uno y otro lado. La división —de la que se me acusa— como le he dicho a ellos, no la hago ni la planteo yo; la realiza y la contextura la realidad misma. Entre la pequeña burguesía capitalista y precapitalista y el proletariado, hay una frontera profunda: hay una división neta; hay una lucha abierta, activa o en po­tencia, que no podemos negar ni desconocer: la lucha de clases. Frente a esa división, contexturada y determinada por la realidad, y por la realidad latinoamericana, lo que pedimos es que cada indivi­duo se ubique y se defina y que se constituyan grupos definidos y filiados. Pero ... están espantados por el espectro de la ortodoxia! No quieren llegar a esa definición, a esa ubicación, condición indis­pensable para constituir y dar vida a una alianza de clases opri­midas.

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Lo que veo, por todos los síntomas, es que lo que se quiere es ganar tiempo o mejor dicho, prolongar esta situación tanto como sea posible. Creo que no es posible consentirlo más tiempo. Mi posición está tomada. Mi ubicación la tomo con plena conciencia, con pleno conocimiento de causa. Hemos organizado nuestro grupo aquí. En los últimos días de abril recibirán allá el primer número de nuestro periódico, el que contiene nuestro manifiesto a los trabajadores y la definición de nuestra posición ideológica. No queremos atacar al Apra ni a sus dirigentes, ni a sus miembros enunciamos la cuestión con gran serenidad, limitándonos en lo posible a una labor didáctica y teórica. Desde aquí no podemos, o creemos que no debemos hacer más. Creo que no debemos debutar haciendo una crítica de orden político local, por dos razones: podríamos malograr la tarea de ustedes y podríamos también cerrarnos la puerta de entrada, que es lo que nos interesa, a todo evento, salvar.

No nos deje tan largo tiempo sin sus noticias. Esperamos conocer la opinión de ustedes. ¿Es que han organizado ya algún grupo o núcleo con tendencia y carácter de embrión por lo menos, del futuro partido clasista? Necesitamos sus instrucciones, sus suge­rencias, sus rectificaciones. Hagamos, mi caro amigo, tarea colectiva. Iniciemos algo que signifique una más honda proyección histórica. Merced al trabajo de ustedes el terreno me parece apto para recibir esa semilla.

Acabo de recibir la carta y el libro de nuestro camarada Mar­tínez de la Torre. Salúdelo. Le contestaré ampliamente. Un cor­dial abrazo. Saludos a su mujer, saludos a sus bebés.

Fraternalmente suyo.

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DE EUDOCIO RAVINES A JOSE CARLOS MARIATEGUI

París, 3 de abril de 1929

Le escribo para suplicarle se sirva entregar la carta adjunta a nuestro amigo Martínez de la Torre. Por la carta inclusa se infor­mará usted de la situación de nuestros amigos oponentes. La diso­lución del Apra es un hecho definitivo. La célula de Méjico no exis­te ya; una serie de acontecimientos de orden diverso han precipitado su disolución; la de Buenos Aires no ha vivido sino pocos meses y ahora no hay nada en realidad. Aquí aceleraremos la descomposi­ción de ésta, a fin de proceder a su disolución muy en breve. Ante tal realidad, me parece que V. R. no puede insistir en mantener una propaganda que signifique el mantenimiento de algo artificial y que ha encontrado un repudio casi unánime. Dentro de poco le escribi­ré el resultado de las conversaciones de él con Heysen, quien sale esta noche a Berlín y queda comprometido a dar una respuesta oficial y definitiva.

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DE JOSE MALANCA A JOSE CARLOS MARIATEGUI

Méjico, 23 de abril de 1929

Señor J. Carlos Mariátegui

Mi caro José Carlos.

Va hacer un mes que me encuentro en este país y desde luego con muchos desencantos en lo referente a la revolución. No quiero aventurarme a decir cosas monstruosas sobre este aspecto pues podría estar equivocado y ojalá así lo fuera para seguir platónicamente es­perando algo.

El mismo día que conocí a Diego tuve una discusión sobre el comunismo de América del Sur. Hay un desconocimiento absoluto de lo que somos nosotros: esto también lo sabe Marof, con quien me veo de continuo; y sabe todo lo que soy capaz de afirmar... pero hay veces que los sueldos. . . en fin hace transigir cuantas bellas cosas.

Diego dice, que somos puros intelectuales: este hombre conoce el comunismo de nosotros por medio de lo escrito. Yo sostuve y sostengo que en la Argentina los verdaderos comunistas no escri­ben. . . y lo sé por haber actuado en el elemento obrero donde tenían odio a todo "escribidor" y eran obreros bien preparados, hasta suponer que es en la única parte donde yo he visto conciencia de la revolución.

Aquí cree Diego, que el ser "matones" significa revolución: me alarma la criminalogía que existe en México: cada día las crónicas traen tragedias que horrorizan ... y todo por algunos pesos.

He hablado con obreros; todos son anarquistas —me hace acor­dar a la situación de Italia en 1921. Y dice —que a nosotros nos sobran dirigentes y que en cambio a ellos le sobran peleadores. . . y aquí esta la verdadera frase: —peleadores nomás que pelean por cualquier General que les dé de comer y fusil. El proletariado en gran cantidad es indio; con un problema parecido del que existe por allá; más matador claro. Y eso del agrarismo y tantas bellezas, es pura ley... pues Calles, Obregón y al que nombre, son los más grandes terratenientes de México revolucionario.

Yo sigo con mi "pudibundez" que hace reír a Diego, a Carretero y a muchos más. No concibo a comunistas viciosos. No creo en los predicadores borrachos. No creo en el apóstol que deja su

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ideología por seguir dos piernas "macanudas". En fin si el comu­nismo es así; yo seré anticomunista, pues yo he entendido a Marx, a Lenin y a mí mismo el venir de una sociedad nueva... sin las taras burguesas. Y creo en la pureza del hombre y espero que la nuestra lucha ha de ser con honradez y no como piensa Marof, que ha de llegar a lo que se propone con el mismo medio de que hasta la fecha han usado los politiqueros.

Aquí el A.P.R.A. y Víctor Raúl le conocen algunos peruanos nomás. Todo esto tiene que morir como el "comunismo mexicano". Yo creo en un solo comunismo que ha de luchar en contra del im­perialismo yanqui... y que ya lucha... y así le advertí a Waldo Frank, "aprista".

Los muchachos de Puno, Cuzco y Arequipa me escriben lindas cartas. Le quieren a usted mucho.

He recibido "Amauta" número 21, muchas gracias. Ya traba­jaré por ella. .. aunque está por en medio de "peruana"; "sudame­ricana".

Le mando las fotografías que saqué entonces. Están malas.

Yo me vine a ésta más pobre de lo que llegué a Nueva York. Las cosas de artistas, de arte, siempre tienen olor de San Francisco.. .

Aquí la pintura artísticamente es grande; pero revolucionariamente hay que discutir. El arte revolucionario es proletario; es acce­sible, humano. Diego pinta metafísicamente. Orozco hace pintura intelectual: su revolución se me antoja que está hecha a pechones; y yo opino que cuando vaya a pelear por una ideología hecha carne, adornaré la bayoneta con claveles e iré cantando "Adelita" o cualquier otro canto de fe revolucionaria.

Me dicen, "pintura realista"; y yo veo la realidad del paisaje y del hombre sin desformación y con bellezas / Yo aparezco como un simple o como un inculto / No importa, quiero ser simple e inculto por qué el comunismo es así y no una teoría filosófica.

En fin, más después le escribiré largo sobre estos temas hoy apenas asomados al correr de los dedos en esta máquina. Salude a todos los suyos.

Salude a "Amauta" y a Eguren tan lindamente querido.

A usted le abrazo fuertemente.

José Malanca

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A CARLOS V. CHAVEZ SANCHEZ

Lima, 3 de mayo de 1929

Señor don Carlos Chávez Sánchez.

Piura.

Muy estimado amigo y compañero:

Recibí su tarjeta de despedida. Me habría gustado conversar con Ud. antes de su partida, pero Ud, no me habrá privado sin motivo de este placer.

Deseo que organicemos más formalmente la cooperación de "El Tiempo", y nuestras publicaciones. Envíeme el texto de un pequeño anuncio de "El Tiempo" para "Amauta" y "Labor"; y que ahí se inserte regularmente uno de nuestra revista y nuestro quincenario, cuyo último número le remito. Hemos reanudado el 1º de Mayo la pu­blicación de "Labor", pero no podremos mantenerla si amigos y sim­patizantes no nos auxilian en esta empresa. Desearía que Ud. escri­biese un pequeño artículo explicando, especialmente a los obreros, los fines, el programa de "Labor", con el objeto de contribuir a que todos los trabajadores lo reconozcan como su órgano más definido y responsable. Le envío una colección completa de nuestro quin­cenario para que tenga Ud, a la vista todos sus números.

Otra prueba de simpatía y solidaridad que podría Ud. agregar a las muchas que nos tiene ya dadas es la de hacerse iniciador de la organización de la quincena Pro-Amauta en Piura. El llamamiento al respecto esta vigente para todas las ciudades donde la quincena no se ha efectuado en febrero. En el curso de la quincena, hay muchos modos de acudir en auxilio de "Amauta"; por ejemplo suscribiéndose a la edición "Amigos de "Amauta"" de la que tenemos varias colec­ciones numeradas desde el No. 17, haciéndonos un pedido de libros, reclutando un núcleo de lectores, etc.

Le adjunto el manifiesto dirigido a los trabajadores por el co­mité del 1º de mayo, compuesto de las principales organizaciones existentes. Procure publicarlo en "El Tiempo" con la noticia de que en la asamblea realizada el 1° de Mayo en la Federación de Choferes por ése y otros gremios, quedó constituido el comité provisional organizador de la Confederación General de los Trabajadores del Perú.

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Salude a Moscol, a Castro Poza, a Merino Vigil, a Velásquez y amigos. —A Moscol le envié dedicado mi libro, pero no me ha acusado recibo de él. Lo remito también a Castro Pozo, cuya co­laboración reclamo.— De Merino Vigil no tengo noticias hace tiempo. Le hemos mandado invariablemente su número de la edición "Amigos de Amauta" a Ayabaca, a donde le escribí hace tiempo res­pondiendo a su última y a donde le he dirigido también mi libro. Dígale que me escriba —si está en Piura y lo ve Ud.— y que trabaje para Amauta” y "labor".

Ud. me tiene prometido hace tiempo un ensayo sobre Escudero. Este o cualquier otro trabajo será bien acogido.

Con afectuoso recuerdo, lo abraza su amigo y compañero

José Carlos Mariátegul

P.D.— Escríbame a esta dirección: Sandro Mariátegui Chiappe, Washington izquierda 544-970.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A NICANOR A. DE LA FUENTE

Lima, 7 de octubre de 1928

Querido Nixa:

Permítame llamarle desde Lima por este nombre fraternal e íntimo.

Contesto sólo hoy su carta del 12 de agosto. Con ella recibí sus poemas, uno de los cuales alcanzó el No. 17 de "Amauta". Los otros saldrán en el que está en prensa.

¿Qué le parece el número 17 de "Amauta"? Ha encontrado magnífica acogida. Está ya agotado, no obstante el mayor precio. Vamos a hacer un quincenario popular a 10 ctvs.: "Labor"1 para mantener a "Amauta" en este volumen y presentación. Anúncielo a Ar­bulú Miranda.

Tengo que escribirle extensamente sobre un debate interno pro­vocado por una serie de actitudes inconsultas del Grupo de México2. A Arbulú le he mandado copias de dos cartas en que formulamos en Abril nuestros puntos de vista. Esta actitud nuestra contra una des­viación demagógica y oportunista parece que ha irritado a ciertos ele­mentos del Apra como el Sr. Rojas Zevallos2 que me dirige una indignada carta cuya copia le adjunto, para que aprecien Uds. la po­sición de estos señores. Es evidente que con apristas como el Sr. Rojas no tenemos nada de común. Llama, como Ud. verá, ridículos los ideales sociales.

En espera de su impresión, lo saluda con todo afecto su amigo y compañero,

José Carlos Mariátegui

P.D. Pase a Arbulú los papeles adjuntos.

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1 El primer número de Labor apareció el 10 de noviembre de 1928.

2 Para las polémicas con el Grupo de México y Rojas Zevallos, v. carta de JCM a Carlos Arbulú Miranda del 29 de setiembre de 1928.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A LUIS E. VALCARCEL

Lima, 19 de octubre de 1928.

Estimado compañero:

Respondo sin tardanza su grata última, a fin de que nuestra comunicación se mantenga constante. Quiero además, antes de que la operación a que debo someterme disminuya mi capacidad para la correspondencia confidencial, al reducirme a la lectura y el dictado, enterarlo de cierto debate con los grupos de compañeros deportados sociales del extranjero, a propósito de una desatinada propaganda a favor de la candidatura de Haya y de la constitución de un partido nacionalista, iniciativa esta última aludida en el editorial de "Amauta". Con esta declaración, me he propuesto, a la vez que sentar los prin­cipios de la acción de "Amauta", contrarrestar la desviación que el grupo de México, por su cuenta y riesgo, venía auspiciando.

El modo más leal de informarlo a este respecto, para que no se encuentre Ud. desorientado ante rumores confusos, me parece el de documentarlo. Ud. interrogará a los documentos y buscará en ellos la respuesta a cada cuestión. Empiezo por acompañarle la copia de una carta colectiva, acordada en abril, y que pronto resultó infe­rior al desacuerdo provocado por la precipitación del grupo de Mé­xico, que se lanzó a la aventura inconsulta de enviar papeles a nom­bre de un supuesto comité del partido socialista, al cual se atri­buía residencia en Abancay. Irá enseguida la copia de una carta mía, oponiéndome resueltamente a esta campaña, de acuerdo con mi filia­ción doctrinal, y otros papeles más que le harán saber los términos, contrarios también al proyecto de los de México, en que se han pro­nunciado en este debate los compañeros de Buenos ` Aires y París. No quiero que esta vaya demasiado abultada.

He trasmitido ya a Martínez el encargo de escribir a la Librería Velasco sobre el pago de su cuenta. Es sensible que estas negli­gencias estorben el desarrollo de nuestra empresa, que trabaja con las dificultades que Ud. supone en este medio exiguo.

No hay inconveniente en la publicación que me propone. Envíeme revisado el texto de su trabajo, con una introducción que lo en‑

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tone al estilo "Amauta" y no recuerde inmediatamente la primera publicación. Las vistas vendrán muy bien, como ilustración.

Espero sus noticias y colaboración, que le ruego dirigir a Amalia Vda. de Mariátegui, Sagástegui 669.

Y con los más cordiales sentimientos, me repito su siempre devotísimo amigo y compañero.

José Carlos Mariátegui

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DE EARLE K. JAMES A JOSE CARLOS MARIATEGUI

New York, 6 de noviembre de 1928

Sr. José Carlos Mariátegui,

Director, "Amauta",

Casilla 2107,

Lima, Perú.

Distinguido señor y amigo:

Ayer recibí un paquete enviado por Ud. y que me trae ejempla­res de su excelente revista, como también una copia del libro "Tem­pestad en los Andes". Le agradezco esto muy sinceramente. Me van a servir mucho. Del libro de Valcárcel, hablaré en el Times en cuanto lo haya leído.

Espero poder suscribirme a su revista dentro de .poco. Por ahora me es imposible, debido a muchas otras obligaciones, pero haré todo lo posible para ayudarle en su importante obra dándola a conocer donde pueda.

Poco se conoce en este país de la literatura peruana, especial-mente de lo contemporáneo, pues las casas editoras argentinas son las únicas activas en distribuir sus libros. Para remediar esta situa­ción por lo menos en parte, le ruego se sirva darle mi nombre a sus amigos que escriben, para que pueda hablar de sus libros en mi columna; y si sabe de algún libro peruano de verdadera importan­cia, me lo indique, para poder mandarlo a pedir. Por mi parte, me será grato cooperar con Uds. en todo lo que sea posible. Aunque en cuanto a ideas económicas veo que no estamos de acuerdo, pues yo, aunque radical, no creo el marxismo sea la solución a los problemas de una sociedad tan diferente a la que conoció Marx (por lo menos en países como éste), veo, por otra parte, que con respecto al problema indígena estamos sí de acuerdo.

¿Será posible obtener reproducciones de los cuadros de Sabogal? Me han interesado los que Ud. reprodujo en su revista.

De nuevo dándole las gracias por el envío de revistas, me es muy grato saludarle y suscribirme de Ud.,

Su S.S. y amigo,

Earle K. James

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A SAMUEL GLUSBERG

Lima, 7 de noviembre de 1928

Estimado compañero:

Recibo en este momento sus últimas líneas. Me apresuro a contestarle, enviándole un libro que acaba de aparecer en las edicio­nes de "Amauta"1, en el cual recojo, organizados, algunos de mis tra­bajos sobre el Perú.

No olvido mi compromiso con Ud. El libro que daré a Babel se titula "Defensa del Marxismo"2 porque incluiré en 61 un ensayo que concluye en el próximo número de "Amauta", y que revisaré antes de enviarle. Como segunda parte va un largo ensayo: "Teoría y Práctica de la Reacción", crítica de las mistelas neotomistas y fas­cistas.  El subtítulo de la obra será siempre "Polémica Revolucio­naria".

Tengo casi listo otro libro: "El Alma Matinal y otras estaciones del hombre de hoy", ideas y emociones de la época. Comprende, por ejemplo, mi "Esquema de una Explicación de Chaplin" ("Amauta No. 18).

Trabajo en otros dos libros: "Ideología y Política en el Perú"3 (comprometido para las ediciones de "Historia Nueva") e "Invitación a la Vida Heroica"4.

Le mando los dos últimos números de "Amauta". Y en breve le enviaré algunas carillas para "La Vida Literaria" que anunciaré en "Amauta" y por cuya resurrección lo felicito.

Me acerco a una operación destinada a ponerme en condiciones de marchar con un aparato ortopédico. Si tiene el éxito previsto, es posible que dentro de seis meses visite Buenos Aires.

Muy pronto le expediré los originales de mi libro. Puede Ud. ya darle sitio en su programa editorial. ¿Se imprimirá en España o Buenos Aires? Mejor sería hacerlo en Buenos Aires para ganar tiempo.

Muy afectuosamente lo saluda, en espera de sus apreciadas no­ticias, su amigo y compañero

José Carlos Mariátegui

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Respuesta a la carta de Samuel Glusberg del 20 de octubre de 1928.

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1 El libro es, obviamente, 7 ensayos.

2 "De­fensa del Marxismo" apareció en varias entregas en Amauta: del Nº 17 (setiembre de 1928), al Nº 24 (junio de 1929).

3 "Ideología y Política en el Perú" es el libro que JCM  enviara, en varias entregas, a César Falcón a España. Al parecer se perdió en el camino.

4 Invitación a la Vida Heroica no llegó tal vez a escribirse.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A NICANOR A. DE LA FUENTE

Lima, 12 de noviembre de 1928

Estimado amigo y compañero:

Contesto su carta, reconocido a sus palabras de solidaridad. No he seguido documentán-dolos sobre el desacuerdo con los de Mé­xico y las intervenciones de los amigos de Buenos Aires y París, por no haber tenido en estos días quien se ocupe del trabajo dactilo­gráfico. No he tenido tampoco acuse de recibo de Arbulú a quien escribí acompañando algunas copias, aparte de las que, por interme­dio de Ud. le remití. Espero conocer su opinión.

Trabajo activamente, para reganar el tiempo perdido en mis labores durante la crisis en mi salud. Le envío mis "7 Ensayos" (de este libro, mandamos 20 ej. para la venta a Carlos) y "Labor", nues­tro nuevo periódico. Aspiramos a convertirlo en un periódico de 12 páginas, con 4 de ilustraciones artísticas y nuevas secciones. Hay que comenzar modestamente, hasta que su economía y penetración estén aseguradas. Cuento con el esfuerzo de todos ustedes.

Por el correo siguiente, irán las otras ediciones de "Amauta". Lo que dificulta y demora nuestro trabajo, es la escasez de recursos. El capital de nuestra Sociedad está suscrito, pero no pagado. Entiendo que, —como Ud. por su parte lo observa,— algunos accio­nistas dudan de la estabilidad de nuestra empresa; pero económicamente esta estabilidad depende sólo de su concurso y el de los agen­tes. Pagado el capital y cubierta la deuda de nuestros agentes, estaremos en aptitud de cumplir todo nuestro plan editorial, publicando un libro mensual y llevando nuestras ediciones a todos los pue­blos del idioma, en donde recibiríamos en cambio los mejores libros para nuestra Oficina. Ojalá sea posible organizar en ese departamento un sólido grupo de "Amigos de Amauta".

De "La Cruz del Sur" le enviaré algún ejemplar. Es una de las mejores revistas de arte e ideas de Sud-América. Trabaja ahí el gru­po más selecto de Montevideo.

Le mando algunas revistas.

Dígale a Carlos que escriba. Que nos envíe colaboraciones: no­tas, apuntes para "Amauta" y "Labor". No me ha enviado última‑

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mente sino unos poemas que están ya cajeados en la imprenta y que no han salido por la congestión de poemas a que tenemos que hacer frente. Hay superproducción poética. Los poemas se estorban unos a otros, en las cajas, para salir los primeros. Muchos, lógicamente, envejecen en la imprenta. Los obreros claman porque ahorremos espacio. Una de nuestras palabras de orden debe ser: la vuelta a la prosa. La prosa es disciplina y construcción. El verso es un riesgo de desorden y exceso. No lo digo por Ud. que es, ante todo, poeta, mientras Carlos es más bien prosador y debe dedicarse más a lo suyo. Pero creo que los mismos poetas deben disciplinar un poco sus medios de expresión y construcción, en la prosa. Ya, se está produ­ciendo una corriente en este sentido. Abril y otros poetas están volviendo a la prosa.

En espera de sus gratas nuevas, lo abraza cordialmente su afmo. amigo y compañero,

José Carlos

P.S. —Dígale a Carlos que del No. 16 le enviaron 80 ej. en vez de 50, por haberse tomado la antigua cifra de revisión, en lugar de la nueva al despachar.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A EUDOCIO RAVINES (Grupo de París)

Lima, 31 de diciembre de 1928

No le he escrito en espera de conclusiones definitivas que co­municarle. Pero usted sabe lo difícil que es aquí concluir algo. Por otra parte, el trabajo diario me embarga con una tiranía exte­nuante. Debo hacer frente a obligaciones innumerables: las de mi trabajo personal, las de mis colaboraciones en las revistas, las de mis estudios y cien más. Todo esto sin olvidar la de "manager" mis fuerzas, siempre propensas a fallar. Como si "Amauta" no me diera bastante trabajo, nos hemos metido en la empresa de "Labor", pe­riódico al que vamos dando poco a poco su fisonomía, con la idea de transformarlo en semanario apenas su economía lo consienta. Quiero ver en él el germen de un futuro diario socialista. ¿Cuándo se realizará esta intención? En mi trabajo, en mis proyectos, los plazos, el tiempo, han contado siempre poco. Es, probablemente, por eso, que no comparto esa absoluta impaciencia de algunos de nuestros amigos. Sé que el temperamento criollo es así y me parece que hay que lamentarlo. Nos falta, como pocas cosas, el tesón aus­tero, infatigable de los europeos. Nuestro emperamento ardoroso, vehemente, repentista, es el más propenso a los desfallecimientos desesperados.

Estoy completamente de acuerdo con usted en lo sustancial. Cualquiera que sea el sesgo que siga la política nacional, y en parti­cular la acción de los elementos con que hasta ayer habíamos colaborado identificados en apariencia —hemos descubierto ahora que era en apariencia— los intelectuales que nos hemos entregado al so­cialismo, tenemos la obligación de reivindicar el derecho de la clase obrera a organizarse en un partido autónomo. Por parte de Haya y los amigos de Méjico hay una desviación evidente. Negarse a ad­mitirla, por motivos puramente sentimentales, sería indigno no sólo de una inteligencia critica, sino hasta de una elemental honradez. Haya sufre demasiado el demonio del caudillismo y del personalis­mo. En el fondo tienen un arraigo excesivo en su ánimo las seducciones del irigoyenismo y del alessandrismo, que han influido, más de lo que él sin duda se imagina, en su entrenamiento para el com­bate y la propaganda. Yo le escribí a fines de noviembre a New York haciendo serios reparos al carácter personalista de su acción y. sobre todo, a la tendencia a constituir el Apra como partido y no como alianza y abandonar cada vez más la teoría y la práctica del socialismo. Bazán puede decirle algo de esta carta porque se la die‑

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té a él y ambos nos preguntamos la reacción que podía provocar en Haya. Convinimos en que ya tenía absolutamente el deber de tomar posición franca y netamente. Sin embargo, como Bazán recordará, suprimí de la carta todos los términos que pudiesen dar a la carta un tono inamistoso. No tuvo ninguna respuesta. Haya y los amigos de Méjico se entregaron a una propaganda insensata, que desaprobé enérgicamente y de la que nadie en el país hace caso, lo que demues­tra el realismo de mis observaciones, si al posibilismo de nuestros amigos no le bastan mis razones doctrinarias. Cuando escribí a Méji­co rechazando sus métodos respecto al Apra y la candidatura, supuse que tal vez mi carta no había llegado a manos de Haya y le envié entonces la copia. Recibí la respuesta que, con el objeto de que us­ted conozca exactamente los términos de nuestro diálogo, le acom­paño en copia. Respuesta impertinente, absurda, de "jefe" ofendi­do, que rehusaba toda discusión y que demostraba definitivamente que considerábamos las cosas desde posiciones mentales distintas. He cortado, desde esa carta, mi correspondencia con Haya. ¿Para qué escribirnos? Si yo le devolviese sus ironías y sus puyasos, llegaríamos a una ruptura desagradable por su carácter personal. Me parece que la mejor prueba de estimación y esperanza que puedo dar todavía a Haya es no contestarle.

Yo no he venido al socialismo por el camino de la U.P. y menos todavía de la camaradería estudiantil con Haya. No tengo porqué atenerme a su inspiración providencial de caudillo. Me he elevado del periodismo a la doctrina, al pensamiento, a través de un trabajo de superación del medio que acusa cierta decidida voluntad de opo­nerme, con todas mis fuerzas dialécticamente, a su atraso y sus vicios. Sé que el caudillismo puede ser aún útil; pero sólo a condición de que esté férreamente subordinado a una doctrina, a un grupo. Si hay que adaptarse al medio, no tenemos nada que reprocharle a la vieja política. No se imagina usted cuánto he sufrido con esos ma­nifiestos del supuesto comité central de un supuesto partido nacio­nalista. A Haya no le importa el lenguaje; a mí sí; y no por preocupación literaria sino ideológica y moral. Si al menos en el lenguaje político no nos distinguimos del pasado, temo fundadamente que, a la postre, por las mismas razones de adaptación y mimetismo, concluyamos por no diferenciarnos sino en los individuos, en las per­sonalidades.

No suscribo, por otra parte, la esperanza en la pequeña burgue­sía, supervalorizada por el aprismo. La pequeña burguesía es la base política del leguiismo, que le habla bien su idioma, se apropia de sus mitos, conoce y explota sus resortes sentimentales y menta‑

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les. ¿Qué cosa sino demagógico pequeño burgués es el confuso fraseario o ideario del leguiismo? No vamos a negar sin caer en la más clamorosa falta de realismo, las raíces populares del movimien­to del 4 de julio. De esas raíces, el régimen conserva la raíz pequeño-burguesa. La Ley del Empleado, es la única ley social de este go­bierno. Es también el único acto que el capitalismo nacional no le aprueba, acechando la oportunidad de revisarlo y anularlo. De diez individuos de la clase media que usted interrogue, cinco son leguiistas latentes, si no manifiestos, no por adhesión a las personas del gobierno, sino a sus conceptos y métodos. Nuestro fenómeno alessandrista o irigoyenista se ha producido ya: es el leguiismo. Tie­ne, como corresponde al medio, las limitaciones y las gazmoñerías de un criterio clerical, conservador; no ha tocado al capital, ni siquiera a la vieja aristocracia; ha mantenido todos los prejuicios; pero es, en parte, nuestro motín pequeño-burgués rápidamente usu­fructuado por el gran capital y, sobre todo, por la finanza extran­jera. La clase que frente a esta política puede decir una palabra propia, autónoma, distinta, es la clase obrera, la única que puede constituir además la vanguardia, y ser la guía del proletariado in­dígena.

Tenemos que trabajar, por consiguiente, si queremos edificar algo sólido, sobre bases netamente socialistas. Si hay otros que quieren un método original, pequeño-burgués, caudillista, perfectamente. Que vayan por su cuenta. Yo no los acompaño ni los apruebo. Y creo que estoy más cerca de la realidad y más cerca del Perú que ellos, a pesar de mi presunto europeísmo y de mi supuesto excesivo doc­trinarismo.

En este sentido se orienta nuestra actividad en el Perú, como habrá usted podido observarlo en "Amauta" y "Labor". No me arrepiento de haber reivindicado mi independencia frente a Haya. He descubierto que no estaba solo: que mis puntos de vista corres­pondían a la clase que me interesa: la clase obrera. Juzgo, naturalmente, por lo que piensan sus elementos con conciencia clasista. Ya lo informaré a usted cuidadosamente. Si usted encontrara posibilidad de venir, nos aportaría un refuerzo precioso. Si prefiere us­ted continuar en París estudiando, o pasar a otro centro mejor, también trabajaría usted eficazmente por nuestra causa. En cuanto a los compañeros divergentes, creo que si en ellos la adhesión al socialismo es una cosa seria, vendrán al fin a nuestro camino.

La abraza fraternalmente.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A RICARDO VEGAS GARCIA

Lima, 21 de enero de 1929

Querido Vegas García:

He visto que ha quedado constituida ya la nueva sociedad edi­tora y he recordado enseguida su generosa y espontánea promesa de gestionar el aumento de mi remuneración. Esta promesa renueva un viejo compromiso. La empresa misma me ofreció este aumento desde que inicié mi colaboración. —No he pedido nunca este aumento, porque esperaba que me fuese acordado sin instancia de mi parte. Me es penoso reclamar estas cosas.

Pero ahora cuento con una ocasión propicia y con la solidari­dad de Ud. Tengo un hijo más y mi pobreza es la de antes, si no mayor.

Escribiré sobre los aspectos doctrinarios e históricos del socia­lismo en Inglaterra. Este artículo puede ilustrarse con fotos de Ber­trand Russell, Bernard Shaw, Mc Donald, Coock, etc.

A Maluenda le envié hace algún tiempo mi libro y la revista.

Cordialmente lo abraza su affmo. amigo y compañero

José Carlos Mariátegui

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A SAMUEL GLUSBERG

Lima, 10 de marzo de 1929

Estimado compañero Samuel Glusberg:

Perdone que no le haya escrito antes. He estado sufriendo una molesta y prolongada neuralgia. Y, como siempre, abrumado de trabajo.

Siento como míos los sinsabores de su noble lucha en Buenos Aires. No son menores los que nos cuesta aquí mantener viva a "Amauta". Pero yo creo que sólo el trabajo difícil deja huella. Y esta confianza me sostiene.

No tengo inconveniente en reservarles mis originales de "El Alma Matinal y otras estaciones del hombre de hoy" en lugar de los de "La Defensa del Marxismo". Agradezco y acepto su ofrecimiento de gestionar la publicación de este libro por "La Vanguardia". Pero temo que mis conclusiones desfavorables al marxismo, aunque no abordan la práctica de los partidos socialistas, sean un motivo para que "La Vanguardia" no se interese por este libro. Consta de dos ensayos: Defensa del Marxismo y Teoría y Práctica de la Reacción. Los he escrito con atención y me parece que pueden despertar inte­rés. Por lo menos, no son un intento vulgar.

Tan luego como Ud. me los reclame le enviaré los originales. No me falta sino revisarlos.

Probablemente le escribirá Miguel Adler, sobre su "Repertorio Hebreo", próximo a aparecer. Es un estudiante judío de letras y fi­losofía, muy entusiasta e inteligente. Colabora en "Amauta" con traducciones del ruso y del alemán. El y su novia, muy inteligente también, Nomi Mülstein, son muy queridos en nuestro grupo.

Espero sus noticias.

Y le abrazo cordialmente, prometiéndole que en adelante no le faltarán las mías y repitiéndome su devotísimo amigo y compañero

José Carlos Mariátegui

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DE EUDOCIO RAVINES A JOSE CARLOS MARIATEGUI

París, 19 de marzo de 1929

He perdido ya la cifra de las cartas que le he dirigido sin ob­tener respuesta. Estaba cuidadoso por su salud, pero he visto una carta suya a Bazán y sé que se halla Ud. bien. Asimismo he reci­bido una última de Martínez de la Torre, en la cual me anuncia que pronto recibiré noticias directas de usted. Con nuestro amigo le envié alguna correspon-dencia, sobre la cual nos interesa conocer, cuanto antes, la opinión de ustedes. Espero que en breve tendré el gusto de recibir carta suya.

No conozco, de manera concreta, la opinión y los acuerdos que haya recaído sobre los informes que hemos sometido a todos los gru­pos. La discusión, en ésta, se prosiguió ardientemente, hasta que llegamos al momento de la votación, votación que nos arrojó una completa igualdad, de uno y otro lado. Por mi parte he continuado la discusión con V. R. hasta donde ha sido posible. Hemos llegado a agotarla y ahora tenemos al camarada en cuestión, que se halla en Berlín, encerrado en el más impenetrable mutismo, después de haber lanzado su renuncia del puesto dirigente que venía desempeñando.

Renuncia, a causa del debate abierto y de las resoluciones vo­tadas aquí, referentes a la organización de un partido de clase. Si bien los informes presentados por nosotros no pudieron ser aceptados, como tampoco rechazados, en cambio se ha obtenido una gran mayoría sobre diversas mociones, presentadas por nosotros y en las que se halla tácita y explícitamente expresado el fondo de la cues­tión. Renuncia asimismo a causa de las críticas enunciadas por ustedes y de la desconfianza o de los reparos hechos desde Buenos Aires y La Paz. La renuncia está redactada en varios textos: co­nozco el de dos, el de la enviada a ésta y el que dirige al grupo de Méjico; se habla también de otra remitida a Buenos Aires. A pesar de su multiplicidad, el fondo es el mismo. Trata de ser una requisitoria y una acusación; en realidad no sale de un terreno vago, puramente literario, sentimental y hasta patético. La pobreza del documento o de los documentos, como se quiera, es de una pobreza ideológica suprema. Ni un sólo argumento defendiendo un punto de vista doctrinario. Ni una sola frase que revele el deseo de debatir la cuestión y esclarecerla.

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El grupo de París se vio ante la necesidad de pronunciarse sobre el documento enviado. Este, contenía términos inaceptables; pensé que pedirle la rectificación de tales o cuales pasajes era bi­zantino y tonto. Había que ir al fondo de la cuestión. Uno de nues­tros camaradas, dijo, al oír la lectura de la renuncia: "¡Cuestión de confianza . . .! Poincaré quiere hacerse plebiscitar". El rechazo de la renuncia, o su no aceptación se imponía, en mi criterio. Aceptarla no hubiera producido ningún efecto real favorable. Haya, con o sin el título de jefe y de director, seguirá siendo el mentor de mucha gente izquierdista, su pensamiento será el pensamiento de los camaradas como Heysen, Serafín y tal vez Magda y Herrera. Lo que era imprescindible era terminar el debate y llegar a una entente o a un divorcio. Esto es lo que él no quiere producir: ni lo uno ni lo otro; que las cosas continúen como hasta ahora en que no había más disciplina que una voluntad personal. Y que, en todo caso, la res­ponsabilidad de una ruptura recaiga sobre otro que no sea él. Y que esa ruptura aparezca —lo más importante para él— como pro­ducida por cualquiera de los miembros de nuestro grupo o por el grupo en conjunto.

A estas horas, mi caro amigo, ninguna entente es factible. Lo creo improbable, por el momento. Mañana tal vez, ante la presión de los hechos y de la realidad, lograremos obligarlos a unir sus fuerzas a las nuestras, en la lucha. De esto no desconfío. Por el mo­mento me parece imprescindible, necesario, imperativo que cada uno asuma la responsabilidad que le corresponde. He querido asumirla siempre, colectivamente. En mi caso, mi caro José Carlos, estoy plenamente seguro de haber agotado todos los medios, todos los argumentos, todas las modalidades, para no producir una escisión que significara agresión de uno y otro lado. La división —de la que se me acusa— como le he dicho a ellos, no la hago ni la planteo yo; la realiza y la contextura la realidad misma. Entre la pequeña burguesía capitalista y pre-capitalista y el proletariado, hay una frontera profunda: hay una división neta; hay una lucha abierta, activa o en po­tencia, que no podemos negar ni desconocer: la lucha de clases. Frente a esa división, contexturada y determinada por la realidad, y por la realidad latinoamericana, lo que pedimos es que cada indivi­duo se ubique y se defina y que se constituyan grupos definidos y filiados. Pero ... están espantados por el espectro de la ortodoxia! No quieren llegar a esa definición, a esa ubicación, condición indis­pensable para constituir y dar vida a una alianza de clases opri­midas.

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Lo que veo, por todos los síntomas, es que lo que se quiere es ganar tiempo o mejor dicho, prolongar esta situación tanto como sea posible. Creo que no es posible consentirlo más tiempo. Mi posición está tomada. Mi ubicación la tomo con plena conciencia, con pleno conocimiento de causa. Hemos organizado nuestro grupo aquí. En los últimos días de abril recibirán allá el primer número de nuestro periódico, el que contiene nuestro manifiesto a los trabajadores y la definición de nuestra posición ideológica. No queremos atacar al Apra ni a sus dirigentes, ni a sus miembros enunciamos la cuestión con gran serenidad, limitándonos en lo posible a una labor didáctica y teórica. Desde aquí no podemos, o creemos que no debemos hacer más. Creo que no debemos debutar haciendo una crítica de orden político local, por dos razones: podríamos malograr la tarea de ustedes y podríamos también cerrarnos la puerta de entrada, que es lo que nos interesa, a todo evento, salvar.

No nos deje tan largo tiempo sin sus noticias. Esperamos conocer la opinión de ustedes. ¿Es que han organizado ya algún grupo o núcleo con tendencia y carácter de embrión por lo menos, del futuro partido clasista? Necesitamos sus instrucciones, sus suge­rencias, sus rectificaciones. Hagamos, mi caro amigo, tarea colectiva. Iniciemos algo que signifique una más honda proyección histórica. Merced al trabajo de ustedes el terreno me parece apto para recibir esa semilla.

Acabo de recibir la carta y el libro de nuestro camarada Mar­tínez de la Torre. Salúdelo. Le contestaré ampliamente. Un cor­dial abrazo. Saludos a su mujer, saludos a sus bebés.

Fraternalmente suyo.

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DE EUDOCIO RAVINES A JOSE CARLOS MARIATEGUI

París, 3 de abril de 1929

Le escribo para suplicarle se sirva entregar la carta adjunta a nuestro amigo Martínez de la Torre. Por la carta inclusa se infor­mará usted de la situación de nuestros amigos oponentes. La diso­lución del Apra es un hecho definitivo. La célula de Méjico no exis­te ya; una serie de acontecimientos de orden diverso han precipitado su disolución; la de Buenos Aires no ha vivido sino pocos meses y ahora no hay nada en realidad. Aquí aceleraremos la descomposi­ción de ésta, a fin de proceder a su disolución muy en breve. Ante tal realidad, me parece que V. R. no puede insistir en mantener una propaganda que signifique el mantenimiento de algo artificial y que ha encontrado un repudio casi unánime. Dentro de poco le escribi­ré el resultado de las conversaciones de él con Heysen, quien sale esta noche a Berlín y queda comprometido a dar una respuesta oficial y definitiva.

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DE JOSE MALANCA A JOSE CARLOS MARIATEGUI

Méjico, 23 de abril de 1929

Señor J. Carlos Mariátegui

Mi caro José Carlos.

Va hacer un mes que me encuentro en este país y desde luego con muchos desencantos en lo referente a la revolución. No quiero aventurarme a decir cosas monstruosas sobre este aspecto pues podría estar equivocado y ojalá así lo fuera para seguir platónicamente es­perando algo.

El mismo día que conocí a Diego tuve una discusión sobre el comunismo de América del Sur. Hay un desconocimiento absoluto de lo que somos nosotros: esto también lo sabe Marof, con quien me veo de continuo; y sabe todo lo que soy capaz de afirmar... pero hay veces que los sueldos. . . en fin hace transigir cuantas bellas cosas.

Diego dice, que somos puros intelectuales: este hombre conoce el comunismo de nosotros por medio de lo escrito. Yo sostuve y sostengo que en la Argentina los verdaderos comunistas no escri­ben. . . y lo sé por haber actuado en el elemento obrero donde tenían odio a todo "escribidor" y eran obreros bien preparados, hasta suponer que es en la única parte donde yo he visto conciencia de la revolución.

Aquí cree Diego, que el ser "matones" significa revolución: me alarma la criminalogía que existe en México: cada día las crónicas traen tragedias que horrorizan ... y todo por algunos pesos.

He hablado con obreros; todos son anarquistas —me hace acor­dar a la situación de Italia en 1921. Y dice —que a nosotros nos sobran dirigentes y que en cambio a ellos le sobran peleadores. . . y aquí esta la verdadera frase: —peleadores nomás que pelean por cualquier General que les dé de comer y fusil. El proletariado en gran cantidad es indio; con un problema parecido del que existe por allá; más matador claro. Y eso del agrarismo y tantas bellezas, es pura ley... pues Calles, Obregón y al que nombre, son los más grandes terratenientes de México revolucionario.

Yo sigo con mi "pudibundez" que hace reír a Diego, a Carretero y a muchos más. No concibo a comunistas viciosos. No creo en los predicadores borrachos. No creo en el apóstol que deja su

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ideología por seguir dos piernas "macanudas". En fin si el comu­nismo es así; yo seré anticomunista, pues yo he entendido a Marx, a Lenin y a mí mismo el venir de una sociedad nueva... sin las taras burguesas. Y creo en la pureza del hombre y espero que la nuestra lucha ha de ser con honradez y no como piensa Marof, que ha de llegar a lo que se propone con el mismo medio de que hasta la fecha han usado los politiqueros.

Aquí el A.P.R.A. y Víctor Raúl le conocen algunos peruanos nomás. Todo esto tiene que morir como el "comunismo mexicano". Yo creo en un solo comunismo que ha de luchar en contra del im­perialismo yanqui... y que ya lucha... y así le advertí a Waldo Frank, "aprista".

Los muchachos de Puno, Cuzco y Arequipa me escriben lindas cartas. Le quieren a usted mucho.

He recibido "Amauta" número 21, muchas gracias. Ya traba­jaré por ella. .. aunque está por en medio de "peruana"; "sudame­ricana".

Le mando las fotografías que saqué entonces. Están malas.

Yo me vine a ésta más pobre de lo que llegué a Nueva York. Las cosas de artistas, de arte, siempre tienen olor de San Francisco.. .

Aquí la pintura artísticamente es grande; pero revolucionariamente hay que discutir. El arte revolucionario es proletario; es acce­sible, humano. Diego pinta metafísicamente. Orozco hace pintura intelectual: su revolución se me antoja que está hecha a pechones; y yo opino que cuando vaya a pelear por una ideología hecha carne, adornaré la bayoneta con claveles e iré cantando "Adelita" o cualquier otro canto de fe revolucionaria.

Me dicen, "pintura realista"; y yo veo la realidad del paisaje y del hombre sin desformación y con bellezas / Yo aparezco como un simple o como un inculto / No importa, quiero ser simple e inculto por qué el comunismo es así y no una teoría filosófica.

En fin, más después le escribiré largo sobre estos temas hoy apenas asomados al correr de los dedos en esta máquina. Salude a todos los suyos.

Salude a "Amauta" y a Eguren tan lindamente querido.

A usted le abrazo fuertemente.

José Malanca

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A CARLOS V. CHAVEZ SANCHEZ

Lima, 3 de mayo de 1929

Señor don Carlos Chávez Sánchez.

Piura.

Muy estimado amigo y compañero:

Recibí su tarjeta de despedida. Me habría gustado conversar con Ud. antes de su partida, pero Ud, no me habrá privado sin motivo de este placer.

Deseo que organicemos más formalmente la cooperación de "El Tiempo", y nuestras publicaciones. Envíeme el texto de un pequeño anuncio de "El Tiempo" para "Amauta" y "Labor"; y que ahí se inserte regularmente uno de nuestra revista y nuestro quincenario, cuyo último número le remito. Hemos reanudado el 1º de Mayo la pu­blicación de "Labor", pero no podremos mantenerla si amigos y sim­patizantes no nos auxilian en esta empresa. Desearía que Ud. escri­biese un pequeño artículo explicando, especialmente a los obreros, los fines, el programa de "Labor", con el objeto de contribuir a que todos los trabajadores lo reconozcan como su órgano más definido y responsable. Le envío una colección completa de nuestro quin­cenario para que tenga Ud, a la vista todos sus números.

Otra prueba de simpatía y solidaridad que podría Ud. agregar a las muchas que nos tiene ya dadas es la de hacerse iniciador de la organización de la quincena Pro-Amauta en Piura. El llamamiento al respecto esta vigente para todas las ciudades donde la quincena no se ha efectuado en febrero. En el curso de la quincena, hay muchos modos de acudir en auxilio de "Amauta"; por ejemplo suscribiéndose a la edición "Amigos de "Amauta"" de la que tenemos varias colec­ciones numeradas desde el No. 17, haciéndonos un pedido de libros, reclutando un núcleo de lectores, etc.

Le adjunto el manifiesto dirigido a los trabajadores por el co­mité del 1º de mayo, compuesto de las principales organizaciones existentes. Procure publicarlo en "El Tiempo" con la noticia de que en la asamblea realizada el 1° de Mayo en la Federación de Choferes por ése y otros gremios, quedó constituido el comité provisional organizador de la Confederación General de los Trabajadores del Perú.

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Salude a Moscol, a Castro Poza, a Merino Vigil, a Velásquez y amigos. —A Moscol le envié dedicado mi libro, pero no me ha acusado recibo de él. Lo remito también a Castro Pozo, cuya co­laboración reclamo.— De Merino Vigil no tengo noticias hace tiempo. Le hemos mandado invariablemente su número de la edición "Amigos de Amauta" a Ayabaca, a donde le escribí hace tiempo res­pondiendo a su última y a donde le he dirigido también mi libro. Dígale que me escriba —si está en Piura y lo ve Ud.— y que trabaje para Amauta” y "labor".

Ud. me tiene prometido hace tiempo un ensayo sobre Escudero. Este o cualquier otro trabajo será bien acogido.

Con afectuoso recuerdo, lo abraza su amigo y compañero

José Carlos Mariátegul

P.D.— Escríbame a esta dirección: Sandro Mariátegui Chiappe, Washington izquierda 544-970.

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DE BLANCA LUZ BRUM A JOSE CARLOS MARIATEGUI

Buenos Aires, 13 de mayo [de 19291

hace no sé cuántos años: que no sé nada de Ud. estoy casi enojada.

dígame si no recibe mis carta y mis poemas. ahora le envío otro. yo no quiero que Amauta me olvide; Yo estoy celosa. Tengo cosas interesantes que chismearles pero temo no las reciba.

tengo una carta de Serafín Delmar muy estúpida y muy envenenada contra ustedes. A mí me da asco esa gente que viene sembrando, la discordia sistemáticamente, debe Usted estar alerta. Nosotros somos más que nunca suyos su espíritu es motivo de admiración casi religiosa para mí, yo soy brutalmente mariateguista‑

hasta que me muera y después de muerta en Eduardo, mi hijo.

lo respeto y lo admiro profundamente. nunca sentí la presencia de un espíritu tan fuerte y hermoso como el suyo, tiene yo no sé qué cosa superior y extraña, algo de santo guerrero, perdone estas expansiones mías pero quiero que sienta nuestra adhesión verdadera y sangrienta por sobre todas las canalladas y las envidias ¿recibió Guerrilla? mandé 50 ejemplares, dirigidos a minerva con un sobre de camauflage. ¿qué es el apra? yo no lo entiendo ni quiero entenderlo. yo soy revolucionaria sin cartelito— Saludos! hermano

Blanca Luz

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DE MOISES ARROYO POSADAS A JOSE  CARLOS MARIATEGUI

Jauja, 26 de  mayo de 1929

c. José Carlos Mariátegui.

Lima

Atentamente.

No obstante mis esfuerzos no me fue posible despedirme personalmente antes de partir a ésta por motivos de salud. Nuestras actividades en Jauja se han reconcentrado en el, cambio de frente de las asociaciones un tanto incoloras o anarcoides que existen en, las que, por lo demás, no hay que tener muchas esperanzas. Se ha dicho que el Perú es una nación de campesinos. El proletariado revolucionario que representa a Jauja está dirigido por dos o tres supérstites de las viejas guardias revolucionarias de ideas facturadas en el fracasado invento anarcoide español. Como comprenderá es difícil secarlos de su dogma y creo por propia experiencia, que no debemos insistir. Ya se lo dije en una carta dirigida a Navarro. Nuestro punto de vista respecto a Jauja ha de ser en adelante el siguiente: aprovecharnos de las asociaciones que hay en la ciudad de Jauja, para formar la Federación de Trabajadores de Jauja, que a su vez tenderá a la formación Regional de Trabajadores del Centro. Nos pueden servir sólo como piedras angulares, porque después de todo son los únicos que tienen conciencia clasista aunque después no se acuerden de ella. .

En cambio las agrupaciones indígenas campesinas, que, con el nombre de comunidades, subsisten son más aprovechables, hablándoseles de sus reivindicaciones y sus problemas. Hay algunos pueblos de indios .como los de Andamarca (a tres leguas de Jauja) que com-prenden su posición dentro de la nacionalidad. He tenido oportunidad de hablar con ellos sobre sus propios problemas. Saben del gamonalismo tan ampliamente como cualquier sociólogo. Saben que descienden de una raza gloriosa y son profundamente orgullosos de su procedencia. Llaman despectivamente "Jalas-calatos" a los blancos y "gamonales" es insulto. El sufrimiento les ha hecho ver la propia realidad. Les he ofrecido las páginas de "Labor" para denunciar los abusos que se cometen con ellos. Sus autoridades; son frailes inescrupulosos como los de Jauja. Creo que sería de gran

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eficacia para la difusión de "Labor" el que dedicáramos una página a los cc. Indios comuneros así la sentirían suya, porque su mayor orgullo es ser "comuneros" en oposición a "operario" o "gente de hacienda" lo que es denigrante para ellos. Esa página "1os comuneros" la dedicaríamos a noticias de las diversas comunidades del Perú, prácticamente sería el "Boletín de Defensa Indígena" que se publicaba en "Amauta". Lo esencial es que adentremos en el alma de ellos esencialmente emotiva. El indio es sentimiento y todas las cosas las ve antes con el corazón que con los sentidos. Los comuneros de Conopa los que estuvieron todos el 19 de Mayo en Jauja, han formado ese mismo día el "Centro de Obreros Agricultores de Conopa". Recientemente han fundado una biblioteca campesina anea agitando su nombre. Les hemos dicho algunas cosas. Un día sábado fuimos yo y Pedro Monge. Son indígenas que desconocen casi el alcohol. En cualquier otro caserío indígena nos "habrían espera 10 con aguardiente de caña, con Conopa no.

Recibido el número ocho de "Labor" creí de mi deber responder al llamado del COMITÉ PRO-CONFEDERACION DE TRABAJADORES DEL PERU. Al efecto el día que fuimos a Conopa los hemos comprometido a adherirse al Comité de Lima. Otro tanto hemos hecho con un conversatorio de jóvenes que hay en Llocllapampa cerca de La Oroya, el centro amagado por el imperialismo yankee. El sábado próximo haremos, lo mismo con los trabajadores de Masma y Julcán. Al mismo tiempo que hacemos por la formación de los núcleos que compondrán la FEDERACION DE TRABAJADORES DE JAUJA procuramos la formación de las células que compondrán dicha Federación. Por el lado de Muquiyauyo y Huaripampa los pueblos son más conscientes de su destino y creemos que responderán al, primer llamado. Ojalá no más que nuestros esfuerzos no sean inútiles. Cómo estudiantes-soldados de nuestra, causa antiimperialista, esto es, socialista no podíamos desoír el llamado de los trabajadores de Lima, los que más han hecho por el advenimiento de nuestra causa. Personalmente no creo en una acción benéfica, en una semicolaboración con el gobierno actual de las masas trabajadoras si antes no se asocian también lo más solidariamente posible. Sólo formando un block irrompible serán capaces de no caer ingenuamente como cayeron esas masas de amarillos que hoy se arrastran a los pies de sus amos.

Hemos ingresado al "Círculo Obrero" que tiene una sección: "Centro Artístico Manuel Gonzales Prada ". Hemos pedido que en breve empecemos con las clases. Prácticamente queremos que

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aunque sea sólo, en Jauja persistan las gloriosas Universidades Gonzales Prada. Esperamos que le sea posible enviarnos un reglamento y sugerirnos algo al respecto, Creo que si algo permanece actual de los movimientos de 1923 a 1926 son las universidades populares. Aquí me parece fundamental y eso es lo que hemos hecho. Vista ahora: cultura social con los grupos más actuantes y solidaridad. El Frente tísico de las Trabajadores Manuales e Intelectuales es la voz de orden.

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DR JOSE CARLOS MARIATEOUI A MOISES ARROYO POSADAS

Lima, 5 de junio de 1929

Estimado compañero Arroyo Posadas:

Acuso recibo inmediato de su interesante carta, sobre cuyos tópicos me prometo escribirle mis extensamente, cuando tenga su respuesta. Todas las noticias que Ud.: me trasmite, son del más vivo interés para el orientamiento definitivo que actualmente adquiere nuestra labor.

Acojo con simpatía y adhesión su iniciativa Para crear en "Labor" una página dedicada a los comuneros indígenas. Nuestra idea es contribuir a la organización de un pequeño periódico destinado expresamente al campesinado indígena. Se llamaría "El Ayllu". Pero mientras este proyecto toma cuerpo, la página de "Labor" que Ud. sugiere llenaría la misma función.

Esperamos la respuesta de otros núcleos de simpatizantes encargados de organizar la difusión de "Labor" para continuar puntualmente la publicación de nuestro quincenario, en el que debemos ver el germen de un futuro diario socialista.

He escrito hace unos quince días a Espinoza Bravo, contestando a sus últimas. Le hemos remitido una serie de copias que debe comunicar a Ud. Y otros compañeros, si no lo ha hecho todavía. Avíseme si ha recibido mi carta y demás informaciones.

Salude a Monge, Espinoza y otros amigos y reciba el más cordial saludo de su amigo y compañero

José Carlos Mariátegui

P.D.— Convendría que el Círculo Obrero o el grupo-organizador de la Federación Regional Obrera del Centro, se dirija a, "El Trabajador Latino-Americano", Calle 9 de Abril 1653 esquina Gaboto, MONTEVIDEO, solicitándoles el envío regular de esta revista en la cantidad que se calcule necesaria. Es el órgano de la Confederación Sin‑

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dical Latino-Americana„ que debe haber quedado definitivamente constituida en el gran congreso sindical que acaba.1de celebrarse en Montevideo, y en el cual han estado representados más de 800.000 obreros organizados de la América Latina.— Escriba Ud., en el acto, pidiendo como colaborador nuestro en esa región, una colección completa del periódico, que se vende a sólo diez centavos ejemplar, con descuento para los agentes.V.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A NICANOR A. DE LA FUENTE

Lima, 20 de junio de 1929

Querido Nicanor A. de la Fuente

Desde hace semanas, me apremia la necesidad de escribirle, pero coma ya otras veces, entra en conflicto con mis ocupaciones excesivas. He querido también, antes de escribirle, que Ud. estuviese enterado de las últimas etapas: del proceso de definición  teórica y de organización práctica, indirectamente acelerado por lo que podemos llamar la desviación "aprista" Hoy debe Ud. conocer documentos suficientemente esclarecedores y otros llegarán a su conocimiento. El problema está liquidado, con la actitud asumida por el grupo de París, el más denso y neto ideológicamente de los grupos de militantes del extranjero. Los de México han revisado totalmente su, actitud y a lo que se aferran ahora es sólo a la fórmula del apra, que ellos precisamente han comprometido en forma irreparable. Como organización continental, el Apra depende de la que resuelva el congreso antiimpeialista de París, a cuyas decisiones, inspiradas seguramente en la necesidad de unid el movimiento antiimperialista, ningún revolucionario puede oponer resistencia. Como organización nacional —esto es, como frente único— que diferida para después de la organización de las masas según su" tendencia o doctrina. Nosotros trabajamos con el proletariado y por el socialismo. Si, hay grupos dispuestos a trabajar con la pequeña burguesía por un nacionalismo revolucionario, que ocupen su puesto. No nos negaremos a colaborar con ellos, si representan efectivamente una corriente, un movimiento de masas. Me parece que, planteada así, la cuestión es completamente clara y queda excluida toda posibilidad de divisionismo.

Con el compañero A. he conversado respecto a la necesidad de que quede formalmente constituido el grupo de Chiclayo y de se traca enseguida un plan de trabajo. En el terreno ideológico, este grupo debe funcionar como un centro de estudios marxistas y su misión es preparar doctrinalmente los cuadros del movimiento socialista. En el trabajo de aplicación y estudio, dos tareas se imponen: la de constituir, a base preferentemente de maestros, la oficina de auto-educación obrera del departamento (véase en, el No. 8 de "LABOR" las instrucciones al respecto); y la de analizar, conforme al método

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marxista, la cuestión agraria regional, en la que fermentan evidentes posibilidades revolucionarias. De otro lado, urge propiciar la organización de los obreros y campesinos, mantener el contacto con las comunidades y federaciones existentes, incorporarlas en la Confederación General de Trabajadores del Perú1, últimamente constituida.

Le recomiendo entrar en inmediata correspondencia con Eudocio Rabines, I.T.E. (Internaccional de los Trabajadores de la Enseñanza) 8 Avenue Mathuriet Moreau 8, PARlS(XIXe). Es el más serio y orientado de nuestros compañeros del exterior. Ha creado en París un centro de estudios marxistas, que publicará próximamente un órgano doctrinal. Es, además, un gran espíritu, con el que le será provechoso entrar en relación y estrechar el conocimiento. Escríbale al recibo de estas líneas y pídale para los maestros de allí la revista editada por la organización en que trabaja y que representa la vanguardia del movimiento sindical de la educación.

Del mismo modo, urge que en Chiclayo, Chapén, Pacasmayo, etc. se reciba regularmente "El Trabajador Latino-Americano", órgano de la Confederación Sindical Latino-Americana2, fundada definitivamente en la reciente conferencia sindical latino-americana, a  la que asistieron, más de cincuenta delegados genuinos de las masas obreras y campesinas del continente, representando a 800.000 trabajadores organizados. Es una revista que informa ampliamente al proletariado sobre el movimiento sindical. El precio del ejemplar es de sólo 10 cts. con descuento para las agencias y organizaciones. Le remito, por intermedio de A. un ejemplar para que la conozca, si no ha llegado a sus manos ya.

La cuestión agraria del norte me parece particularmente interesante. No sería marxista clausurarse en una negación extática. Hay allí las manifestaciones iniciales de un conflicto entre el capitalismo y la feudalidad, cuyo desarrollo no puede dejar de tener trascendencia revolucionaria. Los comités agrarios, mecanismos hoy oficiales, son susceptibles de  transformación en el curso de una lucha de la que no podemos estar ausentes. Los grandes latifundistas representan la clase feudal, la más retardataria y conservadora. Ningún auxilio, ni aun el más indirecto, debe prestársele en su lucha con el capitalismo. Hay que denunciar la demagogia del "agrarismo" oficial, pero reconocer en él un instrumento de política capitalista que, por su  naturaleza misma, está destinado a promover la agitación de las masas agrarias contra el latifundismo feudal. La feudalidad es el estancamiento, la marisma, la palude donde no se agita nada, donde no nace

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nada; el capitalismo es fundamentalmente dinámico, contradictorio, y su aparición determina la de su antítesis, el socialismo.— Mucho quisiera discurrir sobre este tema, pero esta carta me va saliendo ya un poco extensa y no dispongo de tiempo bastante para continuarla cuanto quisiera.

En el No. 8 de "Labor" se publicó su nota sobre la exposición y en el No. 24 de "Amauta", que aparecerá dentro de pocos días, sale su nota sobre el libro de Magda que, por exceso de material bibliográfico, no pudo ser incluida en el No. 23. No interrumpa su colaboración.

Salude muy afectuosamente a los compañeros de Chiclayo y escríbame sin tardanza.

En espera de sus noticias, lo abraza afectuosamente su amigo y camarada

José Carlos

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1 Sobre la formación de la CGTP, ver carta de JCM a Carlos V. Chávez Sánchez del 3 de mayo de 1929.

2 Sobre la Conferencia de Montevideo, ver nota a la carta de Abraham Valdez a JCM del 6 de mayo de 1929.

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DE EUDOCIO RAVINES A JOSE CARLOS MARIATEGUI

24 de junio de 1929

Mi querido José Carlos:

He recibido sus cartas, los documentos que me incluye, así como la que me escribe —muy lacónica— nuestro M. de la T. —Constato que estamos unánimes en mantener idénticos puntos de vista, en lo que se refiere a las líneas fundamentales; la carta de nuestro amigo el gringo gordo que me llega también, me confirma en este pensamiento y me hace ver con más claridad la orientación que Uds. dan al movimiento, que es absolutamente la mía y la de los compañeros que me acompañan aquí— No hay que pensar, por ahora, sino en la gran responsabilidad y en la severa etapa de trabajo que tenemos delante.

Frente a una serie de datos que poseo sobre nuestras cuestiones en América, no puedo sino expresarle mi más hondo optimismo. Su permanencia en el país es indispensable, hoy más que nunca. Necesitamos orientadores, hombres que, a su capacidad de conocimiento de los problemas, y la teoría, unan una constancia infatigable. Lo más difícil era iniciar la nueva etapas en el Perú está iniciada: el manifiesto del 1º de Mayo la estimo como el primer síntoma, como el primer documento de su iniciación. Sus términos generales plantean la cuestión inmediata en un terreno pragmático. La algazara grandilocuente, inflada, de los manifiestos de otra hora, se acalla. Hay en ese documento eso que nos falta tanto, un sentimiento exacto de la medida de los hechos y los hombres, hay más parquedad, más seriedad y una fuerza maciza en la autocrítica, sin descender, al hacerla, al plano —tan caro para nosotros latino‑americanos— del ataque, la pelea y la discordia. —Esto es un gran paso, el primero de un movimiento que se incorpora seria y conscientemente en la historia política del Perú.—

La tarea que Ud. tiene delante, es enorme; la que corresponde a todos y cada uno de los camaradas no es menor., Va a ser necesario un esfuerzo grandioso: Uds. tienen el deber de desplegarlo. Mi opinión es que la tarea inmediata es la de la preparación de los cuadros. Preparación ideológica, teórica y práctica de los hombres que van a dirigir más tarde los sindicatos por su nuevo camino, de los que van a dirigir la C. G, T. y de los que vana tener a su cargo

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la preparación y la formación de los núcleos de la acción política.— Muchas de las deficiencias, vacilaciones, bellaquerías de  nuestra clase, son, en mi opinión,, el resultado de la ignorancia de nuestros compañeros, de la falta de comprensión de la masa de sus verdaderas tareas, de las finalidades de nuestra lucha, de los acontecimientos que .se desarrollan a través del mundo, en el terreno de clase. Entramos en un período científico de organización: este período no puede basarse sino sobre la educación de las masas y, por el momento, de los hombres que van a ser los preparadores y los orientadores de la masa.— Ud. comprende que no es posible dejar a los camaradas abandonados a sus propias fuerzas.

Aquí quiero, hablándole francamente, hacerle un ligero reproche, que se refiere al pasado: Ud., después de su arribo al Perú, tuvo la oportunidad de convertirse en orientador y director de una serie de muchachos desorientados, con una magnífica voluntad, pero con una más magnífica ignorancia de las cosas sociales: entre éstos estaba yo. No se imagina Ud., mi caro amigo, cuánto he sufrido piara orientarme. Yo no podía tener una fe profunda sino a través un conocimiento profundo. Sentía a cada instante que la fe sentimental, la fe juvenil, fe de "nueva generación" se irte iba sin remedio, se me escapaba por todos los poros. Su intervención en este momento de ansiedad hubiera sido de un valor enorme para mí y, estoy seguro, para otros. No sé por qué causas Ud. limitaba demasiado su acción y parecía como querer inhibirse frente a una influencia más o menos profunda sobre los agitados.— Le expreso esta cosa, que es un recuerdo banal, para que Ud. tome verdaderamente en serio su papel de orientador y educador. Fundamentalmente Ud. no superestima la importancia de las pequeñas burguesías urbanas, en lo cual estamos concordes, pero su propaganda toca, sin que Ud. lo quiera deliberadamente, estoy seguro, con mayor intensidad las capas pequeño-burguesas que las masas proletarias. Me parece que los esfuerzos de todos deben ir fundamentalmente a realizar la educación del proletariado, dentro del terreno de clase, sin despreocuparse por esto de la tarea en la que Ud. está empeñado y cuyo realismo de concepción está confirmado por los hechos.

Mi más grande aspiración es salir, y reunirme con Uds. para ayudarlos en el trabajo y en la acción: pero, mi caro amigo, tengo que romper una muralla. Yo creo, con Ud., que mi ingreso al país es cosa factible dentro de las actuales circunstancias y confío en un éxito de las gestiones que se hicieran... pero viene el otro problema, que, es el que me tiene inmóvil. Un desplazamiento de tercera

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clase, con mi mujer, me costaría más de cincuenta libras… , y como Ud. comprenderá no tengo ni una. Mi pobreza llega a límites que sólo yo conozco; me muevo dentro de condiciones sumamente estrechas; tanto que el par de zapatos quo llevo no se han desprendido de mis pies durante veintiún meses. Por otro lado, aquí en París, no tengo ya nada que hacer: he adquirido lo que necesitaba adquirir; si algún país me convendría, caso de tener dinero y ante la imposibilidad de entrar al Perú, sería EE.UU. por la inmensa documentación que ofrece para estudiar la realidad latino-americana y la realidad mundial. Por otro lado yo hago gestiones a fin de ir a la Urs. pero hasta hoy no he obtenido resultados.

He pensado en la probabilidad de un empréstito personal, el que pagaría por mensualidades una vez llegado allá. Pero es demasiado problemático: no creo que haya un filántropo capaz de arreglarse en esta cuestión de reparaciones, sin Plan Young y sin garantías hipotecarias. Más aún, en un momento en que mi posición ideológica me ha enajenado la voluntad de casi todos los amigos, que hasta aquel entonces se sintieron solidarios conmigo y que hubieran podido prestarme ayuda en este momento para realizar mi empresa. — En lo que a mi familia se refiere, no puedo contar sino con mi madre y hermanas y Ud. sabe que ellas sobrellevan una vida de duras privaciones, Nada es posible esperar por ese lado.—

Tal vez, a Uds. les sería posible ayudarme en el sentido siguiente: una demanda de los obreros, o de Uds. —en fin esto es cuestión que les correspondería enfocar— a la Troisiéme, o a la ic. en el sentido de que se me facilite el desplazamiento. Al mismo tiempo, tan luego como esto se hubiere obtenido, las gestiones necesarias  ante el gobierno para que se me consintiera el ingreso. Yo, por mi lado, haría gestiones parecidas. Le ruego me escriba sobre este particular, tan claramente como fuere posible. Yo estoy absolutamente decidido a abandonar París y a ir al Perú, dentro del menor plazo que fuere posible.

Para remediar un tanto mi crisis personal, he hablado con Vallejo y Bazán sobre la posibilidad de enviar crónicas sobre política mundial, a Variedades o Mundial; ambos se muestran pesimistas y lo creen inútil. Ud. no me podría aconsejar nada sobre el particular? Cree que sería posible la aceptación de una colaboración más o menos permanente? Claro que ningún "artículo significaría, de ninguna manera, la menor abdicación,, la menor concesión de mi pensamiento de militante que combatirá sin cesar las posiciones y las tácticas de la Segunda.

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Le solicito esto último en el caso de que lo primero no fuera posible de parte de Uds. —

Acabo de recibir una carta de uno de nuestros amigos que se halla en Montevideo. Le escribo ampliamente.— Asimismo escribo a Blanca Luz. Sé que C. A. Miró Q. Llegará en breve a París. Manuel Seoane da la noticia, anunciando que tiene muchas, cualidades "pero que es mariateguista"…

Por lo que se refiere a nuestros amigos apristas, todo vínculo está roto. Sus apreciaciones sobre H. que leo por primera vez en la copia que me adjunta Ud. son justas y quizás hasta benévolas. Conmigo, la táctica seguida, ha sido inversa: es él quien no ha contestado a mis cartas, la ultima de las cuales tiene fecha 22 de marzo ppdo.— En breve escribiremos una carta colectiva a todos los desterrados, historiando el desacuerdo, exhibiendo documentos y demostrando su raíz, de una manera objetiva. Pensamos hacer esto, porque la campaña epistolar que viene haciendo el jefe del Apra —según las pruebas que tengo— es de mentira, de falsificación de los hechos y de un ataque primitivo, infantil y absurdo. Nos parece que es necesario presentar a los otros desterrados la faz que no conocen, para que así puedan juzgar libremente y tomar la posición que eles sea conveniente. — Le enviaré algunos ejemplares de dicha carta.

Es probable que H. se encuentre ahora empeñado en ajetreos acerca de los laboristas: tal ha sido su plan desde hace mucho y es indudable que dadas sus relaciones con algunos círculos y con algunas gentes, no es difícil que pueda obtener el contacto que busca. En cuanto a los resultados de su labor en este sentido, no puedo augurar ni asegurar nada concreto. Este simple hecho le dirá a Ud. cuál es el camino por el que este señor se precipite, después de haber tocado todas las puertas, a fin de poder salir de su pedestal de "primer estudiante" etc. para saltar al de héroe más o menos actualizado. La popularidad de Sandino no deja de entusiasmarlo, aunque él la busca menos efímera y con una derivación hacia aquélla de la que disfruta y usufructúa Irigoyen.— Por lo que a mi concepto sobre él yo pienso que es un "soñador megalómano", inteligente, audaz, "vivo", conocedor de todas las triquiñuelas grandes y pequeñas del reclame, profundamente ignorante de todo lo que sea marxismo, ciencia social, etc. Su cultura, en esto es simple cultura de revista, de periódico. No hay nada serio, ni profundo. Sin embargo, no hay que subestimarlo por dos razones: la primera por la influencia —cuya magnitud desconozco— que ejerce entre los

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medios obreros y pequeño-burgueses revolucionarios del Perú y segundo, por sus cua-lidades latino-americanas de demagogo, más peligroso que Alessandri y que Irigoyen.— Tarde o temprano tendremos que librarle combate.— De lo que debe  Ud estar plenamente seguro —para su labor entre los sectores aún hayistas del Perú— es , que no está, ni estará jamás con nosotros; estará en contra tanto como sus ambiciones y nuestra debilidad lo permitan.— Hay que considerarlo como enemigo.

Los camaradas aquí se han entusiasmado con sus noticias, y con las que nos han llegado por diversos conductos. Las crónicas de Montevideo y Buenos Aires contribuyen a acrecentar el fervor. La noticia de la constitución de la CGT nos ha dado un ánimo inmenso.

Hasta pronto; espero sus noticias. Por este correo van cartas para Julio, Jacinto y R.M.L.; ruégueles que me acusen recibo.—

Un fraternal abrazo de su  amigo y camarada.

Eudocio Ravines

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El regreso al Perú de Ravines, anunciado en esta carta; se realizó a comienzos de 1930.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A MARIO NERVAL

Lima, 28 de junio de 1929

Querido compañero Mario Nerval:

He tenido noticia, por sus informaciones a I. y por las de un amigo que conversó gratamente con Ud. en La Paz, de la actitud  del grupo de peruanos de ese país respecto a la cuestión del Apra. Prácticamente y teóricamente, esta cuestión está superada. La resolución del grupo de París, el más importante como centro de polarización de los adherentes y simpatizantes que residen en Europa, pone término al debate. Los compañeros de México, a su vez, rectifican su posición, declarando definitivamente abandonado el plan del partido Nacionalista. El Apra, en cuanto plan de frente único continental, queda totalmente sometido a las deliberaciones del próximo Congreso Anti-imperialista de París, que se pronunciará inevitablemente por la unificación de las fuerzas anti-imperialistas de la América Latina. Existe ya una moción de Goldschmidt, Rivera y otro en este sentido. Ningún verdadero anti-imperialista puede rebelarse contra este voto, para mantenerse aferrado a la fórmula que le sea particularmente cara. El revolucionario debe ser, ante todo, realista y disciplinado. Si el Apra no es posible, quiere decir que no es necesaria, ni es revolucionaria. Entendida como alianza o frente único nacional, el Apra queda subordinada al movimiento de concentración y de definición que presentemente se opera. Los elementos que trabajamos por el socialismo, con los obreros y campesinos, daremos vida a nuestro Partido Socialista. Los que con un programa nacionalista revolucionario quieran organizar a la pequeña burguesía, son muy libres de hacerlo. Si su partido, hipotético por el momento llega a ser una organización de masas, no tendremos inconveniente en colaborar eventualmente con él con objetivos bien definidos. Los términos del debate quedan así bien esclarecidos y todo reproche por divisionismo completamente excluido.— No hay por nuestra parte divisionismo sino clarificación. Queremos que se constituyan fuerzas homogéneas; queremos evitar el equivoco; queremos salir del confusionismo. ¿Puede haber doctrinal y teóricamente un propósito más neto y más oportuno? Lo dudo

No tengo noticias directas de Ud. desde hace algún tiempo. Una vez, anunció Ud. en una carta a la administración que me escribía,

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pero no recibí esta carta. Si Ud. me la dirigió, cayó sin duda en las redes de la censura postal, especialmente celosa con mi correspondencia. No emplee nunca mi dirección.— Puede usar, la siguiente: Guillermina M. de Cavero, Sagástegui 663 Altos.

Si está ya, como creo, Rómulo Meneses en La Paz, dígale que no tengo noticias suyas. Sé que recibió mi libro, pero no por carta suya. Si me ha escrito, su carta ha corrido la misma suerte que tantas otras. Dígale cuál es mi pensamiento. Y agréguele que me interesa conocer, exactamente, sus puntos de vista.

Con cordial sentimiento, lo abraza su amigo y compañero

José Carlos

P.D.— Hágale llegar mis más afectuosos saludos al compañero Zerpa. Mis mejores recuerdos a los compañeros González R. Cerruto, Valdez, Sánchez Málaga, etc. —V.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A JOSE MALANCA

Lima, 2 de julio de 1929

Querido amigo Malanca:

Hace dos semanas le he escrito, contestando sus cartas y adjuntándole una para E. Pavletich. "Amauta" le ha sido expedida puntualmente a México D.F. Sus noticias nos son muy gratas e interesantes: tienen ante todo, el mérito de ser perfectamente sinceras. Y quienes conocemos y apreciamos al hombre, podemos estimar exactamente el valor de esta sinceridad.

Me explico que en México se conozca deficientemente el movimiento social e intelectual de Sud-América. Me ha parecido siempre que a la revolución mexicana le ha faltado conciencia de acontecimiento continental, lo que delataría precisamente su incurable fondo pequeño-burgués. La ley de ciudadanía continental y otros gestos, no han bastado, no bastan como expresión de solidaridad con los pueblos latino-americanos. Los revolucionarios de Hispano-América nos hemos interesado siempre por la revolución mexicana mil veces más de lo que ésta se ha interesado por nosotros. Los que ahora representan verdaderamente la revolución mexicana, tienen el deber de rectificar estas limitaciones del nacionalismo de México. A Montevideo han ido últimamente Siqueiros y otros representantes de la nueva central sindical mexicana. Se por los delegados de varios países latino-americanos que han hecho ahí excelente impresión.

A propósito de Montevideo. Me escribe de allá Giselda Welker (ex-Giselda Zani) que Blanca Luz Brum ha salido para México. No me había anunciado este viaje, sino más bien uno a Europa. Y yo le he escrito últimamente a Montevideo, a la dirección de Margarita Gutiérrez.— Trate de buscarla tan luego como llegue. Es una excelente amiga mía y una encendida revolucionaria. Tiene esa llama de entusiasmo, ese culto de la sinceridad que he encontrado sólo en América en argentinos y uruguayos del tipo de Ud; y de ella. Americanos con juventud, excesivos, apasionados, infantiles a veces, pero dotados de un gran poder de creación por todo esto. En este lado de América, somos bastante encogidos, herméticos. Se lee en nosotros la herencia de una España trágica, inquisitorial y enlutada, mezclada a la melancolía quechua. Somos también un poco asiáticos. Yo no he sentido nunca esto tan claramente como cuando he estado en

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Europa y he confrontado mi desgano y mi reserva con la alegría pagana del latino, con la ingenuidad romántica del germano. Creí que más de una vez hemos hablado de esto y que hemos estado de acuerdo.— Pero volvamos a Blanca Luz. Que sea tan amiga de Ud. como lo es mía. Que reclame a Montevideo las noticias que allá le he dirigido.

Su misión en México, en cuanto respecta a "Amauta" debe ser la de vincularla con  los grupos artísticos e intelectuales revolucionarios de ese País. Pocas revistas de Hispano-América han seguido con tanta atención el movimiento revolucionario mexicano. Es necesario; que esto se sepa allá.— La, administración ha aceptado la propuesta del librero J, López Méndez para la exclusiva de la venta de librería de "Amauta" y sus ediciones en México Visite Ud. a López Méndez e infórmenos si está en aptitud de realizar su programa de difusión de "Amauta"

Trabajamos con más orden y unidad que en meses pasados. Lo tendremos al corriente de nuestros avances en la labor de unificación y disciplinamiento de los grupos de la república. Que a los de Cuzco, Puno y La Paz no le deje de llegar su recuerdo estimulante.

Todos lo recuerdan en mi casa con la simpatía y amistad que Ud. Merece. Y yo le envío mi cordial abrazo de amigo y compañero devotísimo:

José Carlos Mariátegui

P.D.-Le ruego avisarme si le llegan mis cartas, indicándome las fechas. Le adjunto una carta para el compañero Carlos Manuel Cox. No sé si lo conocerá Ud ya, siendo como es México una urbe. Pero en caso de no conocerlo, no le será difícil dar con él. Es un muchacho peruano inteligente y simpático que hará buenas migas con Ud. El trato tónico de un camarada como Ud. le será además, grato y útil.— Su dirección postal en México D.F. es: Apartado 1524. En "Crisol" le será fácil también averiguar su dirección: Gracias. V.

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DE FRANCISCO GARCIA CALDERON A JOSE CARLOS MARIATEGUI

París, 13 de julio de 1929

Estimado compañero:

Mucho le agradezco el envío de su libro que me ha interesado vivamente.

Estoy casi siempre de acuerdo con Ud cuando estudia los diversos, aspectos del problema indígena y ofrece soluciones. Me separo en otros puntos, como Ud. ha de suponerlo, sobre todo en lo que se refiere a la implantación del marxismo como panacea en un país como el nuestro sin capitalismo, sin industrias, de organización semifeudal.

Me parece muy importante el esfuerzo que ha realizado Ud. En él se patentizan altas cualidades de pensador y de escritor.

Le saluda su affmo. compañero y S.S.

F. García Calderón.

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DE ESTEBAN PAVLETICH A  JOSE CARLOS MARIATEGUI

México, julio 30 de 1929

Caro compañero José Carlos:

A través del cordialísimo conducto del camarada Malanca recibo una carta suya, largamente aguardada. Ella me llega en instante de una honda crisis política en el seno de nuestro grupo, quizá si a resolverla cuando menos en lo que a mi posición respecta. Por la nota que le adjunto, quedará usted enterado de mi definitiva y total renuncia del Apra, desligamiento cuya razón última aquélla explica.

Confieso que yo venia alentando, en su contra una acusación —una y única— externada repetidamente en el seno de nuestra Célula: la que poseyendo usted el control incontestable de los elementos materiales y subjetivos para derivar el movimiento revolucionario peruano, hasta aquí desarticulado y sin un norte preciso, hacia una organización, un Partido de la clase obrera se hubiera dedicado casi exclusivamente a una tarea intelectual, valiosa indudablemente por la conciencia que fundamenta y por las inquietudes suscitadas, empero incompleta por esa ausencia de un organismo capaz de atraer, orientar y disciplinar esas mismas inquietudes y conciencia, sentimentalmente adherida a los postulados inscritos en nuestras banderas literariamente socialistas. Su carta de hoy me alivia de ese reproche ya que en ella anuncia la constitución del Partido Socialista Revolucionario Peruano. Comprendo anchamente que un Partido de la clase obrera y campesina, dada la situación objetiva por la que atraviesa el Perú, tiene que someterse presentemente a una labor sorda, limitada, ilegal y clandestina. Su presencia habrá de determinar una nueva serie de represiones violentas, más implacables aún que las ya soportadas. Pero qué alegría para quienes la sufran sabiendo y sintiendo que su sacrificio no es estéril, qué alegría si nosotros también la sentimos, y honda, pese al Origen del nuestro, impreciso e intrascendente. Situándome en mi posición de exilado, pienso que las dolencias que han venido acompañando a nuestra actuación en el exterior, han obedecido fundamentalmente a la inexistencia de un organismo que controlara y centralizara nuestras actividades, muchas veces desviadas, anárquicas siempre. Consecuentemente al compás de espera sostenido por los compañeros del Perú, los que nos hallamos por la urgencia de

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concitar en un bloc militante y dinámico a los diversos sectores revolucionarios dispersos allí, inquietados y ávidos de acción aunque huérfanos de un instrumento que distribuyera, armonizara y emproara sus esfuerzos. Esa responsabilidad, sentida por nosotros profunda-mente ha sido en mucho el origen de la prolongada sucesión de errores cometidos, graves errores muchos de ellos, en los cuales incurrimos algunos por irrefrenable necesidad de hacer, otros conscientemente de que los cometían, ya que actitudes últimas así lo testifican. Por ello considera inútil expresarle desde ya mi fervorosa y regocijada simpatía por el P. S. R. P., en espera de la documentación qué usted me promete, para reclamar de los primeros mi puesto y mi célula en sus filas, sometiéndome a sus mandatos y disciplina, que no otra cosa perseguía cuando hice aprobar en la célula peruana en ésta, las resoluciones de diciembre que usted conoce. Entonces pensaba que el mal no era tan hondo. El pensamiento de los restantes compañeros del grupo de México se halla expresado en el gesto que denuncié en mi circular, aunque confío y espero en la independencia de criterio de Vásquez Díaz, para un entendimiento.

En lo que se relaciona con la afirmación de que "somos socialistas, porque somos anti-imperialistas", lo he sostenido sobre esta base lógica: Si el imperialismo es para los países coloniales y semicoloniales el puente tendido" entre el feudalismo y el socialismo, vale decir su capitalismo; y si el capitalismo genera el socialismo, el imperialismo, que es nuestro capitalismo, suscitará indudablemente el socialismo en los pueblos de economías retrasadas.

Pronto le irá mi colaboración. Hace algún tiempo que vengo trabajando en un folleto; "La revolución mexicana, ¿revolución social y revolución socialista?", que entregará, antes, de editarlo, a las páginas de "Amauta". Se hace necesario aclarar una vez par todas qué clase de revolución es la mexicana, y cuál, el espíritu del Estado surgido de ella, para que no se ande con mixtificiones iguales al del "Estado anti-imperialista" y añagazas por el estilo.

Sé del reciente arribo de Blanca Luz y haré  lo posible por buscarla y estrechar amistad con ella. Sé también que Waldo Frank pasará por  Lima, lo que estoy seguro le habrá de causar a usted un intenso regocijo. Frank lo estima grandemente.

Confío en una más copiosa correspondencia que ésta, siempre episódica, cruzada entre ambas desde mi salida. Y un leal abrazas revolucionario.

Esteban Pavletich.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A MOISES ARROYO POSADAS

Lima, 30 de julio de 1929

Querido compañero Arroyo Posadas:

Le debo una carta desde hace varias semanas, pero el deseo de responderle ampliamente se ha complicado con mis ocupaciones extraordinarias, para retardar la respuesta. Y es el caso que hoy mismo no puedo dirigirle la extensa carta que quisiera escribirle, porque mi trabajo continúa siendo excesivo y no puedo consentirme sino unos minutos de paréntesis en su prosecución. Estoy revisando los originales de los libros que debo enviar a Buenos Aires para su impresión. Uno es como ya Ud. sabe, la "Defensa del Marxismo" y otro un volumen de ensayos estéticos: "El Alma Matinal y otras estaciones del hombre de hoy". Trabajo también en el libro que sobre ideología y política nacionales publicaré en las ediciones "Historia Nueva" de Madrid.

Este último libro, precisamente, contendrá todo mi alegato doctrinal y político. A él remito tanto a los que en "7 Ensayos" pretenden buscar algo que no tenía porqué formular en ninguno de sus capítulos: una teoría o un sistema políticos, como a los que, desde puntos de vista hayistas, me reprochan excesivo europeísmo o insuficiente americanismo. En el prólogo de "7 Ensayos" está declarado expresamente que haré desarrollo y autonomía en un libro aparte a mis conclusiones ideológicas y políticas. ¿Por qué, entonces, se quiere encontrar en sus capítulos un pensamiento político perfectamente explicado? Sobre la fácil acusación de teorizante y europeísta que puedan dirigirme quienes no han intentado seria-mente hasta hoy una interpretación sistemática de nuestra realidad, y se han contentado al respecto con algunas generalizaciones de declamador y de editorialista, me hará justicia, con cuanto tengo ya publicado, lo que muy pronto, en el libro y en la revista, entregaré al público.

Como tengo plena confianza en su discreción, y no dudo de que de una carta confidencial no hará Ud. uso, público, le adjunto copia de una carta que dirigí hace pocos meses a nuestro compañero Ravines respecto a mi divergencia con Haya. Esa carta expone, a

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grandes rasgos, el verdadero carácter de esta divergencia.— Puede Ud. después de haberla leído, hacerla conocer al compañero Espinoza.

Como por ése y otros papeles podrá Ud. comprobar yo he agotado en el debate privado con Haya todos los medios de hacerlo aceptar una disciplina de grupo y de doctrina. Haya se ha obstinado en imponernos sin condiciones su caudillaje. Y yo habría asumido una gravísima responsabilidad si, constatada su resistencia absoluta a situarse en un terreno más serio y leal, no hubiese tomado posición contra las desviaciones sucesivas a que el aprismo nos iba conduciendo. Si de algo he pecado, ha sido de espíritu tolerante y conciliador. Abrí a Haya, atenido a sus protestas revolucionarias marxistas, —he averiguado después que en materia de marxismo no ha aprendido nada— un crédito de confianza quizá excesivo.

No creo, por lo demás, que sea el caso de hablar de una división. Todos los elementos responsables y autorizados de nuestra tendencia ideológica, están con nosotros, en el trabajo de dar vida a una agrupación definida, realista, de masas. El grupo que preside Ravines en París ha disuelto la célula del Apra; el de La Paz se ha pronunciado en el mismo sentido; el de Buenos Aires nos ha hecho saber que seguirá disciplinadamente la línea que trace la mayoría; el de México ha entrado en un camino de franca rectificación de sus errores. Fuera de este movimiento, no quedan casi sino elementos sin adhesión efectiva al socialismo, agitadores y guerrilleros dispersos de un nuevo caudillaje.— Y esta actitud, este personalismo caudillista, que apela desesperadamente a la pequeña burguesía, es lo que está más próximo al leguiismo. En apariencia es lo que más belicosamente lo ataca, sólo porque siente que lo suplanta. Es la rebelión del joven contra el patriarcado que dura demasiado. Puro complejo de Edipo, dentro de un psicoanálisis o un freudismo políticos.— El proceso leguiista es la expresión política de nuestro proceso de crecimiento capitalista, y si algo se le opone radicalmente, si algo es su antítesis y su negación, es justamente nuestro socialismo, nuestro marxismo, que pugnan por afirmar una política basada en los intereses y en los principios de las masas obreras y campesinas, del proletariado, no de la inestable pequeña burguesía.

No deje de ponerse en comunicación con Ravines, que ha dado vida en París a un centro de estudios marxistas. Su dirección es: León Vernochet, 8 Avenue Mathurin Moreau 8. PARIS (XIXe). Vernochet es el leader de la asociación internacional de trabajado‑

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res de la enseñanza que publica mensualmente en español una revista muy interesante para los maestros a la que sería utilísimo dar difusión en Jauja.— Escriba a Ravines sobre las actividades obreras y campesinas de Jauja, del centro en general.

En el número próximo de "Amauta" aparecerá un esquema de tesis sobre el problema indígena, que es indispensable sea discutida, estudiada y anotada por todos nuestros grupos. No pretende ser una tesis definitiva; pero creo que está ahí, en líneas generales, el planteamiento doctrinario de la cuestión y de las tareas que impone.— Escríbame sobre esto.

Sobre la organización obrera y el estado actual de nuestro proceso de definición ideológica, etc., he escrito a Espinoza. Converse con O. Unifiquen y coordinen, en general, todos Uds., sus esfuerzos. Nada de labor anárquica.

Salude a los amigos y camaradas y reciba el más cordial saludo de su affmo. compañero

José Carlos Mariátegui

P. D.— Escríbame, por intermedio de Nm.— Preparen material para "Labor" que reanudará su publicación el 15 de agosto para seguirse publicando regularmente todas las quincenas. Nos interesa sobremanera su sección: El Ayllu.

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Publicada en Allpanchis, cit., pp.72-73.

El número de Labor anunciado para el 15 de agosto salió con la fecha del 18 de agosto (se trata del Nº 9, el penúltimo que apareció).

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DE FIDEDIGNO CUELLAR A JOSE CARLOS MARIATEGUI

Bogotá, 8 de agosto de 1929

Señor

José Carlos Mariátegui.

Lima. Perú.

Muy estimado compañero:

Mi cariñoso saludo.

Me he retardado en escribirle, como le prometí, por las múltiples tareas que he tenido que cumplir a mi llegada a ésta y en las regiones colombianas de tránsito. Mientras estuve ausente nada se adelantó en la organización sindical, porque las masas están desesperadas unas, otras profundamente fanatizadas y atemorizadas. Unos pocos convencidos, estamos persistiendo en la organización y dentro de poco sabremos los resultados.

Allá le remito una copia del informe que presenté en el Congreso de Montevideo1 y un ligero ensayo de efusión a Rusia.

Cuando iba para Uruguay, me impuse del magnífico informe elaborado por usted, el cual fue de lo más completo e ilustrativo que seguramente se presentó allí. Los otros compa-ñeros de delegación colombiana, también presentaron otro informe más detallado que vino a complementar las deficiencias del mío; aquél era más que todo de carácter estadístico y el mío de índole semi-histórica.

La situación proletaria actual de Colombia, es demasiado escabrosa; se halla un tanto interesante la política burguesa, especialmente la específica que pertenece al partido que gobierna, la cual se halla dividida por los asuntos presidenciales y corroída por el desbarajuste administrativo y el peculado que menudea por doquiera. La rama liberal se halla en un estado lamentable de pusilanimidad y de miedo al movimiento proletario, al cual califican las burguesías de bandolerismo, pillaje, bolchevismo &.

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Como es posible que esta carta sea revisada en los correos, no puedo extenderme sobre ciertos aspectos y por si acaso, la correspondencia para mí puede roturarla así: Señorita Cecilia Lombo, Bogotá, carrera 8 No. 135. En mis próximas, le referiré más extenso el panorama actual del movimiento en Colombia. Mándeme periódicos y revistas. Esperando sus órdenes, me es grato cumplirlas, con saludos sindicales,

Fidedigno Cuéllar

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1 Es el Congreso Sindical Latino-americano, que se realizó en Motevideo del 18 al 25 de mayo de 1929. En sus actas, publicadas con el título Bajo la bandera de la C.S.L.A., Resoluciones y documentos varios del Congreso Constituyente de la Confederación Sindical Latinoamericana, Montevideo, Imprenta Linotipo, 1929, se deja constancia de la participación de Fidedigno Cuéllar en la XIII sesión, dedicada a los trabajadores agrícolas. José Carlos Mariátegui, elaboró dos informes leídos por la delegación peruana, uno bajo el título "El Problema Indígena" y con el título "Antecedentes y desarrollo de la acción clasista", que aparecen en Ideología y Política, pp.21-46 y pp.96-104, respectivamente.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A SAMUEL GLUSBERG

Lima, 21 de agosto de 1929

Muy estimado amigo y compañero:

Dos líneas rápidas de respuesta a su carta de 25 del próximo pasado, que me encuentran agobiado de trabajo.— He recibido "La Vida Literaria" con mi artículo sobre Henríquez Ureña. Muchas gracias por su inserción. Se ha publicado en Lima en "Mundial", de modo que no sé si incluirlo en el material de "Amauta" próximo. El No. 25 está completo, listo para salir.— En vez de un capítulo de "El Alma Matinal", le adjunto dos comentarios de libros franceses y un grupo de impresiones sobre libros rusos nuevos, en las que esbozo, al comenzar un concepto sobre el complejo de la "burguesía" rusa, —fracasada en su empresa política, por la persistencia del absolutismo aristocrático cuando ya ella había llegado económicamente a su mayor edad,— en la mayor parte de la literatura y, sobre todo, de la novela de los pasados decenios. En un artículo sobre "Los Artamonov" de Gorki, publicado en "Repertorio Americano" formulo ya esta tesis, aunque muy sumariamente.— Como Ud. es gran conocedor de literarura rusa, me interesaría conocer su opinión sobre este tópico.— Como "La Vida Literaria" es sobre todo una revista de autores y temas de libros, estos trabajos me parecen más apropiados a sus fines informativos que otro fragmento de "El Alma Matinal". Pero si Ud. prefiere, por ejemplo, el esquema de explicación de Chaplin, aparecido en el No. 18 de "Amauta" y que ha tenido cierta fortuna entre sus lectores más documentados en literatura chapliniana, no tendrá nada que objetar. Perdone el estado en que le envío los originales. Están horriblemente enmendados. Por razones económicas, he tenido que prescindir de los servicios de un mecanógrafo, desde hace mucho tiempo.— Cuando le envíe los originales completos de "El Alma Matinal", —que será muy pronto,— Ud. mismo elegirá los capítulos que más le gusten para "La Vida Literaria".

No me dice Ud. nada de sus gestiones para la edición de mi "Defensa del Marxismo", ya pronta para la impresión.

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De acuerdo con Ud. en el juicio sobre el material literario, y sobre todo poético de "Repertorio Judío". Pero me es difícil comunicarles mis preocupaciones literarias.

Termino aquí porque una serie de ocupaciones me solicita.

Cordialmente lo abraza su amigo y compañero

José Carlos Mariátegui

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A CLODOALDO ALBERTO ESPINOZA BRAVO

Lima, 9 de setiembre de 1929

Estimado compañero:

Contesto su última de 12 de agosto que recibí con su artículo sobre Adalberto Varallanos. Por su extensión este artículo, parado ya, no ha entrado en "Amauta" ni "Labor" últimas; pero lo publicaremos, a pesar de haber sido ya insertado en "La Revista", publicación a la cual también lo envió Ud. como cumplió con avisarme.

Las observaciones de Ud. en general y en detalle son siempre muy interesantes. De ellas tomamos siempre debida nota, por comunicarlas yo a algunos camaradas, con especial recomendación de su sagacidad y sinceridad. Pero creemos que la mecánica de la lucha social y económica llevará a las comunidades a un plano de reivindicaciones, que serán tanto más eficaces cuanto mejor sepamos nosotros orientarlas y decidirlas. Hay que llegar a las comunidades, pese a sus parásitos e intermediarios. Las comunidades los echarán por la borda cuando haya madurado en ellas una nueva conciencia.

La necesidad de un serio estudio del marxismo me parece evidente; y la forma de reme-diarla, señalada ya en mis anteriores cartas. Hay que realizar simultáneamente, por medio de un grupo de estudios marxistas, el estudio de la literatura marxista fundamental y la aplicación del método marxista al esclarecimiento de las cuestiones nacionales. De este modo, se avanzará simultáneamente en la doctrina y en su aplicación a la investigación propia.

Pero nuestro cuadro mismo —encargado de dirigir al mismo tiempo este trabajo, el de la organización obrera y campesina, el de difusión de nuestra propaganda en la juventud—, debe quedar cuanto antes formal y definitivamente constituido.

La cuestión del Apra está totalmente superada. Hemos tenido noticia de que en el Segundo Congreso Mundial Antiimperialista ("Amauta" publicó sus bases), se acordó mantener en la América Latina como una organización de frente único las Ligas anti-imperialistas. El trabajo político corresponde a los partidos de clase; la actividad económica y sindical a las organizaciones obreras. El Apra está, pues, oficialmente desahuciada por el organismo competente e

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inapelable que representa a todos los grandes movimientos anti-imperialistas del mundo. Era fácil prever este voto. Pero no quisimos adelantarlo, para que no se nos atribuyera demasiada prisa en el descartamiento del Apra. Es evidente ahora, si no lo ha sido antes, que en nuestra actitud no ha habido en ningún momento hostilidad para Haya, como algún lugarteniente de éste absurdamente ha supuesto, sino una neta y realista visión de las cosas. La circular de Pavletich que le incluyo demuestra que la disolusión del Apra ha llegado a la célula misma de México, que durante algún tiempo funcionó como su comité ejecutivo y patrocinó el insensato Plan de Partido Nacionalista Libertador.

Una pequeña colección de libros y folletos de doctrina, la más completa que se puede adquirir en español, puede ser pedida a la Editorial "Sudam": Independencia 3054, Buenos Aires. Reuniendo varios pedidos, se facilita el envío y se pone en práctica un sistema cooperativo. Es urgente emplearlo.

Le escribiré en breve, con más extensión. En tanto le ruego leer atentamente con los com-pañeros el Esquema de Tesis sobre el problema indígena, que Uds. deben anotar con sus observaciones de la realidad jaujina.

Lo abraza cordialmente.

José Carlos Mariátegui

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A MOISES ARROYO POSADAS

Lima, 9 de setiembre de 1929

Estimado compañero:

Recibí oportunamente su carta del 16 de agosto, así como sus cuartillas sobre la comunidad de Pancán. Muy bien, sus noticias y su labor.

Enviaré para "La Voz del Obrero" la colaboración que se me solicita. Es necesario que Uds. orienten lo mejor posible ese periódico. Hay que ser más concretos en las tribunas de clase. Seria muy interesante que se acotase, con observaciones de la realidad local nuestro esquema de tesis sobre el problema indígena.

En breve le enviaremos copia de la tesis de Ravines y sus compañeros. A propósito, le encargo la organización de una pequeña colecta para contribuir a los gastos de viaje de nuestro compañero1, próximo a regresar al Perú. No importa la modestia del óbolo.

Hay que trabajar incansablemente por propagar y sostener nuestro quincenario, cada vez más cerca del sentimiento y reivindicaciones de las masas. No se debe cambiar una palabra con un obrero campesino, sin recordarle la voz de orden: propaga "Labor", ayuda a "Labor".

Le he enviado últimamente unas copias que espero le hayan llegado ya. Le adjunto hoy copia de una carta al comp. E. que Ud. se encargará de hacer llegar a sus manos. También copia de una carta de Martínez de L.T. en que trata varias cuestiones.

Espero sus noticias y lo abrazo fraternalmente

José Carlos

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1 Con relación al viaje de Ravines, ver la carta de Mariátegui del 24 de junio de 1929.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A NICANOR A. DE LA FUENTE

Lima, 10 de setiembre de 1929

Querido Nixa:

Hasta hoy debo respuesta a su muy cordial del 15 de julio. La culpa es siempre de mi trabajo. Espero que Carlos haya llegado a ésa, llevándole mi más amplio y efusivo mensaje.

La cuestión del Apra está completamente liquidada con la resolución del Segundo Con-greso Anti-Imperialista Mundial1. No tengo aún completos informes sobre las labores de esta conferencia, que se reunió en Francfort. Pero entre las noticias que me llegan, vienen la de que ha quedado proclamada y confirmada como único organismo anti-imperialista de frente único de la América Latinala Liga Anti-Imperialista. El trabajo político corresponde a los partidos; el sindical a las uniones obreras. El Apra, por tanto, está demás. Este era ya el principio a que obedecían nuestros compañeros de París al disolver la célula del Apra en esa ciudad.— No creo que valga la pena seguir debatiendo una cuestión superada. Sería perder tiempo y malgastar energías.— La carta que le adjunto de Pavletich y que puede ser que Ud. haya recibido también directamente, indica que la disolución del Apra ha llegado a la propia célula de México, iniciadora del plan de Partido Nacionalista que rechazamos. Carta posterior de Malanca me hace saber que Cox también se muestra dispuesto a aceptar nuestros puntos de vista.

Como me parece ya haberle dicho, yo me he ocupado lo menos posible del aspecto polé-mico de esta cuestión, aun con riesgo de que algunos no se explicaran una actitud que en algunos puntos lindaba con la inhibición. Tomé posición franca, como Ud. sabe, contra el plan del Partido Nacionalista y contra la literatura equívoca y lamentable que se enviaba como mensaje de la candidatura de Haya. Pero me he abstenido de una correspondencia polémica, que habría dado motivo para que se insistiera en la absurda especie de que me mueven rivalidades personales con Haya. Los hechos se han esclarecido por sí solos. Y hemos llegado a esto que podemos llamar "curso nuevo".

Urge que, conforme hemos convenido con Carlos, pongan Uds. en práctica nuestros acuerdos.— Escribiré a Montevideo para que le manden "El Trabajador Latino-Americano", pero espero que Uds. también hayan escrito directamente. La nueva dirección es: Calle

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Olimar, 1544. Montevideo.— Conviene igualmente ocuparse en la educación marxista de nuestros cuadros. La bibliografía en español es escasa. La más completa y barata colección de libros y folletos se puede adquirir en la Editorial Sudam, Independencia 3054, Buenos Aires. Uniendo varios pedidos, se facilita el envío del giro. Así se forma además el hábito cooperativo.

Estamos empeñados en llevar adelante "Labor"2. Con gran sacrificio hemos reanudado su publicación regular como quincenario. Urge que Uds. nos ayuden en su difusión, lo mismo que con su colaboración. Necesitamos, sobre todo, estudios concretos sobre los aspectos de la cuestión agraria del norte, sobre la vida campesina, etc. Llamo su atención sobre la sección: "El Ayllu". También llamo la atención de Ud. y todos los compañeros sobre el "esquema de tesis del problema indígena" publicado en "Amauta". Cada grupo debe discutirlo y anotarlo con sus observaciones de la realidad regional.

Tenemos, por publicar de Ud. varios poemas. La nota sobre mi libro, que mucho le agradezco, está diferida con otras. Es un material al que no doy preferencia en las páginas de "Amauta", porque se puede suponer, por lo mismo que aquí mi libro ha tenido tan pocos comentarios, que convierto a la revista en una tribuna de autoreclamo. "Mercurio Peruano" en su último número publica una parte de las críticas que "7 Ensayos" ha merecido en el extranjero. Muy honrosas todas. Muy honrosas, particularmente, por tratarse de un libro de asunto nacional, destinado a despertar poco interés fuera del país.

Estamos haciendo una pequeña colecta para contribuir a los gastos de viaje de Eudocio Ravines que regresa al Perú. Si Ud. puede conseguir que algunos camaradas de Chiclayo contribuyan, nos prestará una buena ayuda. La modestia del óbolo no importa. Le agrade-ceré que escriba al respecto a Chepén, Cajamarca y Trujillo.

No tengo noticias de Carlos desde su partida. Tampoco las tengo de Polo, a quien escribí extensamente hace más o menos dos meses, enviándole la copia de mi carta por medio de Sbad.

La dirección a que me dirigió Ud. su colaboración es buena.

Le remitiré con "La Cruz del Sur" otras revistas.

Muy cordialmente lo abraza su affmo. amigo y compañero

José Carlos

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1 El 2º. Congreso Antimperialista Mundial tuvo lugar en la ciudad alemana de Francfort del 21 al 27 de julio de 1929. José Carlos Mariátegui en esa ocasión fue elegido miembro del Consejo General de la Liga contra el Imperialismo y por la Independencia Nacional.

2 Labor había reanudado su publicación con el Boletín del 1º de agosto, pero el Nº 10, que salió con fecha 7 de setiembre, fue el último.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A MARIO NERVAL

Lima, 18 de setiembre de 1929

Querido compañero Mario Nerval:

Debo aún respuesta a su grata carta del 21 de julio. Leyendo la que ha dirigido Ud. a nues-tro compañero M. siento el deseo de responderle enseguida, venciendo mis ocupaciones. Debe Ud. haber recibido antes algunas copias que le he remitido por otra vía.

Tengo carta de Saldaña. Conviene que le haga Ud. saber sin tardanza que es el candidato a la primera beca en la Universidad de Oriente y que debe ponerse inmediatamente en comunicación con Independencia 3054, Buenos Aires. Probablemente —si no tiene hasta hoy noticias de esto— se debe a que ignoran allá su paradero.

Muy bien su trabajo en La Paz. El grupo de esa ciudad, se muestra excelentemente orien-tado y está destinado a ejercer un influjo importantísimo en todo su radio. Tomo nota, a este respecto, de sus indicaciones. Y les recomiendo mantenerse en relación con Seoane, Herrera o Merel, el que les escriba presentemente a nombre del grupo de Buenos Aires, al que hay que desengañar definitivamente respecto a la posibilidad de insistir en el Apra. El Apra está liquidada por la resolución del Segundo Congreso Anti-imperialista Mundial. No tengo aún noticias completas de este Congreso, que se proponía tareas bien superiores al esclarecimiento de las pequeñas competiciones latino-americanas. Pero sé, por cartas de París, que se confirma y proclama como sola organización de frente único anti-imperialista en la América Latina a las ligas. El trabajo político corresponde a los partidos, el sindical a las uniones obreras. El Apra está descartada. Haya, según parece, ha reclamado contra la exclusión; pero es casi seguro que no se tomará en cuenta su protesta. Al Consejo de la Liga Mundial Anti-Imperialista no se le engaña tan fácilmente como a los condiscípulos de Trujillo y de Lima. La Liga sabe a qué atenerse respecto al Apra. Al congreso han asistido dos peruanos, Eudocio y Hurwitz. Y a los dos les consta que ni siquiera en su país de origen, el Perú, el Apra representa una corriente de masas. Este debate está terminado.

He recibido una carta de Natusch. Dígale que le contestaré en breve. Lo mismo a Abraham Valdez. A Sánchez Málaga mi

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agradecimiento por el envío del número de "El Diario" del 28 de julio. También le escribiré pronto. Que tenga en cuenta todo el trabajo que pesa sobre mí.

Acabamos de ser notificados de que la publicación de "Labor"1 queda estrictamente prohibida. No nos apuramos. Como la notificación viene de la Inspección General de Investigaciones, reclamaremos al Ministro de Gobierno, inquiriendo si la orden emana de su despacho. "Labor" cuenta con la solidaridad de vastos sectores obreros y campesinos. Su último número obtuvo gran éxito. Tenemos que hacer un extremo esfuerzo por sostenerla.

Si en el grupo de La Paz es posible efectuar una pequeña colecta para sumarla a la que realizamos pro-regreso de Eudocio, su concurso nos llegará oportuno. Necesitamos contribuir a los gastos de viaje de nuestro compañero, que cuenta ya con permiso para reingresar al país.

Está detenido Juan J. Paiva. No hay contra él otro cargo que su pequeña biblioteca marxista, traída casi toda de París, donde residió cuatro años estudiando en la Sorbona, y algunas cartas de compañeros de allá, en que se habla de la polémica con el grupo hayista y de la orientación por imprimir al movimiento ideológico del Perú. Las prisiones no des-truirán ni arredrarán a los compañeros empeñados en el Perú en esta labor.

Muy cordialmente lo abraza su amigo y compañero

José Carlos

P. D.— Saludos afectuosos de Juan Saco.

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1 La prohibición de Labor fue definitiva después del asalto a la casa de José Carlos Mariátegui, el 18 de noviembre de 1929.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A ESTEBAN PAVLETICH

Lima, 25 de setiembre de 1929

Querido Pavletich:

He recibido sus dos cartas y con ambas una copia de su circular, ampliamente propagada ya entre nuestros compañeros, como Ud. sabrá pronto, por cartas de algunos de ellos. No le he escrito inmediatamente porque he estado embargado por mis ocupaciones extraordina-rias; pero he comenzado a documentarlo. Espero que haya recibido Ud. mis envíos.

La carta de Malanca me da la esperanza de que Cox, se acerque a nuestros puntos de vista; pero temo que ésta sea la impresión de una charla ligera porque Cox no ha respondido hasta hoy a mi carta en la que le precisaba nuestra posición. La actitud de la célula de México, que ha originado su separación, no permite confiar por el momento en una revisión radical de su aprismo. Pero la necesidad absoluta de definirse no podrá ser eludida por mucho tiempo. La imponen, con el curso de nuestro trabajo de organización, los hechos nacionales e internacionales de todo orden. Así, por ejemplo, el 2° Congreso Antiimperialista Mundial liquida definitivamente la cuestión del Apra. Hay que ser demasiado recalcitrante, o tener un deliberado propósito de ruptura, para no comprenderlo. El Apra, como organización antiimperialista de frente único latinoamericano, está descartada. Haya rehusó aceptar a tiempo la rectificación de su criterio del "apra partido". Hoy ya no se puede hablar siquiera del "Apra frente único". El Apra era un plan, un proyecto; no una organización. La táctica del bluff y de la dirección dictatorial, la ha destruido. Insistir en este tópico sería perder el tiempo.

En cuanto a Haya, ninguna duda es posible respecto a su viraje a la derecha. En esto no hay la posibilidad de ver una mixtificación de malquerencias personales. En una carta a "La Prensa" de New York, reproducida por "La Prensa" de Lima, Haya denuncia al congreso antiimperialista, como un acto inspirado por la Tercera Internacional. Habla de ese congre-so como una asamblea de la Liga "de origen y formación comunista". Sabe perfectamente bien, sin embargo, que ponentes de ese congreso han sido Muxton y Cook, al segundo de los cuales ha llamado líder de enorme influencia a atri‑

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buir, en otro artículo no menos insidioso, a su ruptura con los comunistas, el "fracaso" de éstos en las últimas elecciones británicas. No se trata, pues, de discrepancias entre marxistas. Haya se ha situado en un terreno de caudillaje personal oportunista y pequeño burgués, idéntico al terreno en que, como lugarteniente suyo, se mueve por ejemplo el señor Alex Rojas de New York. Y mientras ostensiblemente toma esa actitud, recurre al doble juego de dirigirse a algunos de nuestros compañeros acusándonos de "divisionismo". La maniobra es muy ingenua y está desacreditada. Haya debe ensayar otra. Zerpa le ha contestado, con honradez de proletario, desde La Paz, que está en sus manos evitar toda división liquidando el Apra y enrolándose en las filas del Partido Socialista disciplinada-mente.

Como ex-secretario de la célula aprista de México convendría que dirigiese Ud. una circular a los compañeros, llamándoles la atención sobre las trascendencias de la actitud del Congreso de Francfort, cuyos acuerdos deben ser actuados y acatados por todo el que se coloque en un terreno realmente antiimperialista y revolucionario. El señor Henríquez de Paris ha dirigido una carta a "La Sierra", en la que inventando una depuración de la célula de esa ciudad, se pretende desacreditar el acuerdo de disolverla tomado por sus elementos más responsables. Su publicación, nos ha obligado a la de la circular del verdadero grupo de París, suscrita por Rabines y Bazán.

Urge que se ponga Ud. en relación con los compañeros de París, La Paz y Buenos Aires. Escriba a París a Rabines c/o León Vernochet, 8 Avenue Mathurin Moreau, París (XIXe), a Manuel A. Seoane, a Bolívar 65, Buenos Aires, a Mario Nerval, La Paz, a Manuel Zerpa, Casilla 506, La Paz. También, posiblemente, a Herrera y Cornejo, a Buenos Aires y a Demetrio Tello o Jorge Seoane, a París. Con Magda espero que se mantenga Ud. en correspondencia y se esfuerce Ud. por explicarle nuestra posición y obtener que adhiera a ella.

Nos han suprimido en estos días "Labor" que había llegado al Nº 10. Este número precisamente tuvo gran éxito en las masas. Pero, por esto mismo atrajo demasiado la atención de la policía, que espiaba su desarrollo. Parece que un artículo sobre "Talara, feudo de la Internacional Petroleum Co.", dio lugar a una gestión de esta empresa todopoderosa contra nosotros. Hemos reclamado al Ministerio de Gobierno; y las organizaciones obreras, según sé, presentarán memoriales sosteniendo nuestra demanda; pero parece

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imposible que de inmediato obtengamos éxito. Dado el golpe contra "Labor" no se querrá volver atrás fácilmente.

Ha sido apresado, poco antes de la prohibición de "Labor", uno de nuestros compañeros, Juan J. Paiva, venido no hace mucho de París. No se le puede acusar sino por sus lecturas y su correspondencia, porque no había tenido tiempo de relacionarse extensamente en el ambiente obrero. Se le han secuestrado sus libros y algunas cartas. Esto es todo lo que obra contra él en poder de la policía; pero es bastante para que, inflado convenientemente, permita a ésta imaginarse que está sobre la pista de algún complot.

Es aconsejable y, sobre todo, necesario, el regreso de todos los compañeros que puedan volver al país. Si Ud. está en grado de regresar, debe aprestarse al viaje. Fuera del país, los elementos que no siguen una severa disciplina de estudios, se desvinculan de nuestra clase obrera, se alejan de nuestros problemas, si no se han incorporado absolutamente en el movimiento proletario de los países en que residen. Aquí, en cambio, mantendrían su contacto con nuestras masas y nuestros problemas. Si la represión nos priva de elementos como Paiva, hay que procurar, además, reemplazarlos. Ud. es conocido y estimado por los obreros. Averigüe si el consulado peruano visaría su pasaporte. Su viaje le plantearía un problema económico. Tal vez podría efectuarlo por etapas, ayudándose con conferencias. Otra solución: si tiene escrito su libro sobre Sandino, ofrézcaselo a la editorial "Historia Nueva", a César Falcón, que ha anunciado un libro de Froilán Turcios, sobre el mismo tema, pero que probablemente el poeta hondureño no escribirá. "Historia Nueva" paga el 10 por ciento como derechos de autor y arregla el porcentaje de los primeros 1000 ejem-plares al aparecer el libro. Si escribe Ud. a Falcón, dígale que lo hace por indicación mía. El tema Sandino ha perdido algo de su actualidad; pero esto mismo es una razón para que el libro salga cuanto antes.

He recibido la primera parte de su ensayo sobre la revolución mexicana. La he dado enseguida a la imprenta. He trasmitido a la administración sus encargos respecto al envío de "Amauta", cuya exclusiva nos había pedido últimamente López Méndez, que no parece en aptitud de difundir eficazmente la revista y las ediciones.

Dígale a Blanca Luz que he recibido una carta suya de México y que la he contestado. Salúdela afectuosamente lo mismo que a

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Siqueiros, Malanca, Diego Rivera. También a Vásquez Díaz y Cox, si se ve Ud. con ellos.

Le seguiré escribiendo, apenas tenga tiempo.

Hasta entonces lo abraza afectuosamente su amigo y compañero

José Carlos.

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DE CESAR ALFREDO MIRO QUESADA A JOSE CARLOS MARIATEGUI

París, 27 de setiembre de 1929

Querido José Carlos:

He esperado desde hace tiempo noticias suyas y no sé a qué atribuir este largo olvido en que me tienen todos en Lima. No recibo desde hace largos meses ni una sola carta que me diga algo de Ud., de "Amauta", de nuestra "Amauta". No sé tampoco si llegaría en su poder mi libro, que le envié tan luego pude disponer de un ejemplar. En carne propia he sentido por primera vez esa cruel tiranía de los editores.

"El Inca", ofreciéndome las condiciones más ventajosas, sólo me ha dado derecho al 10% de la edición.

Supongo que habrá tenido Ud. noticia del raid Montevideo-México realizado por Blanca Luz, así como de nuestra separación que, aunque data de una fecha menos lejana, no habíamos querido anunciar a nadie aún. Hace en estos días precisamente un año que resolvimos, con toda la serenidad que el caso requería, orientar nuestras vidas en diferentes direcciones, ya que no nuestras ideas.

Hoy, en París, creo que ha sido una verdadera y acertadísima solución en favor de nuestra inquieta bohemia de 20 años. Así hemos de vivir con más hondura, talvez.

He visto a Bazán y a Heysen. Rabines no está en París y Jorge Seoane volverá de Avignon en estos días. He llegado solo y se me ha recibido con soledad. Bazán vive en Chaville, a dos horas de París, y por esta causa no es fácil verlo con frecuencia.

Consuelo Lemetayer y Laura Rodig me encargan un saludo muy cariñoso para U. Le adjunto un artículo sobre esta última y algunas reproducciones de sus obras. Me pide Consuelo que le diga que ha recibido su carta, así como la que va dirigida a Rabines. Le contestará en estos días. Me dice también que ha conseguido algunas suscripciones para Chile que le enviará. A propósito, si Ud. me autoriza, puedo gestionarle yo también la difusión de "Amauta" entre el elemento latino-americano. Me encantaría poder ayudarlo y contribuir, aunque sólo sea en una forma pequeña, en la labor de colocar "Amauta" en el lugar que le corresponde.

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Entrevisté a Barbusse hace algunos días en la redacción de "Monde". Me .habló entusiásticamente de Ud. y de "Amauta". La próxima semana partirá nuevamente hacia Moscú. No le envío el artículo porque se publicará en "El Comercio" (talvez), aunque me temo que esta gente me corte las alas uno de estos días.— Escríbame al Consulado. No me olvide. Me produciría un dolor enorme pensar que su relación conmigo no sea sino un reflejo del afecto que tiene por Blanca Luz. Tenga fe en mí que ya estoy hecho. Ahora tengo un poco más de 20 años y un mucho más de vida. Y créame, sinceramente, que he pensado más de una vez en, volver a Lima para trabajar al lado de Ud.— Dé mis recuerdos a Anita. Bese a sus chicos.

Lo abraza su compañero

César Alfredo

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DE MOISES ARROYO POSADAS A JOSE CARLOS MARIATEGUI

Jauja, 29 de setiembre de 1929

De todo mi aprecio:

En respuesta a su carta del 9 de los corrientes me es grato manifestarle que subrayo los conceptos que emite el c. Martínez de la Torre en sus cartas dirigidas a los compañeros Mendoza y Rabines. Con justificada razón el c. Navarro Madrid me reprochaba mi falta de información. Uds. muy acertadamente suplen con una solicitud que agradezco esa falta de información y me tiene al corriente del proceso de liquidación de todas las desviaciones oportunistas, "serranistas" y social traidoras de que todavía andan imbuidos algunos de nuestros más activos compañeros. Está muy  bien el tono polémico de Martínez. Hay que ser implacable con estos sujetos que pueden hacer daño. Preferibles son los enemigos declarados del proletariado. Es notorio el daño que hacen en los sectores menos informados del ideal socialista esas agrupaciones de amarillos. La C. G. T. está destinada precisamente a rescatar a tantos compañeros que viven en la más crasa ignorancia de las reivindicaciones propias del proletariado.

Mi protesta más altiva por la clausura o pretendida clausura de nuestro quincenario. Nunca he querido hacer derroche, en mis cartas dirigidas a Uds. de promesas de adhesión, ofre-ciendo mi sangre o mi vida por los ideales que nos son comunes, pero esta vez cuando todos los que son y los que se dicen nuestros deben aportar el contingente de su entusias-mo, y de su energía, yo estoy al lado de Uds. Estoy siempre atento a toda orden de Uds. como soldado de nuestra revolución socialista. La supresión de "Labor" estaba descontada. El escenario de nuestro continente nos señala el mismo proceso. Las agrupaciones prole-tarias simpatizantes de "Labor", que por supuesto no están en la ciudad de Jauja, sino en sus distritos, se preparan a presentar sus solicitudes a los del poder para que permitan la continuación de nuestro órgano defensor. Les ayudaré en sus gestiones en todo lo que esté a mi alcance.

Ayer han circulado en Jauja unos volantes con transcripciones de los escritos que publicó "Labor" sobre la expoliación del gamonalismo clerical en contra de los comunarios de Pancán. Ha reinado pánico en los sectores clericales que forman el 99% de la po‑

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blación de Jauja. Se veían en las paredes colocados esos volantes de gran tamaño y con gruesos caracteres. Espero obtener la dirección exacta del C.C. de la C.G.T. para poner en comunicación a todos los cc. campesinos con dicho C. a fin de que las relaciones se estrechen. Por lo demás los c. de Conopa están en el día listos a adherirse, habiendo aprobado en todas sus partes el proyecto de Estatutos de dicha Central. Nombrarán oportunamente su delegado. Hay otro grupo de jóvenes de Huamalí a quienes se llevará oportunamente por ese camino. Los cc. del C.C. deben hacer en esta hora derroche de publicidad. Yo al menos no tengo noticias de sus actividades, fuera de las notas cortas que publican "Amauta" y "Labor". Si lo prefieren, estoy completamente a disposición de ellos para toda su labor de propaganda en Jauja y donde quiera que me encuentre.

La tesis sobre la cuestión indígena y las labores inmediatas que impone serán discutidas en breve en el "Círculo" para enviarles el resultado. En conversaciones anteriores sobre el mismo tema y en la misma institución he notado que les falta el sentido antiimperialista que Pedro Monge trató de hacerles ver. Fuera de un eticismo más o menos liberal-burgués no aportaba otra cosa. En nuestra tesis señalaremos esto porque este departamento es el más atacado, por supuesto sin olvidarnos de los demás y desde un punto de vista clasista. Espinoza ha recibido oportunamente su carta, estos días se ha hecho difícil verlo. Lo mismo que el c. Abelardo Solís. "Labor" en esta región va adentrando en las masas poco a poco. Con su suspensión veremos si realmente hay solidaridad con él de parte de los campesinos.

[...] continente europeo ha dado una lección elocuente de lo que pueden las masas opri-midas cuando poseídas de la importancia de su acción y del rol primario que desempeñan resuelven enérgicamente la conquista de sus derechos. Es entonces cuando la burguesía gamonal clama por el orden social y por la patria para respaldar y justificar sus atropellos. En el Perú estamos en la etapa del despertamiento de las masas trabajadoras y de su organización efectiva. Los trabajadores de Lima se han lanzado a la labor de organizar el proletariado del Perú, fundando un Comité Central que sirva de base a la próxima CONFEDERACION GENERAL DE TRABAJADORES DEL PERU a base de las Ligas Campesinas, del Bloque Obrero Campesino, de los Sindicatos de Industria, de las ligas antiimperialistas, etc. teniendo siempre presente que la más beneficiada de esa acción ha de ser la masa aborigen. Para

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esto hemos liquidado todo confusionismo peligroso como aquel que solo proclama el andinismo o el mejoramiento racial del indio a la manera de quien mejora el ganado vacuno importando toros holstein.

Los compañeros que en junio último han dejado constituido en Montevideo la CONFEDERACION SINDICAL LATINOAMERICANA, cuyo Comité Ejecutivo ha enviado su saludo de fraternidad y aliento a los trabajadores de Jauja, nos han traído el mensaje de todas las organizaciones proletarias de América que representaban a millones de obreros. Nosotros consecuentes con nuestra acción hemos de prestar nuestra adhesión y cooperación decidida a esta entidad internacional que hará la liberación de las masas trabajadoras en América. La III INTERNACIONAL, la internacional revolucionaria, contempla el problema campesino en los siguientes términos: "El proletariado victorioso, al mismo tiempo que establece una rigurosa distinción entre los diversos grupos en el campo y toma en consideración el peso específico de los mismos, debe apoyar, por todos los medios, a los elementos indigentes, semi-proletarios del campo cediéndoles parte de las tierras de las grandes haciendas, facilitando su lucha contra él capital usurario, etc.". Esto es lo que va a hacer la Confederación General del Trabajo.

Debemos declarar enfáticamente que por hoy, como cuestiones inmediatas tenemos la ORGANIZACION de todas las fuerzas obreras y campesinas con una central sindical y luego la CULTURA OBRERA y revolucionaria, tomando lo mejor de los más grandes científicos de la revolución, entre ellos Carlos Marx, Nicolás Lenin, Bujarín, Radek, Lunatcharski y cien más. En América también tenemos algunos teóricos de la revolución de los cuales podemos aprender muchas cosas. Hay que empezar rechazando esa cultura oficial que, empaquetada y dosificada nos mandan los ministerios y que los profesores paporreteros enseñan a los niños en las escuelas. Necesitamos cultura revolucionaria adquirida libremente en las bibliotecas obreras. Necesitamos conocer el pensamiento de los revolucionarios. Laborando por todo esto habremos hecho algo por el mejoramiento de nuestros hermanos los trabajadores del mundo y habremos contribuido en una obra histórica que las generaciones venideras llevarán hasta su culminación.

M. Arroyo Posadas.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A JOSE MALANCA

Lima, 9 de octubre de 1929

Querido y recordado Malanca:

Sólo dos líneas para contestar su última que me encuentra en un período de trabajo extraordinario, por la revisión de los originales de los libros que tengo comprometidos con editoriales de Buenos Aires y Madrid.— De Carlos Manuel no he recibido ninguna noticia, a pesar de la impresión de Ud. de que su actitud era de rectificación.— De Blanca Luz he tenido una carta, a la que ya he contestado. No sé si habrá Ud. encontrado ya en México a esta buena y grande amiga.— De Pavletich he recibido las cartas que le contesto en la que, en copia, le adjunto, para que la haga Ud. llegar a sus manos en previsión de cualquier posible pérdida postal.

Espero noticias sobre su itinerario. ¿Pasará Ud. a Centro América?

Las cartas de los amigos de Puno y del Cusco, traen siempre un recuerdo suyo. No deje de escribir y alentar a esos muchachos.

Nos han suprimido "Labor". Las organizaciones obreras están acordando memoriales de adhesión a nuestra demanda para que se nos permita continuar su publicación. Pero, con motivo de ciertas o supuestas conspiraciones en el ejército, extrañas en todo caso al movimiento sindical, todo papel suscita alarmas y sospechas. Se ha notificado a la im-prenta para que no se publique nada mío ni de los obreros. No sé aún si esta notificación concierne en alguna forma a "Amauta", cuyo número 26 está listo, a toda costa, como la vez pasada. Si la clausuran, saldré del país. Preferible será esto a resignarme a que ahoguen mi voz en silencio. Sin "Amauta", sin "Labor", sin una tribuna, no sabré resistir a la necesidad desesperada de respirar la atmósfera de un país libre.

Pero mientras esté aquí, no cejaré. Ud sabe que mi lema es ese: "non mollare"1.

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Escríbame a la dirección usada o, mejor, a la que conoce Pavletich o a la que tiene Tristán Marof.

Recuerdos de todos los míos. Un abrazo de los compañeros y el más cordialísimo y fraterno de su amigo y camarada que le augura grandes triunfos artísticos.

José Carlos

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1 El lema italiano "non mollare" significa "no aflojar".

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DE ESTEBAN PAVLETICH A JOSE CARLOS MARIATEGUI

México, 15 de octubre de 1929

En dos oportunidades me han llegado algunos de los documentos relacionados con el P. S. R. P., entre ellos la tesis presentada por los compañeros de la célula de Paris y que, no obstante estar suscrita en el mes de diciembre pasado, sólo ahora llega a mi conocimiento. De ella reproducirá un diario mejicano la parte expositiva como medio de difusión y conocimiento de la situación real del Perú. De todos, me reservo una opinión global para una próxima, cuidadosa y exhaustiva carta, adelantándole, sin embargo, mi absoluta identificación con las conclusiones a que arriban.

Meditando en las razones y consecuencias del retardo con que surge para el confronta-miento de la realidad peruana el partido neto de la clase obrera —y descontada la dolencia que ello ocasionara en el desenvolvimiento interno de nuestro movimiento, facilitando la indisciplina, generando los errores y desviaciones que se han venido cometiendo, especial-mente entre los grupos formados en el exterior y, de entre ellos, antes que ninguna, el mejicano— encuentro sólo proyecciones benéficas para la orientación de una buena y cabal línea política del movimiento nacional, ya que el partido aparece aprovechando las lecciones fáciles de recoger sobre los errores incurridos en todos y cada uno de los países de América Latina por el socialismo de izquierda, principalmente en Méjico, Argentina, Chile y Colombia (Partido Socialista Revolucionario Colombiano) presentando cada uno de ellos un aspecto diferente aunque igualmente interesante.

Indirectamente he sido noticiado de una "reconcentración" aprista, a más de una iniciativa para la reunión de un Congreso tendiente a dilucidamiento de las diferencias que apartan el proyecto de movimiento que ellos jefaturan del auténticamente revolucionario y marxista, y en busca de la unidad en las filas del movimiento liberador peruano. Sé que le ha sido comunicada tal iniciativa, aunque ignoro si usted —ustedes— le habrán prestado seriedad. Ella parte de los ingenuos muchachos de Méjico —ingenuidad de que participé durante algún tiempo— creídos en la buena fe y la flexibilidad de su jefe nato, cuya posición está ya harto definida y aclarada. Un con

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greso en estas circunstancias no obtendría mayores resultados que los propios a una lamentable pérdida de tiempo, más aún, lujo obsequiado a un organismo nominal, "escuela de líderes". Me agradaría conocer su opinión al respecto,

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A ESTEBAN PAVLETICH

Lima, 7 de noviembre de 1929

Querido Esteban Pavletich:

Contesto, sin retardo, su carta de octubre 14, para avisarle: lº. que le he escrito a la dirección de México D.F. bastante extensamente, expidiéndole luego la copia por otra vía; 2º. que en el No. 26 de "Amauta" aparece la primera parte de su ensayo sobre la revolución mexicana con el anuncio que continuará en el número próximo, esto es el de noviembre, y no he recibido todavía la "suite". Si Ud. no recibe dentro de los quince días siguientes al arribo de la pte. aviso de que están ya en mi poder, convendrá que me mande la copia que espero guarde en previsión de fallas postales.

He recibido en efecto, carta de Magda hablándome de una conferencia. Pero, aparte de que la única posición lógica de los grupos del extranjero, fieles al marxismo, puede ser adherirse a nuestro trabajo y secundarlo, me parece demasiado evidente que no podemos, por nuestra parte, permitirnos el lujo de viajar. Si tuviéramos dinero, lo invertiríamos en nuestra labor de prensa, organización, etc. Nos movemos dentro de una gran pobreza, sin dinero ni para comprar un mimeógrafo. La clausura de "Labor" nos ha afectado econó-micamente y nuestras colectas y cotizaciones no rinden para los gastos más esenciales. Además, no pocos de nosotros, en caso de salir al extranjero difícilmente obtendríamos que se nos visara el pasaporte para volver.

Le enviaremos "Amauta", con los últimos números de "Labor" a la dirección que Ud. nos indica.

No sé si le comuniqué en mi última la prisión del compañero Paiva que continúa en la isla. Estuvo detenido a principios de octubre otro compañero; pero felizmente por pocos días. La policía intentó impedir la circulación de un manifiesto de la Confederación General de Trabajadores sobre los problemas obreros y las tareas inmediatas de los sindicatos, cuando ya había sido difundido, inclusive en provincias. Entonces se cambió de táctica. Como el 11 se tuviera noticia de que había estallado una huelga en Morococha, el 12 aparecía en "La Prensa" un comentario editorial en que se

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declaraba al manifiesto merecedor de atención, por lo mismo que el régimen que ese día entraba en su tercer período no se proponía otra cosa que la resolución de los problemas considerados.

Hace algunos meses, Juan José Lora anunció su viaje a México y se despidió de Lima. Se ofreció entonces a llevarle el ejemplar de "7 Ensayos" que yo tenía dedicado a Ud. Pero creo que el viaje de Lora ha quedado cortado en Chiclayo y que no se haya tomado la molestia de remitirle por correo su ejemplar. En ese caso, duplicaré el envío.

No me explico cómo puede haber ocurrido que no conociera Ud. aún la resolución del grupo de París. Le remití esa copia, por documentarlo lo más completamente posible desde los antecedentes; pero suponía que como secretario del grupo de México, en esa fecha, Rabines habría cuidado de hacerle llegar una con oportunidad mayor. Averigüe si Cox y Vásquez la conocen. En previsión de otra falla, les enviaré una copia, aunque no tengo noticias directas de ellos, y si todavía piensan en un entendimiento alrededor de una cosa perfectamente liquidada como el Apra me parece que hay poca esperanza de conseguir de ellos una rectificación efectiva de sus antiguos puntos de vista.

"La Correspondencia Sud-Americana" ha publicado su circular con una carta de Blanca Luz. (A propósito, haga saber a nuestra amiga que no he recibido las fotos de obras de Diego Rivera, ni la extensa carta, que avisa a Nomi escribirme).

Cordialmente lo abraza su amigo y compañero affmo.

José Carlos

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A MOISES ARROYO POSADAS

Lima, 16 de noviembre de 1929

Querido compañero Arroyo Posadas:

Sólo hoy puedo contestar a su grata carta del 2 de octubre pasado. Y con unas pocas líneas, tanto porque el tiempo me obliga a despachar así mi más preciada correspondencia, como porque sé que Ud. estará pronto en Lima y tendremos entonces oportunidad de charlar extensamente.

Muy bien, en todo, su posición clara y precisa. Excelente y oportuno el volante solicitando la solidaridad de los mineros de Cerro de Pasco, Oroya, etc., para sus compañeros de Morococha. Ha estado en Lima el comité de Morococha, pero no ha conseguido el éxito que esperaba en sus gestiones. La empresa se niega a conceder el aumento. Y el gobierno, por supuesto, la ampara.— Lo que interesa, ante esto, es que los obreros aprovechen la experiencia de su movimiento, consoliden y desarrollen su organización, obtengan la formación en la Oroya, Cerro de Pasco y demás centros mineros del departamento de secciones del Sindicato, etc. No deben caer, por ningún motivo, en la trampa de una provocación. A cualquier reacción desatinada, seguiría una represión violenta. Eso es probablemente lo que desea la Empresa.— La lucha por el aumento quedaría así sólo aplazada para volver a ella en momento más favorable y con acrecentadas fuerzas. Conviene que converse Ud. sobre esto con el compañero Solís y que escriba a Morococha. Dígale a Solís que el acta de fundación de la Federación de Trabajadores del Centro, con sede en Morococha, dejaba pendiente la constitución de la organización especial de los mineros. En vista de esto, el comité ha deliberado la constitución del Sindicato de Mineros y Fundido-res del Centro, adherente e integrante principal de la Federación, en la que tienen cabida sindicatos de oficios varios y comunidades y sindicatos agrícolas. La organización por industria es indispensable. El Sindicato de Mineros y Fundidores del Centro será además el punto de partida de la Federación de Mineros del Perú. Se gestionará, pues, del Ministerio de Fomento el reconocimiento oficial de dos organizaciones. Ha sido sensible que Solis no tuviese oportunamente noticia de la intención o necesidad de los delegados de venir a Lima. Los habría entonces esperado acá para asesorarlos.

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No desmaye en la difusión de "El Trabajador Latino-Americano" en el Centro.

No olvide nuestra colecta pro-Rabines. Urge girarle lo que se reúna, a la brevedad posible. Tiene ya, según nos avisa, sus pasajes tomados en Hamburgo; pero le falta una suma, —veinte libras más o menos— para gastos de ferrocarril y otros derivados de la prolongación de su estada en Paris después de la fecha en que pensaba embarcarse.

Le adjunto copia de una carta confidencial de Martínez. No creo que debe hacerse sino un uso muy discreto del arma polémica, mientras nuestra organización no esté más afirmada.

Pero hay que exigir y obtener de todos posición definida.

Cordialmente lo abraza su amigo y compañero

José Carlos

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A SAMUEL GLUSBERG

Lima, 21 de noviembre de 1929

Sr. Samuel Glusberg. Buenos Aires.

Estimado amigo y compañero:

No tengo a la vista su última, tan interesante y grata, por haberme sido secuestrada el lunes último a las 8 p.m. con toda mi correspondencia privada y la administrativa de "Amauta". A esa hora, o algunos minutos antes, charlaba yo en mi estudio con Héctor Ruiz Díaz, el pianista argentino, y Ricardo Vegas García, corresponsal de "La Nación" de Buenos Aires, sobre la venida de Waldo Frank. Ruiz Díaz y Vegas García, a nombre de la Sociedad Arte y Cultura, me proponían la colaboración con el grupo de invitantes que suscribía nuestro cable y carta para la organización del programa de conferencias de Frank en Lima. Su deseo era que Frank ofreciera algunas conferencias a la recién fundada Sociedad Arte y Cultura, inaugurando su temporada. Yo les decía que a mi juicio no había inconveniente para que Frank accediera a esto tan luego como llegara a Lima. Vegas me decía que la Sociedad de Arte y Cultura podía financiar el viaje de Frank. No habíamos avanzado mucho en esta conversación cuando se presentó en mi casa, aparatosamente, la policía. Varios agentes encabezados por uno de los jefes de Investigaciones penetró en mi estudio. Se me notificó de que había orden de detenerme y registrar mi domicilio. A Vegas García y Ruiz Díaz se les dijo que estaban también presos. Ambos protestaron y yo insistí en que Ruiz Díaz era un conocido artista extranjero. Nada valió. Fueron conducidos a la comisaría próxima donde se les retuvo hasta el día siguiente. Había orden estricta de que se detuviera a todas las personas que se encontraran en mi casa.— Mientras esto ocurría en mi biblioteca, otros agentes entraban violentamente en el interior de la casa con revólver en mano intimando rendición a las muchachas sirvientas y a un jovencito que copiaba a máquina un ejercicio escolar.— Siguió el registro. Como quince agentes ocupaban las habitaciones registrando los muebles. Varios más se estacionaban en la entrada. En la calle, policía uniformada completaba el personal en operaciones. La pesquisa no perdonó ningún mueble. Se me extrajo de los bolsillos mi vieja cartera, antigua com‑

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pañera de viajes y penurias, y todos mis papeles. De mi sillón de ruedas, se sacó entre otros papeles el cable de Waldo Frank y las copias de la carta y el cable de invitación, publicados ese día por la prensa.— Hasta las 2 y 1/2 duró la cosa. Tuve que hacer enormes esfuerzos para impedir que se llevaran mi biblioteca. No pude impedir que se incautaran de mi correspondencia, la de "Amauta", los libros administrativos, recortes de mis artículos, originales y apuntes, libros y revistas y hasta fotografías artísticas.— Quedé informado de que estaba preso e incomunicado en mi casa. 8 policías recibieron encargo de custodiarme y se instalaron en una habitación interior y en el hall, entrando y saliendo ruidosamente. Toda mi familia veló. Había el peligro de que esta gente introdujera armas o cualquier cosa con el objeto de comprometerme y denunciarme en la prensa, sin que yo pudiera rectificar, porque los periódicos no publican en estos casos sino lo que tiene el V° B° policial.

No quiero hacerle una descripción patética. Me es profundamente antipático este género. No tengo costumbre de quejarme. La última vez que estuve preso, —cuando la clausura de "Amauta"—me abstuve de toda actitud dramática. Llamé el caso en el artículo de reaparición de "Amauta" un accidente del trabajo. No le añadiré, pues, a esta sumaria descripción, que ya temo empiece a tomar un color de queja, sino que la ocupación de mi casa y el secuestro de mi persona y de todos los míos, niños y sirvientas se prolongaron hasta ayer. 8 vigilantes custodiaban mi casa, durmiendo en el hall y el saloncito. Toda persona que llamaba a la puerta era detenida.—En esta forma, fueron detenidos el pintor Ricardo E. Flórez, el escritor José Diez Canseco, tres estudiantes del Seminario de Cultura Peruana, el secretario-administrador de "Amauta" y estudiante de letras Navarro Madrid, un mensajero de la revista, la escultora Carmen Saco y el joven pintor Jorge del Prado. Sé que se han hecho más o menos 180 prisiones.— Los agentes se jactaban de una gran movilización. A la misma hora habían allanado y ocupado treinta domicilios.— Entre los presos se encuentran Adler y su novia Nomi Milstein; y la persecución tiene un curioso carácter anti-semita. Ha habido, según parece, orden de prisión de todos los vendedores ambulantes judíos, de sus proveedores y otras personas. Se sospecha absurdamente que constituyen una organización de agitadores. Como son en su mayor parte de nacionalidad rumana, no tienen el Lima agente consular ni diplomático que los proteja.— Todo inve-rosímil y desatentado. El gobierno que acaba de imponer a los obreros de las minas de Morococha, después de una huelga, la renuncia al aumento que exigían, defiende proba-blemente los intereses de

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la gran compañía minera del Centro Cerro de Pasco Copper Corporation. Se aprovecha del raid contra los organizadores obreros, para hostilizar a los artistas y escritores de vanguar-dia que me ayudan a mantener "Amauta".

Sólo el escándalo que en los más diversos elementos causó la noticia de mi prisión y la de todos los míos en mi casa —divulgada por las personas del barrio— y la intervención de algunas personas influyentes ha podido librarme de una situación insostenible.— Pero los calabozos siguen llenos de presos. Probablemente, había la intención de afirmar que en mi casa se había sorprendido una gran reunión de conspiradores. Contra lo de costumbre, pues recibo de 6 a 8 y a esa hora se hace en mi estudio animada tertulia, no se encontraban conmigo sino dos personas tan extrañas a toda propaganda subversiva como Vegas García y Ruiz Díaz. Sé que a Ruiz Díaz se le han dado excusas. Estaba excitadísimo, según me dicen, por haber pasado una mala noche en la comisaría sin explicación ni motivo alguno. — Se trata, también, de crear el vacío a mi alrededor aterrorizando a la gente que se me acerque. Se trata, como ya creo haberle dicho alguna vez, de sofocarme en silencio.— Mi propósito de salir del Perú con mi mujer y mis niños se afirma ante estos hechos. No puedo permanecer aquí. No me quedaré sino el tiempo necesario para preparar mi viaje. Saldré del Perú como pueda.— Si se me rehusaran los pasaportes, desde ahora comprometo a todos mis amigos para que denuncien mi situación, así como para que gestionen el viso de las legaciones.

Le expido esta carta, escrita apresuradamente sin releerla. Puede Ud. hacer de su contenido el más amplio uso; pero reserve el texto mismo. Detesto la actitud plañidera. No he espe-culado nunca sobre mis dramas.

A Waldo Frank escríbale que se le espera ansiosamente en Lima, en el Perú. Supongo que recibiría Ud. después del cable la carta de invitación despachada por correo aéreo. La última no debe haber alcanzado a Frank en Buenos Aires; pero Ud. se la habrá expedido sin duda a Santiago.— Que Frank avise su salida a Sánchez. Perdone esta larga lata y reciba un cordial abrazo de su devotísimo amigo y compañero

José Carlos

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A CESAR ALFREDO MIRO QUESADA

Lima, 22 de noviembre de 1929

Querido amigo y compañero:

Aunque lo más probable es que esta carta no lo encuentre y en esa ciudad, creo indispen-sable dirigírsela para que las noticias que contiene lo sigan al puerto de embarque si aún es tiempo de que lo alcancen. No tengo a la vista su última, porque me ha sido secuestrada hace cuatro días, con mi correspondencia, originales, recortes y muchos libros y revistas en un aparatoso registro de mi casa y por esto no le escribo la pte. a su dirección sino a la de una amiga que me ha servido ya de intermediaria con Ud.

De este recientísimo suceso quiero, precisamente, informarlo a grandes rasgos. Después de dos días de continua excitación nerviosa protestando y reclamando contra las medidas que los agentes de policía, instalados en mi casa, pretendían usar contra mí y los míos, he quedado fatigado. Tendría que escribir algunas cartas. Pero los que ya están enterados de que mi casa ha sido evacuada por la policía, vienen a verme o me llaman por teléfono interrumpiéndome a cada instante. Esta es la segunda carta que escribo después de lo ocurrido que pasó así:

A las 7 y 40 del día 18, conversaba yo en mi biblioteca con Ricardo Vegas García y el pianista argentino Ruiz Díaz sobre la venida de Waldo Frank. De costumbre, a esa hora hay una tertulia más o menos numerosa, porque recibo de 6 a8. A esa hora atiende también en la oficina de "Amauta" Martínez de la Torre. Esta vez, contra lo habitual, Martínez solicitado de su casa por teléfono, acababa de retirarse. Ruiz Díaz y Vegas García tenían encargo de la sociedad "Arte y Cultura", formada en el Club Nacional, con una fisonomía perfectamente mundana, de gestionar que Frank inaugurara su temporada de conferencias. El tema y la tertulia eran lo más distante posible de todo, ambiente de conspiración comunista. De pronto, penetraron violentamente un funcionario de policía, sub-jefe de investigaciones o algo por el estilo, a la cabeza de una cuadrilla de agentes que me noti-ficaron que de orden superior estaba yo detenido. A los dos visitantes les dijeron que los acompañasen porque tenían instrucciones de apresar a todas las personas que se

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encontrasen en esos momentos en Washington izquierda. Les llamé la atención sobre el carácter de ciudadano extranjero y artista conocido de Ruiz Díaz. Vegas observó que él, a su vez, era el corresponsal de "La Nación" de Buenos Aires. Nada de esto les valió. Los condujeron a la comisaría. A mí procedieron a registrarme sin miramiento alguno, como a un criminal, incautándose de mi cartera y hasta de mis tarjetas de visita. Empezó enseguida el registra de las habitaciones. Ya el interior de la casa estaba ocupado por otros agentes que habían entrado con revólver en mano, aterrorizando a mi mujer, a los sirvientes, a los niños. Un comerciante ítalo-chileno, que con su esposa se aloja en la casa como pensionista y que llegaba en ese instante a comer, fue apresado bulliciosamente en el hall. Su esposa quedó con nosotros secuestrada e incomunicada en la casa. El registro duró hasta las 2 de la mañana. Me costó enorme trabajo impedir que se llevaran una gran parte de biblioteca. Se apoderaron, sin embargo, de una colección italiana de obras socialistas y de otros libros, folletos y revistas, además de los archivadores de "Amauta", los paquetes de los números 71 y 72 de "Monde", fotografías artísticas, originales de colaboradores espontáneos y oficiales de la revista, etc. La casa quedó ocupada por 8 agentes, cuatro de los cuales se instalaron en una habitación interior. Todos velamos esa noche; y los niños permanecieron en pie mientras se realizó el registro.

Nuestro secuestro duró hasta la tarde de anteayer miércoles. No se permitía salir a nadie. Mi mujer o las sirvientas sólo podían ir a la esquina para efectuar sus compras, acompa-ñadas por la policía. A toda persona que llamaba a la puerta, se le remitía inmediatamente, sin ninguna explicación, a la comisaría del sexto. El rigor del secuestro no fue bastante para que la noticia no se divulgara. Los vecinos, espectadores de lo que se advertía desde la calle, avisaron por teléfono a algunas personas. Personas influyentes, escandalizadas de que se tratara tan brutalmente a una familia, intervinieron entonces. Esta gestión y el escándalo público, nos devolvieron la libertad. Los guardias fueron retirados. Pero, como no era fácil que la noticia de que mi secuestro y el de los míos había cesado, circulase y se le prestase crédito, muy pocas personas sé animaron en las primeras horas a acercarse a la casa o a llamar por teléfono. Hasta este momento, hay personas que me creen, preso.

Esta no era la única operación del día. Los agentes se jactaban de que se había movilizado a una misma hora a 750 hombres y allanado 30 casas. La batida ha estado particular e inexplicable

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dirigida contra los judíos —casi todos vendedores ambulantes o pequeños comerciantes, de nacionalidad rumana. Ha tenido, bajo este aspecto, un curioso carácter anti-semita, nuevo en el Perú. Se da vagos pretextos. Como es natural, se habla de conspiración comunista. Los judíos son considerados como miembros de una organización de agitadores. Mi casa es designada como el centro de la conspiración. Se me atribuye especial participación en la agitación de los mineros de Morococha, que en reciente huelga, que ha alarmado mucho a la empresa norte-americana, han obtenido el triunfo de varias de sus reivindicaciones, entre otras la de su derecho a sindicarse. El gobierno acaba de obligar a los obreros a renunciar al aumento que gestionaban. Y se teme que nosotros defendamos o incitemos a los obreros a la resistencia.

Ayer fueron puestos en libertad la mayoría de los detenidos. Quedan todavía algunos judíos rumanos, de los ciento veinte que se arrestaron entre Lima, el Callao, en la comisaría. Siguen presos en la comisaría tres peruanos, dos obreros y un empleado; y tal vez haya otros en la Intendencia. En Trujillo se ha detenido, según telegramas, al Dr. Carlos Godoy y a Antenor Orrego. Hasta este momento no se me ha devuelto ni un libro ni un papel, a pesar de que según declaraciones del Ministro se ha dado orden de que cese toda medida contra mí. Garantías muy relativas, sin duda, si se apresa en provincias a quien ha tenido alguna vez relación conmigo y si se trata de aislarme por el terror.

Termino aquí, porque de otro modo no alcanzaría esta carta el correo de hoy. Paiva con-tinúa preso en la Isla. Sobre la huelga de Morococha encontrará Ud. noticias en el N° 26 de "Amauta". No hace falta agregar que "Labor" continúa prohibida. Ni tampoco que estoy más decidido y obligado que nunca, mientras permanezca en el Perú, a no cejar en la lucha por el socialismo y por la organización del proletariado.

Cordialmente lo abraza su affmo. amigo y compañero,

José Carlos

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DE SERGIO A. CALLER A JOSE CARLOS MARIATEGUI

Cuzco, 1º de enero de 1930

Al Camarada José Carlos Mariátegui, en Lima.

Camarada:

La Celula Comunista Cuzco en sesión última acordó el viaje del compañero Jorge Navarro a esa para entregar a usted esta co­municacion y ser a la vez portador de nuestros saludos comunistas a usted y a los compañeros que lo acompañan en su labor revolucio­naria.

Comenzamos por exponer nuestra situación actual. Nuestra organización celular data desde febrero de 1927. En mayo del año ppdo., por acuerdo unánime,, nos constituimos en Célula Comunis­ta afiliada a la I. C. de Buenos Aires.

Contamos con 6 subcélulas funcionando cada una de ellas dos veces por semana, disciplinadas y controladas inmediatamente por un Comité Central Ejecutivo, con un total de 1D0 camaradas entre obreros, empleados bajos y estudiantes proletarios.

Nos empeñamos en la organización de _nuevos núcleos en las fábricas, algunas barrios y en provincias.

Habiendo cortado relaciones con las organizaciones del Apra, consecuentemente con nuestra nueva filiación, continuamos sosteniendo correspondencia con la Célula Comunista de La Paz, cuyo proce­so deberá usted conocerlo. Nos privamos de comunicarnos con us­ted hace algún tiempo, como deseábamos:

l.- Porque si simpatizábamos con su esfuerzo de "Amauta" y "Labor" que ha sido secundado aquí por nosotros, ignorábamos de una organización clasista en esa hasta el Congreso Comunista Latinoamericano de Montevideo donde viajaron delegados representando al Socialismo en ésa.

2.- Porque como resultado de la huelga universitaria del 27, con la que iniciamos nuestra labor desenmascarando "apostolados" falsos tuvimos el prejuicio: de que' en criterio suyo valía más la "per-

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sonalidad" literaria de Valcárcel que nuestra buena voluntad de principiantes e inexpertos.

3.-Porque no se nos presentó una ocasión de plena seguridad. como la presente para presentarnos y hablar tal como lo hacemos.

Producido el desequilibrio financiero del gobierno que tiene que Originarle, un desequilibrio político no nos cabe sino apresurar la organización de nuestras fuerzas, 'unirlas y coordinar un plan de acción inmediata salvando toda diferencia grande o pequeña. En esa virtud nos ponemos junto a ustedes en servicio de la Revolución , Proletaria y les hacemos conocer lo siguiente:

Sabemos que en ésa fracasó --sólo en parto-- el golpe de Es­tado preparado por el General P. P. Martínez y que apesar de ello sus adictos continúan en el mismo empeño contando con, el apoyo de las fuerzas de Seguridad y de la Guardia civil.

Sabemos asimismo que en el Norte se propicia con bastante simpatía un movimiento a favor de Billinghurst, quien trae un programa de marcado carácter liberal.

Los elementos que en ésta secundan a P. P. Martínez nos invitaron a una acción conjuntiva; después de repetidas sesiones qué nos completaron un criterio desfavorable, hemos puesto en cuaren tersa dicha invitación después de haber ganado importantes datos en el campo de ellos, y acordado mantenernos a la expectativa mientras se produzcan los acontecimientos si las organizacipnes similares 'del país no respondieran a tiempo a nuestro llamado de acordar un programa frente a nuestra 'situación. Los partidarios de Martinez no cuentan sino con la, policía y guardia civil y unos 20 o cuarenta peones de haciendas, y parece que su intención al invitamos no era sino "engrosar" su gente de combate: Son gestores principales del núcleo ' director de ésta, Víctor J, Guevara abogado del cuerpo de seguridad aquí;. Luis E. Valcárcel y otros que no tienen sino ambiente negativo en el pueblo.

Estamos informados también que Eduardo S. Arenas (que tuvo conocida actuación politiquera a favor de Leguía) organiza en .esta otro movimiento contra el gobierno, distinto al ya indicado; tiene' gente y armas en sus haciendas de la Convención lo sabemos qué caudillo propicie y con quiénes esté vinculado en ésa.

Ahora pedimos de usted y por su órgano de los camaradas de ésa, nos digan:

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1.- Las noticias que sepan sobre los casos especificados u otros que nos orienten sobre la verdad de la actual situación política del país.

2.- El programa de acción y táctica revolucionaria que seguramente se han trazado, ustedes frente a todo ésto.

3.- La forma más segura y constante de establecer nuestras comunicaciones.

Nos adelantamos a inculcar en las masas desconfianza a los caudillos A o B. a que guarden, por: el momento, una situación de expectativa con nosotros.

Creemos que si se iniciase un . movimiento cualquiera por la Guardia Civil o el Cuerpo de Seguridad surgirá una rivalidad. inevi­table con e ejército cuyo efectivo se está reduciendo, rivalidad que nos convendría se produzca.

Creemos también que producido un movimiento cualquiera las masas del pueblo esperarán secundarnos.

A Billinghurst no se le conoce aquí y no tenemos sino la re­ferencia del compañero Jacinto Paiva con quien tuvimos breves en­trevistas. Si así fuera, sírvase enviarnos con el portador su progra­ma, junto con la opinión vuestra.

En cualquier sentido nos pondremos de acuerdo y continuare­mos trabajando decididamente.

El portador Navarro es camarada nuestro, de absoluta; confianza, y sólo esperará la respuesta de usted para volver a/ ésta.

"Pendientes de vuestra respuesta estrechamos a usted y camaradas fraternalmente".

Por la Célula Comunista del Cuzco. Sergio A. Caller,
Secretario General.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI  A ERNESTO REYNA

Lima, 26 de enero de 1929 [1930]

Estimado compañero Ernesto Reyna:

No he recibido hasta hoy la carta que Ud. avisa a la administración haberme escrito. Esto es una advertencia para no usar en adelante, por prudencia, la dirección empleada. Si Ud. conserva copia de la carta, puede adjuntármela a las líneas de respuesta que confíe al comp. Luna, exsecretario de la Federación de Chauffers, portador de la presente.

No sé si tenga Ud. noticia exacta de la movilización policial de fines o mediados de noviembre. Del 18 al 20 estuve secuestrado en mi casa con todos los míos. Hubo numerosas prisiones, especialmente de judíos de diversas nacionalidades: rumanos, polacos, etc. También en provincias hubo algunas detenciones. "Amauta" como Ud. habrá visto, se ha continuado publicando, aunque debimos retardar la aparición del No. 27 alejándolo un poco del instante neurálgico.

Su trabajo sobre el amauta Atusparia termina de, publicarse en este Nº de la revista. Aparecerá enseguida como folleto con una portada de Sabogal y las palabras de presentación que Ud. me ha pedido. Ha gustado mucho entre nuestros amigos.

Estoy haciendo una cura de playa en La Herradura, donde paso las tardes. Esto me quita mucho tiempo, pero no tengo más remedio para evitarme una crisis en mi salud, bastante debilitada en las últimas semanas., No tengo casi momentos disponibles para mi corres-pondencia.

¿Acepta Ud. que aparezca su firma entre las que irán al pie del documento que Ud, conoce?

No tengo noticias de Huarás, después de las que personalmente me trajo Federico Sal y Rosas, en viaje a La Paz, donde sé que se ha incorporado al grupo que allí trabaja y que publica una hoja eventual "Meridiano": Manténgase Ud. en comunicación con los amigos de Huarás, alentándolos a no desmayar. Hay que prestar toda la atención posible a tres cosas: la preparación teórica socialista de nuestros grupos; el estudio , directo de nuestros problemas, conforme al

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método marxista; la vinculación con las masas. Para lo primero, se ha carecido generalmente de bibliografía española. Pero ahora una nueva e importante editorial de París, "Europa-América'',  se propone resolver este problema, publicando una serie de obras fundamentales que recomiendo vivamente a los compañeros.

En espera de sus noticias, con recuerdos afectuosos de los compañeros, le estrecha cordialmente la mano su amigo y camarada.

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A  JOSE  MALANCA

Lima, 10 de marzo de 1930

Querido Malanca:

Dos líneas en respuesta a su única de Chile. (Villa Rica 27 de enero). Voy todas las tardes a la Herradura y esta cura, si bien me ha hecho mucho bien, después de un decaimiento de mis fuerzas físicas, me quita mucho tiempo.

Gran satisfacción me causan las noticias sobre Seoane, con quien yo también me prometo excelente camaradería en Buenos Aires. —Hágale Ud. saber que probablemente en mayo estaré en Santiago, en viaje a Buenos Aires; y que mi viaje aconsejado por muchas ra­zones, que Ud. en gran parte conoce, está completamente resuelto. Sólo, una inesperada falla en mi salud u otro accidente puede frus­trarlo. Estoy invitado por el grupo de escritores de "La Vida Literaria", el mismo que propició y organizó .la visita de Frank. "L.V.L." dará, con este motivo, un número peruano, para el que Seoane, Blanca, Magda, Julián pueden enviar desde luego alguna colaboración, dirigiéndola a Samuel Glusberg, Rivera Indarte 1030. Creo que ese numero puede ser una pequeña antología de prosa y poesía peruanas.—Dígale a Seoane que no he sabido nunca si recibió la carta que hace varios meses le dirigí acompañándole copia de los puntos aprobados del programa del P.S. Después de la carta, fue copia de la misma, en previsión de una falla postal.

Deploro que no nos podamos encontrar en Santiago. Habríamos hecho juntos el viaje a su tierra, de la que ha sido Ud. para mí uno de los mejores anticipos espirituales, Pero ya en Buenos Aires renovaremos las tardes de Lima.

No necesito agregarle que se le recuerda a Ud, aquí con el cariño de siempre.— Tengo noticia de que en el Cusco tampoco se le olvida.— Estamos en buena relación con, los muchachos de allá, disipado ya hasta la última sombra ele malentendido. Sólo un exage-

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rado "cusqueñismo", léase en esté caso anti-limeñismo, los distanciaba de nosotros. Y Ud. sabe lo poco limeños que somos nosotros, antilimeños que somos, en el sentido revolucionario.

No tarde en escribirme, enterándome de su itinerario,

José Carlos

P.D.— Recuerdos afectuosos de Anita y todos los míos. ,

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DE ERNESTO REYNA A JOSE CARLOS MARIATEGUI

Huarmey, 13 de marzo de 1930

Sr.

José Carlos Mariátegui

Lima

Muy estimado compañero:

Como le decía personalmente, no he recibido las cartas que me anunciaba haberme enviado. El compañero Sal y Rosas pasó de largo, dejándome una tarjeta explicatoria, la distancia del pueblo al puerto fue el motivo, de no haberme buscado. Le contestó a Huaraz, reclamando el dibujo de Sabogal, que para mí es un recuerdo valioso, por tratarse del original de un pintor de la talla de Sabogal, y haber servido para la, carátula de mi libro primicial.— Juan Luna, me dice que se encuentra enfermo en Supe, y que por esa causa no ha podido entregarme la carta que me remitía Ud. por su conducto. En mi anterior del 20 de diciembre que se ha extraviado, y que la supongo en manos de la Policía Secreta, le decía que estaba organizando nuestro partido en ésta. Entre otras cosas le decía lo siguiente: "Hay que terminar con la inmoralidad política, que como un cáncer ha estado royendo los organismos burgueses. Las masas tienen un instintivo recelo al Gobierno: Desde González Prada hasta el último ciudadano, dicen: "los que gobiernan son unos ladro­nes". Ante esta marca de fábrica de la rapacidad burguesa, y divisa heráldica de la aristocracia, la Dictadura del Proletariado debe po­ner en sus actos, no sólo una honradez acrisolada, sino ir hasta el heroico desprendimiento. Sobrios como espartanos, pobres como filósofos. Ofrendando su vida y riqueza a la República. —  Como parte del programa de gobierno se debería sentar lo siguiente: "El enjuiciamiento de todos los anteriores gobiernos burgueses, y confiscación, de hecho, de la mitad de sus riquezas.— 2.— Prohibición absoluta de mover sus capitales del país, y de ellos mismos, de retirarse a despilfarrar sus energías y capital en el extranjero. Obligarlos a trabajar y poner en movimiento el Capital, so pena de íntegra confiscación por el Estado, y reclusión personal en sanatorio de vagos. —  El par­tido por su parte se impondría: 1. — Los Gobernantes no podrán dis­frutar cuantiosas fortunas.— El Estado dará al Gobernante lo nece-

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sario para una vida confortable. — Toda la fortuna particular de los Gobernantes será propiedad del Estado.—  El Estado velará por la familia de los gobernantes y asegurará su futuro. 2.—  Serán prohi­bidos, los banquetes y fiestas miliunochescas de los Gobiernos bur­gueses.— Las fiestas del Proletariado serán sobrias y bellas, con la modestia de una república pobre. 3.—  Todo fausto y gala será pro­hibido por vanidad, y sí, se protejerá la belleza en sus múltiples formas.— También le decía que como un plan del Partido en el caso problemático, que se levantase en armas contra el actual gobierno, un representante de la casta oligárquica, pardista o militarista, lu­char moralmente contra ellos, por ofrecer el Gobierno de Leguía mayor seguridad para el país. Pero, si del seno del Partido, surgiese el poder (sin mácula, ni traición) irnos contra todos los poderes constituidos

Salude cordialmente al grupo de Washington Izquierda, y Ud. reciba un afectuoso saludo de su leal amigo

Ernesto Reyna

Siendo escritor por temperamento, no me puedo sustraer a la atracción de la literatura. Le incluyo un escrito, trata de las lagunas de Llanganuco, que están al pie del Huascarán, estas lagunas fueron motivo pictórico de Teófilo Castillo.

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DE ESTEBAN PAVEETICH A JOSE CARLOS MARIATEGUI

México, 12 de abril de 1930

[… ] he leído una plañidera y femenina carta de Haya de la Torre a los obreros de Vitarte, en oportunidad de la fiesta de la Planta, q' pienso impugnar. Conozco la táctica hayista. Poseo al­gunas cartas de éste, escritas en fecha lejana, en que me dice largamente: "Hay que decir que Haya de la Torre es el descubridor de la lucha anti-imperialista en América. Latina y que Ingenieros, Palacios y Vasconcelos, son precursores, caudillos, ignorantes, a quienes hay que desenmascarar y acusar tácticamente". Usted comprende: trillar el camino para el liderismo único continental de él. Hoy ataca en el Perú a quienes presiente rivales de su encumbramiento nar­cicista, método cómodo pero ineficaz. Sé, indirectamente, que Haya ha pedido fondos para trasladarse a Méjico, He confirmado la noticia a través de un articulo suyo aparecido ayer en "El Gráfico" diario de ésta, haciendo la apología de las declaraciones "constructivas de Ortiz Rabio, vale decir preparando el ambiente para su ubicación económica. Es naturalmente incitante el ejemplo de los jóvenes abogados Vasquez y Cox, empleados de gobierno ambos con diez pesos de sueldo diarios.

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Fragmento

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DE JOSE CARLOS MARIATEGUI A ANGELA RAMOS

s.f.

Con devoto sentimiento José Carlos Mariátegui saluda a su amiga y colega Ángela Ramos y le agradece sus buenas y nobles palabras que generosamente exageran el mérito de una vida y una obra que no van sino un síntoma y un signo de su tiempo.

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INDICE ONOMÁSTICO

ABRIL, Xavier (1905). Poeta y crítico literario peruano. Autor de los libros de poemas Hollywood (1931), Difícil trabajo (1935), Descubrimiento del alba (1937) y de numerosos trabajos dedicados a César Vallejo, José María Eguren, etc. Fue uno de los colaboradores más constantes de Amauta, donde publicó poemas, prosas poéticas y artículos de crítica literaria.

ALVAREZ, Oswaldo G. (1902-1988). Sindicalista peruano, fue presidente de la Fedaración Gráfica del Perú.

ARAMBURU, Andrés A. (1883-1933). Periodista peruano. Fundó el seminario ilustrado Mundial {1920-1931), en el que JCM colaboró regularmente. Murió exiliado en Chile, después de haber promovido una campaña para obtener la liberación, por razones huma-nitarias, de Augusto B. Leguía.

ARBULU MIRANDA, Carlos (1901). Periodista y dirigente comunista peruano. Fundó. la primera Unión Sindical de Trabajadores de Lambayeque en.1930. Colaboró en Amauta con artículos, poemas y reseñas. Es autor del libro Movimiento obrero en Lambayeque 1900-1931 (Lima, PUCP, 1973).

ARMAZA VALDES; Emilio (1902-1980). Poeta y periodista peruano. Fue Presidente de la Asociación Nacional de Periodistas. Obras: Palo (1926), Cabezas (1943), Eguren (1959), etc. Colaboró en Amauta.

ARROYO POSADAS, Moisés (1906). Abogado y dirigente comunista peruano. Formó parte del grupo de Jauja vinculado con JCM. En el año 1916 intervino con un articulo en la revista cubana Dialéctica para polemizar por las acusaciones de populismo, dirigidas a JCM por el soviético V. M. Miroshevsky.    

BARBUSSE, Henri (1873-1935). Novelista y periodista francés. Entre novelas, se señalan sobre todo L'Enfer (El Infierno) de 1908 y Le Feu (El Fuego) de 1916, inspirada en la I Guerra Mundial. Dirigió los periódicos Clarté y Monde. JCM comentó sus obras en La escena contemporánea y recibió de él manifestaciones públicas de aprecio.

BAZAN, Armando (1902-1962). Escritor y periodista peruano. Editó la revista vanguardista Poliedro (1936) y colaboró en Amauta, Formó parte de la célula aprista de Paris, que en 1928 se vinculó con el Partido Socialista fundado por JCM. Es autor de una Biografía de Mariátegui (1959), ampliada en el libro Mariátegui y su tiempo (1959), incluido en el t. 20 de las Obras completas de J.CM.

BLAS, Camilo (seudónimo de Alfonso Sánchez Urteaga) (1903). Pintor peruano. Formó parte de la corriente indigenista y muchas de sus obras fueron reproducidas en Amauta.

BRAGAGLIA, Anton Giulio (1890-1960). Autor y director de teatro italiano. Se dedicó a experiencias vanguardistas en el teatro, la fotografía y el cine. Fundó la Casa d'Arte Bragaglia (1918-1943) y el Teatro Sperimentale degli Indipendenti (1922-1935). JCM comentó su actividad en el artículo "Bragaglia y el Teatro de los Independientes de Roma";en El artista y la época, pp.189-192).

BRUM, Blanca Luz (1907). Poetisa uruguaya. Fue esposa del poeta peruano Juan Parra del Riego. Colaboró constantemente en Amauta. Entre sus libros figura el poemario Atmósfera arriba (1933). Dirigió la revista de poesía Guerrilla, junto con César Alfredo Miró Quesada.

BUSTAMANTE y BALLIVIAN, Enrique (1883-1937). Poeta y diplomático peruano. Dirigió las revistas literarias Contemporáneos (1909) y Cuttura (1915). Entre sus numerosos libros de poesía, figura Antipoemas (1927). Colaboró en Amauta.

CALLER Z., Sergio (1905). Político comunista peruano. Formó parte del grupo estudiantil Ande del Cuzco y fue redactor de la revista Kuntur (1927-1928). Fue secretario de la célula comunista del Cuzco.

CAPDEVILA, Arturo (1889-1967). Poeta y escritor argentino. Entre sus obras figuran Melpómene (1912). El libro de la noche (1917), La fiesta del mundo (1922), etc.

CARRANZA, Luis (1898-1929). Periodista peruano, director de El Tiempo de Piura. Colaboró en Amauta y en La Sierra con artículos sobre el problema indígena.

CELULA APRISTA DE MEXICO. En 1928 lanzó la candidatura de Haya de la Torre, a la Presidencia del Perú, provocando la polémica con JCM.

CLARIDAD. Revistaperuana (1923-1924). Fundada por Victor Raúl Haya de la Torre y dirigida interinamente  por JCM durante el exilio del futuro líder aprista.

CLARTE. Revista política y cultural francesa, dirigida por Henri Barbusse.

COX, Carlos Manuel (1902). Economista y político peruano. Fue asiduo colaborador de Amauta desde el primer número. Fue uno de los principales líderes del Partido Aprista Peruano. Ocupó importantes cargos públicos. Obras principales: En torno al imperialismo (1933). Ideas económicas del aprismo (1934), Dinámica económica del aprismo (1948), Utopía y realidad en el Inca Gracilazo (1965).

CHAVEZ SANCHEZ, Carlos V. (1904). Periodista peruano, director de. El 'Tiempo de Piura.

EGUREN, José Maria- (1874-1942). Poeta Peruano. Estuvo en contacto con JCM desde el período anterior al viaje europeo de éste. Amauta publicó sus poemas y le dedicó un numero especial (Nº 21). Entre bus obras destacan Simbólicas (1911) y la canción de las figuras (1916). JCM reunió los dos primeros libros junto con Sombra y Rondinelas en Poesías (1929), publicado por la  Editorial Minerva.

ESPINOZA, Enrique (Ver GLUSBERG, Samuel).

ESPINOZA BRAVO, Clodoaldo Alberto (1907-1969). Escritor y periodista peruano. Colaboró en Amauta. Formó parte del grupo de Jauja vinculado a Mariátegui. Obras: Facetas de Jauja (1936), Cardiogramas (1946), Los bandidos (1948), etc.

ESTRELLA, Omar. Escritor, poeta vanguardista y político boliviano. Renunció del APRA para incorporarse a la Célula Comunista de La Paz. Colaborador del Boletín Titikaka.

FALCON, César (1892-1970). Periodista y escritor peruano. Colaboró con JCM en El Tiempo, Nuestra Época y La Razón. Viajó con él a Europa en 1919, quedándose a vivir en España. Allí desarrolló una intensa actividad política y editorial. Entre sus obras figuran En la perspectiva de España (1963).          .

FARFAN, Manuel L. (1901-1952). Sindicalista peruano. Fue Secretario General de la Federación Gráfica del Perú. Ver ALVAREZ, Oswaldo G.

FRANK, Waldo (1889-1967). Escritor norteamericano. Dedicó gran parte de su actividad intelectual a _ esclarecer una vinculación fraternal entre Estados Unidos y América Latina. Sus obras más conocidas son Rahab, Virgin Spain (España Virgen), Our America (Nuestra América), etc. JCM, que estableció con él una fuerte amistad, le dedicó varios ensayos y publicó en Amauta páginas del escritor norteamericano. A su vez Waldo Frank escribió sobre JCM.

FUENTE, Nicanor A. de la (1903).Periodista y poeta peruano. A través de la correspon-dencia con él, JCM mantuvo contactos con el grupo de Chiclayo. Colaboró en Amauta con poemas y reseñas.

GARCIA CALDERON, Francisco (1883-1953). Escritor y diplomático peruano. Dentro de su amplia producción, destaca sobre todo el libro  Le Perou contemporain (1907). Expresó un juicio positivo sobre los 7 Ensayos, señalando al mismo tiempo sus discrepancias ideológicas con JCM.

GARCIA MONGE, Joaquín (1881-1958). Escritor costarricense. Fundador y director de Repertorio Americano (1919-1959), una de las revistas culturales más importantes de América Latina, en la que colaboró JCM. Fue director de la Biblioteca Nacional de San José (1920-1936). Es autor de numerosas novelas, cuentos, ensayos.

GIBSON, Percy (1885-1960) Poeta peruano, Colaboró con JCM y Abraham Valdelomar en Colónida. Publicó los poemarios Jornada heroica.

GLUSBERG, Samuel (1898). Escritor y editor argentino. Utilizó el seudónimo de Enrique Espinoza. Dirigió la revista la Vida Literaria, en la que colaboró JCM, y la editorial Babel. En el periodo final de la vida de JCM estaba gestionando el viaje de éste a Buenos Aires. En su libro Conciencia histórica, Santiago de Chile, Ediciones Babel, 1952, pp.34.42, incluyó el trabajo "Mariátegui  guía o Amauta de una generación", escrito en 1940. Ver tomo 20 de OC de JCM, pp. 227-233.

GUERRERO, Julio C. (1887.1976). Militar y político peruano, de tendencia aprista. Vallejo se refiere a sus trabajos históricos en la carta a JCM del 17 de octubre de 1929. Su obra más conocida es Guerra de Guerrillas: una modalidad de lucha del Futuro (1932).

HAYA DE LA TORRE, Víctor Raúl (1895-1979) Político y ensayista peruano, fundador y líder del APRA. Participó en las luchas estudiantiles por la Reforma Universitaria. Fundó la revista Claridad (1923-1924) y en1924 el APRA, transformada en 1930 en Partido Aprista Peruano. Colaboró en Amauta hasta la ruptura con JCM en 1928. Fue varias veces candidato a la Presidencia de la República. Obras principales: Por la emancipación de América Latina (1927), El anti-imperialismo y el APRA (1936), Espacio-tiempo histórico (1948), etc.

HERRERA, Armando(1886). Periodista peruano. Fue Presidente de la Asociación Nacional de Periodistas en 1928.

HERRERA, .Oscar (1900-1976). Político peruano, cofundador del APRA. Vivió muchos años en Argentina. Colaboró en Amauta: Fue Rector de la Universidad Nacional Federico Villarreal.

HIDALGO, Alberto (1897-1967). Poeta peruano. Colaboró en las principales revistas de vanguardia peruanas y argentinas. Colaboró en Amauta desde el primer número. JCM le dedica el cap. XIII de "El proceso de la literatura" en los 7 Ensayos, pp. 303-308.

HILDEBRANDT, Jorge L. (1898). Segundo Ingeniero de la Compañía Peruana de Vapo-res. Transportó la correspondencia clandestina a los desterrados peruanos de Panamá y Centroamérica.

HUBNER, Sara. Amiga chilena de JCM, a la que él recomendo a Blanca del Prado, cuando la poetisa peruana viajó a Chile.

IBERICO RODRIGUEZ, Mariano (1893-1974). Filosofo peruano. Fue Rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y Ministro de Educación. Obras principales: Una filosofía estética (1920), El nuevo absoluto (1926), etc. Colaboró en Amauta. JCM publicó El nuevo absoluto en la Editorial minerva.

JAMES, Earle K. Periodista norteamericano. Correponsal del New Cork Times.

JIMENEZ DE ASUA, Luis (1889-1914). Político, diplomático y jurista español. Colaboró en Amauta, Después de la Guerra Civil española emigró a Argentina. Fue Presidente de la República española en el exilio. JCM comentó su libro Política, figuras, paisajes (ver Signos y Obras, pp. 132-136).

KAMAK, Francisco. Sindicalista Peruano. Formó parte del Comité Pro-Derecho Indígena Tahuntinsuyo, Dirigente de la Federación Indígena Obrera Regional Peruana. Líder indígena anarco-comunista de Puno. En 1930 suscribid un pacto de alianza entre la FIORP y la CGTP.

LA CORRESPONDENCIA SUDAMERICANA. Organo quincenal del Secretariado sudamericano de la Internacional Comunista, fundado en 1926.

LA PRENSA. Diario de Lima, fundado en 1903

LATORRE, Roberto (1897-1949). Poeta y ensayista peruano: Director de la revista indigenista Kosko (1924-1925). Colaboró en Amauta, con poemas y criticas de arte.

LOPEZ ALBUJAR, Enrique (1872-1966). Novelista y cuentista peruano. Con sus Cuentos andinos (1920) inició la nueva corriente indigenista de la narrativa peruana, basándose también en su experiencia de juez. Otras obras: Matalaché (1928), Nuevos cuentos andinos (1937), etc. Colaboró en Amauta. JCM analiza su obra en el Cap. XVII de "El proceso de la. literatura" en los 7  Ensayos, pp. -336-339.

MACCHIAVELLO GONZALES, Palmiro (1892-1955). Diplomático peruano. Cónsul peruano en Génova durante los años Veinte. Formó parte del grupo que decidió en la ciudad italiana la fundación de un Partido Socialista. Después del regreso de JCM al Perú, mantuvo correspondencia con él desde Italia, ayudándolo a vincularse con publicaciones italianas.

MALANCA, José (1897-1972). Pintor argentino. Se dedicó sobre todo a la representación del paisaje andino. Fue uno de los principales fotógrafos de JCM. Sus obras fueron comentadas en Amauta y él mismo colaboró en la revista. En casa de JCM conoció a Blanca del Prado que luego fue su esposa.

MANCHEGO MUÑOZ, Celestino (1887-1968). Ministro de Gobierno y Policía del régimen de Leguía, al que JCM se dirigió para reanudar la publicación de Amauta, después de la clausura en junio de 1927.

MARTINEZ DE LA TORRE, Ricardo (1904-1968). Amigo de JCM  desde el período anterior al viaje de éste a Europa, colaboró en Amauta y llegó a ser Gerente de la Sociedad Editora. Después de la muerte de JCM asumió la dirección de la revista. Formó parte del núcleo fundador del Partido Socialista del Perú. Su obra más conocida es el libro Apuntes para una interpretación marxista de historia social del Perú, publicada por primera vez en 1935 y en edición definitiva en los años 1947-1949 (4 tomos).

MAYER DE ZULEN Dora (1868-1959). Fundó con Pedro Zulen la Asociación Pro-Indígena. Colaboró en Amauta desde el primer número sobre temas indigenistas. Formó parte del Comité Pro-Derecho Indígena Tahuantinsuyo. Obras: El indígena peruano. Estudio sociológico (1918), El indígena y su derecho (1929); La India peruana (1941), etc.

MENDOZA DIAZ, .Vicente. (1903-1970). Político peruano. Fundador del Partido Comunista en Huancané (Puno ): Colaborador del  Boletín Titikaka.

MENESES M., Rómulo (1902). Político y ensayista peruano. Colaboró en Amauta con artículos sobre el hebraísmo y sobre el problema portuario de Bolivia, país en el que vivió desterrado durante una época. Entre sus obras figura: Tres ensayos sobre geopolítica indoamericana (1963).

MERCADO, Guillermo (1904-1983), Poeta peruano. Colaboró en Amauta desde el primer número oon poemas y artículos sobre educación.

MEREL, Juan de Dios (1904-1979). Político peruano aprista. Durante los años veinte vivió en Buenos Aires.

MIRO QUESADA, César Alfredo (1907): Poeta y Periodista peruano. Colaboró en Amauta y publicó en el folleto Asalto en Washington izquierda (1974) la carta en la que JCM le refiere su detención en noviembre de 1929. Dirigió la revista de poesía Guerrilla, junto con Blanca Luz Brum.

NERVAL, Mario (Seudonimo de Augusto Barrio de Mendoza) (1897-1973). Periodista peruano, de origen cuzqueño. Emigró a Chile y Bolivia .y más tarde vivió en la Argentina. Colaboró en Amauta, firmando con otros emigrados un "Saludo al proletariado manual e intelectual de Lima en la fiesta de La Plata".

OCAÑA, Artemio (1894-1980). Escultor peruano. Conoció a JCM durante su estada en Roma en el Instituto Superior de Bellas Artes. Fue autor de numerosos monumentos públicos en Lima.

ORREGO, Antenor (1892-1960). Escritor y periodista peruano. Formó parte del grupo vanguardista de Trujillo. Escribió el prólogo a la primera edición de Trilce (1922) de César Vallejo. Fue Director del diario trujillano El Norte. Colaboró en Amauta. Participó en la fundación del Partido Aprista. Entre sus obras destaca el libro Pueblo-Continente .

ORTIZ DE ZEVALLOS, Emilio (1885-1965), Diplomático peruano. Secretario de la Legación del Perú en París.

OSTRIA GUTIERREZ Alberto (1897-1966). Diplomático boliviano. El artículo de JCM "La América Latina y la disputa boliviano-paraguaya", provocó el envío de una carta de AOG, en esa época representante de su país en el Perú, y la respuesta de JCM (Ver OC de JCM, tomo 12, Temas de Nuestra América, pp.31-35).

OYAGUE, Lucas (1899-1986). Periodista peruano. Colaboró en la difusión de Amauta en el Cuzco y fue entre los primeros en saludar la aparición de la revista.

PALACIOS, Alfredo (1879-1965). Escritor y político argentino. Diputado del Partido Socialista, jugó un papel importante como orientador del movimiento estudiantil de la Reforma universitaria en Córdoba (Argentitia) en 1918. Viajó a Lima para llevar el mensaje reformista. Fue Presidente de la Unión Latinoamericana. Su mensaje apareció en Amauta. JCM comentó su libro El nuevo Derecho (Ver OC de JCM, tomo 12, Temas de Nuestra América, pp. 99-103).

PALMA, Angélica (1878-1935). Escritora peruana. Dedicó una biografía a su padre Ricardo Palma (1933);

PALMA, Ricardo (1833-1919), Escritor peruano. Su obra más conocida es Tradiciones peruanas, publicada en, varias series entre 1872 y 1910. Fue Director de la .Biblioteca Nacional hasta 1912. JCM le dedica el cap. IV de el proceso de la literatura" en los 7 Ensayos", pp. 244-254.

PAVLETICH, Esteban (1905-1981), Escritor y periodista peruano. Participó en la lucha de Sandino en Nicaragua, llegando a ser su secretario. Después de haber militado en el APRA, se vinculó con JCM y colaboró en Amauta. Fue dirigente del Partido Comunista Peruano. Obras: El mensaje de México (1934), Emiliano Zapata, precursor de la revolución agraria americana (1959), Bolívar periodista (1960), etc.

PETTORUTI, Emilio  (1892-1971), Pintor argentino. Firmaba Pettó Ruti. Reproducciones de obras suyas aparecieron en Amauta, así como comentarios sobre las mismas. JCM escribió sobre él el artículo "El pintor Petto Ruti", (Ver OC de JCM, tomo 12 El Artista y la época, pp.86-90). Es autor de un retrato de JCM.

PINEDA, R. Director de Policía, al que se dirigió JCM después del registro de su casa en noviembre de 1929 para obtener la restitución de los materiales secuestrados.

PRADO, Blanca del (1903-1980). Poetisa y revolucionaria peruana. Colaboró en Amauta. En casa de JCM conoció al pintor José Malanca, con el que se casó. JCM escribió para ella dos cartas de presentación a amigas chilenas.

PORRAS BARRENECHEA, Raúl (1897-1960). Historiador y diplomático peruano. Miembro de la Academia Peruana de la Lengua y del Instituto Histórico del Perú. Inició la edición de varias colecciones de documentos: Archivo diplomático peruano, Cuadernos de Historia del Perú, Colección de documentos inéditos para la historia del Perú. Obras principales: Historia de los límites del Perú (1926), El Congreso de Panamá, 1826 (1930), El cronista indio Felipe Huamán Poma de Ayala (1948), etc.

RAMOS, Angela (1896). Periodista peruana. Colaboró en Amauta con reseñas y comen-tarios. A ella se debe una célebre entrevista a JCM. ( Ver OC de JCM, tomo 4, La novela y la vida, pp. 153-161).

RAVINES, Eudocio (1896-1979). Político y ensayista peruano. Después de haber colabo-rado en Amauta con artículos y haber formado parte de la célula de París vinculada primero al APRA y luego al Partido Socialista fundado por JCM, a comienzos de 1930 regresó al Perú. Sustituyó a JCM en la Secretaría General del Partido y dirigió el Partido Comunista Peruano hasta 1942. Después de haber dirigido el Partido Comunista Chileno, asumió una actitud violentamente anticomunista. Su obra más conocida es The Yenan Way, traducida al castellano con el título de La gran estafa (1952).

REBAZA ACOSTA, Alfredo (1903-1980). Escritor peruano. Fue uno de los fundadores del APRA. Perteneció al grupo Norte de Trujillo y se dedicó posteriormente a actividades educativas.Obras: La Revolución de Trujillo, El Problema Educativo Peruano, Historia General de la Cultura, etc.

REYNA ZEGARRA, Ernesto (1904-1974). Escritor peruano de orientación indigenista. Su obra más conocida es El Amauta Atusparia (1930), anticipado en la revista Amauta y luego publicado por la Editorial Minerva.

RIVOL, Armando (seudonimo de Armando Rivera Bodero) (1896). Maestro peruano, dirigente sindical del magisterio. Dirigió las revistas Ideario Pedagógico y Nuestra Escuela. En Arequipa publicó un texto en defensa de JCM contra los ataques del APRA y de Ravines.

ROIG DE LEUCHSENRING, Emilio (1889-1964). Historiador cubano. Colaboró en las revistas Social y Carteles. Creó la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana. Obras: La Doctrina de Monroe y el Pacto de la Liga de las Naciones (1921), Historia de la Enmienda Platt (1935), Martí antiimperialista (1953), etc.

ROLLAND, Romain (1866-1944). Escritor francés. Premio Nobel de Literatura en 1916. Escribió una biografía del Mahatma Gandhi (1924). Su obra más conocida es la novela Jean Cristophe (Juan Cristóbal), publicada entre 1903 y 1912. Amauta se ocupó en varias ocasiones de su obra. JCM le dedicó dos artículos: "Romain Rolland" y "Juego del amor y de la muerte, de Romain Rolland" (Ver OC de JCM, tomo 3, El Alma Matinal, pp.159-167)  

ROJAS ZEVALLOS, Alejandro. Político peruano aprista, radicado en New York al momento de la polémica Mariátegui-Haya.

RUIZ BRAVO, Pedro (1884-1960). Periodista y político peruano. Director de El Tiempo de Lima cuando JCM sufrió la agresión de un grupo de militares.

SANCHEZ, Luis Alberto (1900). Escritor y político peruano. Colaboró en Amauta y sostuvo con JCM una célebre polémica sobre el indigenismo. Más tarde dirigente aprista. Fue en distintas épocas Rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Obras: La literatura peruana (1928 y sigs.), Vida y pasión de la cultura en América (1935), Historia de la literatura americana (1937), Balance y liquidación del Novecientos (1941), El Perú retrato de un país adolescente (1959), etc.

SANDINO, César Augusto (1895-1934). Patriota nicaragüense. Después de un período pasado en México, regresó a su patria para luchar contra la intervención norteamericana. Estableció su base en el Norte de Nicaragua, encontrando un fuerte apoyo entre los campesinos. Su lucha fue sustentada por todos los sectores antiimperialistas de América Latina y otros continentes. Amauta dedicó varios artículos a la causa del "General de Hombres Libres". Murió asesinado por orden de Anastasio Somoza.

SANIN CANO, Baldomero (1861-1957). Escritor colombiano. Colaboró en Amauta, donde aparecieron también dos de las cartas que dirigió a JCM. Éste le dedicó, el artículo "Sanín Cano y la nueva generación" (Ver OC de JCM, tomo 12, Temas de Nuestra América, pp.126-130). Sanin Cano, a su vez, escribió una reseña de los 7 Ensayos, reproducida en el tomo 10 de las Obras completas de JCM, pp.103-106.

SEOANE CORRALES, Manuel A. (1900-1963). Periodista y político peruano. Fue desterrado a Buenos Aires por su participación en las luchas estudiantiles contra el gobierno de Leguía. Formó parte de la célula aprista en la capital argentina y fue cofundador del APRA. Obras: La guerra yanqui (1930), Comunistas criollos (1933), Temas económicos (1947), etc. Colaboró en Amauta hasta el año 1929.

SOLIS, Abelardo (1898-1930). Ensayista peruano. Asesor legal de los trabajadores mineros y metalúrgicos del Centro. Obras: Frente al problema agrario peruano (1928), Historia de Jauja. Colaboró en Amauta y en Labor.

SPELUCIN, Alcides (1897-1970). Poeta peruano. Formó parte del grupo bohemio de Trujillo. Colaboró con Antenor Orrego en la dirección del diario El Norte. Abandonó el PSP y participó en la fundación del Partido Aprista. Su obra principal es El libro de la nave dorada (1926). JCM lo comentó en el cap.XVIII de "El proceso de la literatura" en los 7 Ensayos, pp.346-348.

TORRES, Julio Enrique (1910-1978). Periodista peruano, Director de la revista cuzqueña Kuntur (1927-1928). Integrante del grupo "ANDE".

TOREES BODET, Jaime (1902-1974). Poeta y diplomático mexicano. Fue Director Gene-ral de la UNESCO. Sostuvo una polémica con JCM a raíz de la publicación en Amauta del prólogo de Alberto Hidalgo a la antología Índice de la Nueva Poesía Hispano-Americana.

UGARTE, Manuel (1878-1951). Escritor y político argentino. Fue uno de los representan-tes de la lucha antiimperialista continental. Obras: Cuentos de la pampa (1903), El porvenir de América Latina (1909), El destino de un continente (1923), La patria grande (1924), etc. En Amauta aparecieron dos manifiestos políticos redactados por él.

UNAMUNO, Miguel de (1864-1936). Escritor español, una de las figuras más importantes de la llamada "Generación del 98". Obras: Paz en la guerra (1897), La vida es sueño (1898), Tres ensayos (1900), Del sentimiento trágico de la vida en los hombres y en los pueblos (1913), etc. Amauta publicó su carta a JCM, así como otros trabajos suyos y comentarios a sus obras. JCM publicó una reseña de su libro La agonía del cristianismo y el artículo "Don Miguel de Unamuno y el Directorio"(Ver OC de JCM, tomo 7,  Signos y obras, pp.116-120 y 120-126).

URETA, Alberto (1885-1966). Poeta y diplomático peruano. Dirigió Mercurio Peruano y Nueva Revista Peruana.

VALCARCEL, Luis E. (1891). Historiador y antropólogo peruano. Fue animador del grupo indigenista del Cuzco. JCM publicó en la Editorial Minerva su obra indigenista Tempestad en los Andes (1927). Colaboró regularmente en Amauta. Entre sus obras figuran: Del ayllu al imperio (1925), De la vida inkaica (1925), Ruta cultural del Perú (1945), Etnohistoria del Perú antiguo (1959), Historia del Perú antiguo (1964), etc.

VALDELOMAR, Abraham (1888-1919). Poeta y escritor peruano. Dominó la vida literaria peruana de la segunda década de este siglo. Durante su estancia en Italia asimiló creativamente la influencia de Gabriele D'Annunzio. Sus obras más conocidas son La ciudad de los tísicos (1911), La ciudad muerta (1911), El Caballero Carmelo (1918). JCM colaboró con él en la composición del drama histórico La Mariscala y participó en la experiencia de la revista Colónida. JCM en el cap.X de 7 Ensayos, "El proceso de la literatura", analiza "Colónida y Valdelomar'", pp. 281-290.

VALLE, Félix del (1892-1950). Escritor y periodista peruano. Su nombre completo era Félix González del Valle. Formó parte del grupo Colónida y más tarde colaboró en Amauta. Vivió muchos años en España.

VALLEJO, César (1892-1938). Poeta peruano. Obras: Los heraldos negros (1919), Trilce (1922), Escalas melografiadas (1923), Fabla salvaje (1923), El Tungsteno (1931), Rusia en 1931 (1931), España aparta de mí este cáliz (1937) y las obras póstumas Poemas en prosa y Poemas humanos. Colaboró en Amauta. JCM analiza la obra de Vallejo en el cap.XIV de 7 Ensayos, "El proceso de la literatura",  pp.308-316.

VASCONCELOS, José (1881-1959). Político y filósofo mexicano. Fue Ministro de Educación. Obras: La raza cósmica (1925), Indología (1926), Ulises criollo (1935), etc. Colaboró en Amauta. JCM comentó su libro Indología (ahora en Temas de Nuestra América, pp.78-84).

VEGAS GARCIA, Ricardo (1897-1956). Periodista y diplomático peruano. Fue redactor y luego director del semanario Variedades y colaborador de muchos periódicos. En noviembre de 1929 fue arrestado en casa de JCM junto con otros visitantes.

ZERPA, Manuel 1899-1979). Sindicalista y político peruano. Formó parte de la célula aprista de La Paz, asumiendo una posición favorable a la línea de JCM. Fue miembro del Partido Comunista Peruano.